Los siete lugares se seleccionaron por su destacado valor cultural y social en el contexto europeo, y también por la gravedad de las amenazas que afrontan.
Europa no anda precisamente escasa de espectaculares enclaves históricos que añadir a cualquier itinerario de vacaciones. Pero, con tantos tesoros que cuidar, algunos no reciben la atención ni la financiación que merecen.
Europa Nostra (fuente en inglés), la principal red europea de la sociedad civil dedicada al patrimonio, elabora cada año una lista de los que están en mayor riesgo, y la edición de 2026 de la iniciativa '7 Most Endangered Heritage Sites in Europe' incluye la antigua ciudad de Minoa, en Grecia, y cuarteles británicos en Malta.
Desde su puesta en marcha en 2013, este programa basado en candidaturas ha actuado como catalizador para movilizar conocimientos especializados, frenar desarrollos urbanísticos inadecuados y asegurar financiación pública y privada.
Cada caso incluido en la lista final puede optar a una subvención para el patrimonio del Banco Europeo de Inversiones (BEI) de 10.000€ para apoyar las actuaciones encaminadas a su salvaguarda.
Salvar los enclaves patrimoniales en peligro de Europa
Los siete sitios se seleccionaron por su valor cultural y social para Europa, así como por la gravedad de las amenazas que afrontan. Otro criterio de selección fue su potencial para actuar como motor de un desarrollo socioeconómico sostenible.
El siguiente paso será formar equipos de expertos para cada lugar, que recabarán información, se reunirán con los principales actores implicados y realizarán misiones sobre el terreno para evaluar el estado real de cada enclave.
Las conclusiones alimentarán un informe con recomendaciones de actuación y servirán de base para diseñar un proyecto específico para cada sitio, que se ejecutará en los próximos dos años con el apoyo de la subvención para el patrimonio del BEI.
Estos son los siete sitios en riesgo:
El pueblo de Katapola y la antigua ciudad de Minoa, Grecia
Situados en la isla de Amorgos, en las Cícladas, el pueblo de Katapola y la antigua ciudad de Minoa constituyen, según Europa Nostra, un testimonio excepcional de la continuidad del poblamiento humano desde la Antigüedad hasta hoy.
Los proyectos previstos para ampliar a gran escala el puerto suponen una amenaza directa para este frágil paisaje cultural e histórico, con el riesgo de causar daños irreversibles tanto al yacimiento arqueológico como a la comunidad viva que está ligada a él.
Europa Nostra sostiene que proteger estos enclaves podría ofrecer "una poderosa oportunidad para establecer un modelo reproducible para otras islas mediterráneas, demostrando que la conservación del patrimonio, la vida comunitaria y el desarrollo sostenible pueden y deben coexistir".
El molino de agua Fábri, Feked, Hungría
Situado en la localidad de Feked, en el sur de Hungría, el molino de agua Fábri fue construido por colonos alemanes en 1788 junto al arroyo Karasica. El molino encarna "siglos de transmisión de conocimientos, pericia técnica y tradición comunitaria", señala Europa Nostra.
"Su gestión a lo largo de varias generaciones, desde los hermanos Träbert hasta las familias Fábri y Gerst, refleja una conexión ininterrumpida con la vida agrícola local y los oficios tradicionales".
Rico en detalles culturales, el molino y los edificios asociados ofrecen una ventana a las comunidades molineras de la era preindustrial. El comité advierte de que el molino está amenazado por el deterioro estructural, las inundaciones y el abandono.
Conservarlo aspira a devolver la vida a "un testimonio vivo, en funcionamiento y productivo de la inventiva rural europea, de la memoria colectiva y del valor perdurable del patrimonio local y vernáculo".
Blower Hall, Esch-sur-Alzette, Luxemburgo
La nave de soplantes del complejo de Belval, en Luxemburgo, es un ejemplo singular y monumental del patrimonio industrial europeo, un legado cada vez más amenazado en todo el continente. Construida en 1910 para el procesamiento de mineral de hierro, hoy se integra en la amplia Reserva de la Biosfera Minett UNESCO.
Pese a contar con protección legal a nivel nacional, necesita con urgencia una rehabilitación que le permita desplegar todo su potencial como dinámico centro cívico, según Europa Nostra, integrando enseñanza universitaria, ciencia, cultura y vida comunitaria.
Los cuarteles británicos de Fort Chambray, Gozo, Malta
Los cuarteles británicos de Fort Chambray, en la isla de Gozo, son el único ejemplo conservado de alojamiento militar británico en la isla maltesa. Construidos en el siglo XIX dentro de una fortificación del siglo XVIII, los cuarteles reflejan las reformas más amplias en las condiciones de vida de los soldados y ofrecen una rara mirada a la vida familiar bajo dominio británico.
En la actualidad, los cuarteles se enfrentan a una destrucción inminente, ya que un permiso de la Autoridad de Planificación de 2024 autoriza la demolición de hasta el 85% de la estructura para dar paso a un desarrollo intensivo de viviendas y hoteles.
ONG locales, medios de comunicación y campañas de micromecenazgo se han movilizado para frenar estos planes. "La inclusión en la lista '7 Most Endangered' podría ofrecer una oportunidad crucial para salvar los cuarteles, reconectar a la comunidad con su patrimonio y promover una rehabilitación sostenible y culturalmente respetuosa frente a las ganancias económicas a corto plazo", afirma Europa Nostra.
La fábrica de pólvora de Vale de Milhaços, Seixal, Portugal
El complejo de la fábrica de pólvora de Vale de Milhaços, en Seixal, Portugal, es uno de los sitios industriales más completos y excepcionalmente bien conservados de Europa. Funcionó con energía de vapor desde finales del siglo XIX hasta 2002 y conserva los edificios originales, los talleres y la maquinaria de vapor centenaria diseñada para producir pólvora negra de forma segura, destinada a la minería y la construcción más que a usos bélicos.
Más allá de su valor industrial, el complejo fabríl es un raro refugio ecológico, con 682 especies inventariadas desde 2020. Europa Nostra señala que es urgente actuar para atajar el deterioro estructural, el vandalismo y la invasión de vegetación en el sitio.
"Apoyado por las comunidades locales, antiguos trabajadores e instituciones patrimoniales, el complejo tiene un enorme potencial para una reutilización sostenible como centro cultural, educativo y científico, con planes para transformarlo en museo", explica el comité.
La iglesia reformada de Sântămăria Orlea, Rumanía
La iglesia reformada de Sântămăria Orlea, en Transilvania, es una de las iglesias de piedra más antiguas de la región. Ejemplifica la transición del estilo románico al gótico y conserva una secuencia única de pinturas murales sin restaurar, que datan de 1311 hasta mediados del siglo XV.
Pese a más de 700 años de uso litúrgico continuado, la iglesia afronta ahora graves problemas de humedad ascendente, grietas estructurales, desprendimiento de frescos y reparaciones deficientes en la cubierta realizadas en el pasado.
"Una intervención a tiempo no solo permitiría salvaguardar este lugar único, sino también convertir Sântămăria Orlea en un modelo regional de conservación impulsada por el patrimonio, de turismo cultural sostenible y de continuidad de la vida comunitaria", señala Europa Nostra.
La cervecería Weifert, Pančevo, Serbia
La cervecería Weifert, en Pančevo, es un monumento clave del patrimonio industrial y cervecero europeo, fundada en 1722. Es la fábrica de cerveza más antigua de los Balcanes y pionera en la producción de cerveza a vapor en el sureste de Europa.
Estrechamente vinculada al desarrollo cultural y económico de la región del Banato dentro de la monarquía austrohúngara, funcionó no solo como hito industrial, sino también como un animado centro social y cultural.
Hoy, el vasto complejo está en riesgo por años de abandono, el deterioro de las estructuras, el robo de maquinaria, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos.
Según Europa Nostra, la recuperación de la cervecería podría convertirse en un proyecto emblemático que demuestre cómo grandes sitios industriales en desuso pueden transformarse de forma sostenible en centros culturales y creativos al servicio de la comunidad en todo el sureste de Europa.