Última hora

Última hora

Ginebra arroja un pequeño rayo de esperanza para el Sáhara Occidental

Leyendo ahora:

Ginebra arroja un pequeño rayo de esperanza para el Sáhara Occidental

Negociadores del F. Polisario Jatri Aduh (i) y Marruecos Naser Burita (d)
Tamaño de texto Aa Aa

Que Marruecos y el Frente Polisario se sienten a la misma mesa ya es un logro. Hacía seis años que las negociaciones estaban aparcadas. Y si además se comprometen a reunirse de nuevo en menos de tres meses ya se puede considerar un éxito. El enviado de la ONU para el Sáhara Occidental Horst Köhler ha conseguido arrancar un comunicado conciliador.

En la reunión para resolver este tema pendiente de la agenda internacional participaban también Argelia y Mauritania. Estados Unidos apoya a Köhler en la búsqueda de una solución para el último territorio pendiente de descolonización de África.

Los jefes de delegación de ambas partes han felicitado al expresidente alemán Horst Köhler, por haber facilitado dos días de reuniones que consideraron "constructivas", pero -como en toda negociación- han partido de sus posiciones de principio, las cuales a primera vista son irreconciliables.

Lee también: El Sáhara Occidental, Marruecos y España: memoria de un conflicto olvidado

"Un referéndum no está en el orden del día. Marruecos no ha establecido condiciones, sino parámetros para una solución realista, pragmática y duradera. Todo lo que no reúne estas condiciones no está sobre la mesa", dijo a la prensa el ministro de Asuntos Exteriores y jefe de la delegación marroquí, Naser Burita, al término de dos días de reuniones.

Preguntado por los periodistas sobre el mismo punto, el jefe de la delegación del Frente Polisario y presidente del Parlamento saharahui, Jatri Aduh, sostuvo que el pueblo debe ser consultado "sobre cuál desea que sea su estatus final", es decir, si desean formar parte de Marruecos o devenir una república independiente.

Y agregó que "el referéndum es el camino más directo y democrático... no creo que haya alternativa".

Más diálogo a principios de 2019

Quizás sabiendo de la fragilidad con que se reanuda este proceso, Köhler se mostró sumamente cauto y presentó como mayores logros de estas conversaciones que las cuatro partes participantes hayan asegurado que quieren solucionar este tema y que por ello acudirán a una segunda ronda de reuniones en el primer trimestre de 2019.

Además de Marruecos y el Frente Polisario, han participado por primera vez en reuniones de este tipo los ministros de Exteriores de Argelia y Mauritania, quienes no se han pronunciado públicamente sobre sus resultados.

El primer país es el mayor apoyo de los saharauis y donde viven cerca de 170.000 refugiados de esta comunidad, mientras que el segundo se esfuerza por mostrar una neutralidad total, pero que se beneficiaría económica y comercialmente de una pronta resolución a este conflicto latente.

Ahora dependerá del enviado de la ONU cuándo y dónde se convocará la próxima reunión.

El conflicto sin fin, un obstáculo al desarrollo de la región

Lo que está claro, como el propio Köhler ha mencionado frente a los periodistas, es que resolver el estatus del Sahara Occidental conviene a toda la región, que ve el conflicto como un freno a su desarrollo económico y una dormida amenaza a su seguridad.

De aquí en adelante, la clave de cualquier progreso estará en acercar las posiciones de marroquíes y saharauis sobre el marco que ha establecido el Consejo de Seguridad de la ONU para la resolución de este contencioso.

El ministro marroquí ha interpretado hoy que esas resoluciones han dejado totalmente atrás la idea del referéndum para privilegiar una solución "realista, duradera y pragmática".

"La autodeterminación se hará a través de una negociación", dijo Burita.

Su contraparte saharaui cuestionó esa posición y pidió a Marruecos "salir de su intransigencia".

El Sáhara Occidental ante el Consejo de Seguridad de la ONU

Marruecos se considera portavoz legítimo de los intereses de los saharauis dentro del territorio que ocupa desde 1975, tras la precipitada partida de España, y para evidenciarlo incluyó en su delegación a dos representantes electos saharauis promarroquíes.

La próxima ronda de reuniones determinará en gran medida lo que hagan las cinco potencias del Consejo de Seguridad cuando, a fines de abril, les toque discutir sobre la renovación del mandato de la fuerza militar de la ONU cuya misión, en los hechos, es la de vigilar el cumplimiento del alto el fuego vigente en el Sahara Occidental.

La renovación semestral de esa misión -y no anual como era costumbre- ha contribuido sin duda a que las dos partes acepten volver a sentarse juntas, pues la extinción de ese contingente representaría una amenaza real a la paz en la región.