Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.

Última hora

Última hora

Acordes inspirados en la guerra, el dolor y reflexión para conmemorar el Armisticio de Versalles

Acordes inspirados en la guerra, el dolor y reflexión para conmemorar el Armisticio de Versalles
Tamaño de texto Aa Aa

Con un simbólico "concierto por la paz", la Filarmónica de Viena conmemora 100 años del final de la Primera Guerra Mundial.

En la Ópera Real de Versalles, la famosa orquesta dio un concierto memorable...

Dirigido por el maestro Franz Welser-Most, que concibió el programa, el concierto nos lleva desde la devastación a la esperanza y la contemplación: "Creo que estos días de conmemoración están aquí para tomarnos una pausa por un momento y pensar sobre lo que ocurrió. Sobre cómo hemos evolucionados en los últimos 100 años". "La elección de las piezas fue muy importante para mí", apunta Welsel-Most.

Una selección que invita al espectador a preguntarse qué pasó en aquellos años: "Al principio tenemos esa creencia y esa visión humanista del mundo, a la que sigue el horror de la guerra y la pregunta sobre qué hacer después”.

Mientras el conflicto se desataba, Gustave Holst compuso una suite orquestal que incluía "Marte, el portador de la Guerra". Una pieza que, según explica el director, trae al espectador el ambiente de tensión previo a un conflicto: "Esta pieza tiene algo intensamente amenazador. En ella crees que puedes escuchar a un ejército empezando a marchar".

La Primera Guerra Mundial también afectó a muchos artistas, que murieron o volvieron heridos...Como el pianista Austriaco Paul Wittgenstein, hermano del filósofo Ludwig Wittgenstein, Paul perdió su brazo derecho en el campo de batalla, entonces Maurice Ravel compuso un concierto para él. Una pieza que ha interpretado de forma maravillosa la carismática pianista Yuja Wang: "El modo en que lo escribió, es como si hubiera pensado en tres o cuatro manos, quiero decir, hay una melodía al principio y después esto en el medio es como una de las armonías más bonitas y con muchas más complicaciones, y la instrumentación que usa, los colores que crea...Entonces te das cuenta de que tiene un lado groovy, salvaje”. Wang se ha dejado contagiar por las vibraciones de Ravel: "Creo que simplemente disfruto este misterioso poder dentro, que llega desde esos tres motivos que está transformando constantemente…y este poder viene probablemente de toda la catástrofe tras finalizar la guerra. Y me gusta ese poder oscuro"

Un concierto que terminó con “La pregunta sin responder” de Charles Ives. Una pieza fantástica para invitar de nuevo a la audiencia a meditar sobre el pasado. "Es un trabajo que lidia con la pregunta: ¿Dónde ha ido esa visión humanista? Una cuestión que está aún sin responder", concluía Welsel-Most.