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Obsesión, crueldad y lujuria en Salzburgo

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Obsesión, crueldad y lujuria en Salzburgo

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La soprano Sonya Yoncheva vuelve a sus raíces barrocas en la obra maestra de Claudio Monteverdi, la ópera "L'incoronazione di Poppea". Una historia de obsesión, crueldad y lujuria protagonizada por Popea y Nerón, dos personajes sin moralidad, entregados a los placeres, y que triunfan contra toda razón.

Sonya Yoncheva interpreta a Popea, la amante hambrienta de poder del despiadado emperador romano Nerón, interpretado por Kate Lindsey. La soprano búlgara asegura que Popea se siente destrozada por Nerón. "Ella lo ama, lo odia y quiere castigarlo, pero quiere tenerlo". Siente admiración por él porque le considera un Dios, "pero ella también ve sus defectos, así que es una verdadera historia de amor, pero de una manera muy pervertida", cuenta la cantante.

Jan Lauwers, director, diseñador de escenario y coreógrafo de la obra, explica que "con esta historia increíblemente amoral, que es muy oscura, tal vez la ópera más oscura jamás escrita, Popea está lista para matar a todos para obtener poder y todo es por pasión".

El maestro barroco William Christie conduce desde el acordeón, con su orquesta Les Arts Florissants. Él y Yoncheva se conocieron hace más de una década. "Fue amor a primera vista", asegura ella. "Descubrí por completo el período barroco con él, todas las ornamentaciones, cómo trinar, cómo pronunciar, por qué este color, por qué este silencio aquí... "

Lauwers ha querido que el proceso creativo fuera diferente: "Tenemos a William Christie que dice que no dirigirá y yo dije que no dirigiría, y luego les dijimos a los cantantes: no os comportéis como cantantes de ópera y veremos qué pasa entonces".

"Si ves el escenario, está lleno de cuerpos y el imperio de Nerón y Popea se construyó sobre sangre y muerte, sobre cuerpos muertos. Se construyó sobre el placer físico de poseer cuerpos", destaca la soprano.

Hay un momento "cursi" en esta ópera, según destaca su director, y es el momento final en el que hay una canción de amor. En palabras de Lauwers, "Monteverdi escribió la mejor canción de amor pop jamás escrita para la gente más idiota". En el dúo final, subraya la protagonista, "las palabras que el libretista eligió son increíbles: dice 'dime, dime, quiero encadenarte', pero '¿es cierto, realmente vas a ir?' Todavía están jugando con este poder. Dice 'te amo, pero'... siempre hay una duda entre ellos".

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