La distancia no es un problema

La distancia no es un problema
Por Euronews
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button
PUBLICIDAD

Combatir la insularidad

La videoconferencia es una herramienta indispensable para mantener conectados alumnos y profesores. Los cursos son dispensados en directo desde Mainland, la principal isla de Las Orcadas, a todos los centros educativos de la red.

“No se trata de enseñanza a distancia, este sistema permite un mayor contacto entre los alumnos y, lo que es más importante, permite alimentar el sentimiento de pertenencia a una comunidad de estudiantes.”

www.guardian.co.uk/education/

En el Amazonas, la educación llega del cielo

Una de las comunidades más aisladas del planeta se encuentra en el Amazonas, Brasil. Para muchos niños, la escuela más próxima se encuentra a varias horas de camino. Ha hecho falta mucho tiempo para subsanar este problema.

Con la ayuda de una cámara-web y de Internet, los alumnos asisten en directo a las tutorías. Clases vía satélite desde Manaos, la capital del Estado de Amazonas, donde esperan unos cuarenta profesores especializados. Un estudio de televisión cuya señal llega a 549 escuelas.

www.wise-qatar.org/

Viajar y estudiar al mismo tiempo

Explorar el mundo y estudiar al mismo tiempo, dos opciones que no son excluyentes, sobre todo, en Australia. Anna, una joven japonesa, recorre de la mano de su padre el Pacífico sin sacrificar sus estudios.

El número de alumnos de la Escuela a distancia de Brisbane no para de crecer, hoy en día son más de 3.400. En un principio, estaba destinada a estudiantes de medicina procedentes de zonas aisladas. Con los adelantos de la tecnología ha conseguido introducir otras materias, enseñar a más gente, todo el tiempo y desde cualquier lugar.

www.brisbanesde.eq.edu.au

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Escocia busca atajar el elevado número de víctimas mortales por drogas

Olas de calor marinas, una amenaza muy real para los salmones de Escocia

Igualdad de género en los hogares europeos| Una encuesta muestra que aún queda mucho camino por recorrer