Alexus Grynkewich afirma que la nueva estrategia busca impedir que los adversarios ganen terreno y desmantelar su capacidad de combate, y aseguró en el Foro de Seguridad de Varsovia que la OTAN está preparada para bloquear, frenar y romper cualquier ataque.
El comandante supremo aliado en Europa de la OTAN (Saceur), Alexus Grynkewich, ha presentado una nueva estrategia de defensa destinada a garantizar que cualquier ataque contra un miembro de la Alianza resulte "totalmente inútil", en un contexto en el que los países del flanco oriental de la OTAN se enfrentan a sabotajes, incendios provocados e incursiones de drones.
En una intervención en el Warsaw Security Forum, Grynkewich ha explicado que la estrategia, denominada 'Theory of war' ('Teoría de la guerra'), está concebida para impedir que los adversarios consigan penetrar en territorio de la OTAN y sostener un ataque.
"Si nos atacan, estamos preparados para luchar esta misma noche", dijo Grynkewich ante el auditorio, que reaccionó con un largo aplauso. "Seguiremos preparándonos y ensayando día tras día, para estar más preparados mañana y aún más pasado mañana", añadió.
Grynkewich señaló que la estrategia busca tanto tranquilizar a los 1.000 millones de personas que viven bajo el paraguas de seguridad de la OTAN como dejar claro a adversarios como Rusia que la Alianza está dispuesta a responder ante una invasión.
"Las formaciones enemigas se verán privadas de refuerzos. Los comandantes enemigos serán incapaces de controlar a sus fuerzas. Las fuerzas enemigas y sus capacidades de apoyo serán reducidas y destruidas", afirmó. "En resumen, nos aseguraremos de que cualquier ataque, contra cualquier aliado, resulte totalmente inútil".
Avalado por los 32 miembros de la OTAN, el plan combina capacidades militares convencionales, incluidas fuerzas terrestres y material militar, con tecnologías avanzadas como drones, sistemas antidrones e inteligencia artificial.
También incorpora lecciones de las guerras actuales, en particular de los combates en tierra y en el aire sobre Ucrania. "Estamos aprendiendo muchísimo de nuestros socios ucranianos", dijo Grynkewich al foro.
Tres fases de la defensa: bloquear, desgastar y romper
La estrategia se apoya en tres principios, "block", "blunt" y "break" (bloquear, desgastar y romper), que Grynkewich describió como simples pero centrales en el enfoque de la OTAN.
"Bloquearemos el ataque inicial. Si el ataque persiste, lo desgastaremos y evitaremos cualquier avance enemigo. Y, si es necesario, romperemos las fuerzas enemigas y el sistema operativo de guerra desplegado contra nosotros", explicó.
Bloquear: impedir un avance inicial
La primera fase se centraría en impedir que fuerzas hostiles se apoderen de territorio aliado. Las tropas terrestres de la OTAN se enfrentarían a las formaciones que avanzan, contenerían sus movimientos y destruirían las fuerzas que intenten penetrar en territorio de la Alianza.
"Fijaremos las formaciones enemigas y evitaremos la captura de territorio de la Alianza", dijo Grynkewich. "Las fuerzas terrestres atacarán al enemigo y destruirán sus fuerzas en avance", añadió.
Desgastar: frenar nuevos ataques
Si un ataque inicial continuara, la OTAN desplegaría un abanico más amplio de capacidades para desorganizar y desbordar a las fuerzas que avanzan. Entre ellas figurarían sensores avanzados y sistemas autónomos, capaces de identificar y evaluar amenazas con una intervención humana limitada o nula. Grynkewich indicó que la estrategia combinaría capacidades en múltiples dominios operativos para impedir que las fuerzas enemigas siguieran avanzando.
Romper: inutilizar la capacidad de combate del enemigo
La fase final tendría como objetivo no solo a las tropas enemigas, sino también a los sistemas que les permiten operar. Entre ellos se incluirían las estructuras de mando, las redes de suministros y otras infraestructuras logísticas, utilizando capacidades como ataques de precisión de largo alcance y redes de sensores.
El objetivo sería desorganizar el conjunto de operaciones militares del adversario y dejar a sus fuerzas incapaces de sostener un ataque. "El enfoque también recoge lecciones de las formas de guerra actuales en Ucrania y Oriente Medio", apuntó Grynkewich.
La OTAN insiste en que su estrategia es defensiva
Grynkewich subrayó que la estrategia de la OTAN está pensada para proteger el territorio aliado y no para perseguir ambiciones territoriales. "No tenemos planes, ni intenciones ni ambiciones más allá de la protección de nuestra gente y la defensa de nuestro territorio", afirmó.
Describió como baja la amenaza de un ataque inminente contra la Alianza, aunque advirtió de que la OTAN respondería si un adversario decidiera atacar. "Si alguien es lo bastante imprudente como para atacarnos, lucharemos", dijo al foro.
Sus declaraciones llegan en un contexto de creciente preocupación por la seguridad entre los miembros de la OTAN, en particular en el flanco oriental, donde las autoridades han informado de incidentes de sabotaje, incendios provocados e incursiones de drones, algunos con explosivos de grado militar.
Grynkewich afirmó que un entorno de seguridad cada vez más exigente evidencia la necesidad de que la OTAN demuestre su preparación para defender el territorio aliado.
Compromiso de Estados Unidos con la OTAN
Preguntado por si la estrategia sigue siendo viable en un momento en que algunos Estados miembros cuestionan el compromiso de Estados Unidos con la OTAN, Grynkewich recordó la promesa de defensa colectiva de la Alianza.
Señaló que Washington acordó en la cumbre de la OTAN de julio una declaración en la que reafirma su "férreo compromiso con el Artículo 5". El Artículo 5 es la piedra angular del principio de Defensa colectiva de la OTAN, según el cual un ataque armado contra un miembro se considera un ataque contra todos.