Los grupos de hackers rusos intensifican los ataques contra la infraestructura crítica, las empresas y el espacio informativo de Polonia, una amenaza para toda Europa que a menudo se subestima, advierte a 'Euronews' Krzysztof Gawkowski.
Polonia se enfrenta a una creciente ola de ciberataques vinculados a Rusia. Su objetivo no es solo robar datos o perturbar el funcionamiento de los sistemas informáticos, sino también desestabilizar el Estado, debilitar la confianza de la sociedad y provocar pánico.
Como ha subrayado el viceprimer ministro y ministro de Digitalización de Polonia, Krzysztof Gawkowski, desde 2025 se ha observado un aumento dinámico de la actividad de grupos de piratas informáticos rusos dirigidos contra el país.
Los ataques afectan a varios ámbitos. El primero es la infraestructura crítica, incluida la energía, las redes de abastecimiento de agua y el alcantarillado. El segundo es el sector privado, donde están en riesgo tanto los sistemas informáticos de las empresas como los datos que almacenan.
El tercer elemento es la guerra de la información, que se libra mediante desinformación, noticias falsas y contenidos generados con inteligencia artificial. "Polonia está en una guerra digital con Rusia. Estos ataques híbridos, el sabotaje y las ofensivas en el ciberespacio sencillamente están ocurriendo en nuestro país", afirmó Gawkowski.
Más de 1.100 millones de euros para reforzar la ciberdefensa
La respuesta a esta amenaza creciente son las inversiones en el sistema nacional de ciberseguridad. Polonia destina a este objetivo la cifra récord de 5.000 millones de zlotis (unos 1.142 millones de euros). Los fondos servirán sobre todo para mejorar la protección de las instalaciones de abastecimiento y saneamiento de agua, de las empresas y de la administración pública.
El objetivo es aumentar la resistencia de los sistemas cuya avería podría repercutir directamente en la vida de los ciudadanos y en el funcionamiento de la economía. Las interrupciones en el suministro de energía o de agua pueden tener consecuencias que van mucho más allá del ámbito digital.
Como señala el representante del Gobierno, la eficacia en la Defensa frente a la mayoría de los ataques no significa que la amenaza pueda darse por controlada. Incluso un solo ataque exitoso puede provocar la pérdida de datos, la interrupción de servicios o graves problemas operativos.
Paralelamente a los ataques contra los sistemas informáticos aumenta la importancia de las operaciones que se desarrollan en el espacio informativo. Las noticias falsas, los materiales manipulados y los deepfakes pueden utilizarse para generar miedo, profundizar las divisiones sociales y socavar la confianza en las instituciones públicas.
La ciberguerra no termina en la frontera oriental de la UE
La amenaza de los ciberataques tiene un carácter internacional, por lo que su reducción exige la cooperación de los Estados europeos. En la Unión Europea, la coordinación de las acciones y el refuerzo de las capacidades comunes en el ámbito de la ciberseguridad corresponde, entre otros organismos, a la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA).
Polonia, debido a su experiencia con las acciones híbridas de Rusia, subraya de forma especial la necesidad de prepararse para ataques dirigidos contra la infraestructura y las instituciones públicas. A finales de 2025, el sector energético polaco también fue objetivo de ataques. Los incidentes afectaron además a redes de abastecimiento de agua y a otros ámbitos de la infraestructura, y las campañas de desinformación tenían potencial para generar inquietud social.
Según el representante del Gobierno polaco, el problema es que no todos los países de Europa son conscientes de la magnitud de la amenaza. "Muchos Estados todavía hoy no perciben el problema de la ciberguerra", señaló Gawkowski.
"Hoy no se trata de quién limita con Rusia ni de cuán cerca estamos de Moscú. Un ataque digital puede dirigirse contra cualquier país de Europa y puede llevarse a cabo a distancia", subrayó el representante del Gobierno.