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Trump y Kim Jong-un se reúnen en una cumbre histórica en Vietnam

Trump y Kim Jong-un se reúnen en una cumbre histórica en Vietnam
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AP Photo/ Evan Vucci
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Nueva cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos centrada en la desnuclearización de Corea del Norte y el establecimiento de relaciones diplomáticas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano Kim Jong-un se reúnen este miércoles en Hanói, la capital de Vietnam, para pasar de los gestos a los compromisos.

EE.UU. intenta avanzar en la desnuclearización mientras Corea del Norte trata de aligerar sus sanciones internacionales

En esta segunda cumbre en ocho meses, que se prolongará durante dos días, hay sobre la mesa un posible acuerdo de paz con Corea del Sur. Mientras que los derechos humanos, podrian brillar de nuevo por su ausencia en la cumbre entre Kim y Trump.

La cumbre continuará el jueves con una agenda aún desconocida, pero se espera que Trump y Kim intenten avanzar hacia la "definición común" del término desnuclearización, tarea no poco ambiciosa dado que Pionyang considera que ese proceso debería incluir también a Corea del Sur.

Sobre la mesa un posible acuerdo de paz con Corea del Sur

El Gobierno surcoreano ve con grandes esperanzas el encuentro del líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente de EEUU, Donald Trump. Seúl espera que la cumbre de Hanoi deparará "grandes progresos" para el diálogo sobre desnuclearización y para un posible acuerdo de paz.

En el peor de los casos se firmará solo algún tipo de acuerdo político para cerrar la Guerra de Corea (1950-53), que se cerró con un alto el fuego y no un tratado de paz.

La cumbre podría concluir con la firma de una declaración de paz en la península coreana, un documento político y no vinculante pero que tendría un peso simbólico claro en una región que sigue técnicamente en guerra tras el armisticio de 1953.

También se espera que EE.UU. y Corea del Norte establezcan oficinas "de enlace" en sus respectivas capitales, un primer paso en el camino para iniciar relaciones diplomáticas entre los dos históricos enemigos.

Muchos analistas ven probable, además, que Corea del Norte se comprometa a inutilizar su centro de investigación nuclear de Yongbyon, el lugar en el que el régimen ha fabricado el combustible para las seis bombas atómicas que ha probado hasta la fecha, a cambio de incentivos estadounidenses.

Trump y Kim se entrevistarán a solas durante veinte minutos, según la Casa Blanca, y después se les unirán cuatro de sus asesores para una cena de una hora y 35 minutos, que el lado estadounidense ha descrito como un encuentro "social" más que de trabajo.

A Trump le acompañarán en la cena el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y el jefe de gabinete en funciones de la Casa Blanca, Mick Mulvaney; mientras que Kim acudirá junto al titular de Exteriores norcoreano, Ri Yong-ho, y el principal responsable de la inteligencia norcoreana, Kim Yong-chol, según Washington.

Los derechos humanos, otra vez ausentes de la cumbre entre Kim y Trump

Diversas voces llevan semanas exigiendo que se incluya en la agenda de la segunda cumbre EE.UU.-Corea del Norte que empieza hoy un asunto que se espera que vuelva a ser el gran ausente: la sistemática violación de los derechos básicos de los norcoreanos a manos del régimen.

Esta situación previsiblemente volverá a repetirse en la cumbre de Hanói, en la que la prioridad de ambos países sigue residiendo en mejorar lazos y en sentar las bases para un proceso de desnuclearización del régimen de Pionyang.

"Un país que no respeta los derechos de su propio pueblo no respetará los de sus vecinos. Kim Jong-un viola los derechos de su propia gente, ¿por qué iba a hablar sobre el desmantelamiento de sus armas nucleares de manera sincera con el presidente Trump", clamaba este martes un grupo conservador surcoreano que se manifestó en Seúl.

En un tono más conciliador pero no por ello menos contundente han hablado asociaciones de derechos humanos como Human Rights Watch (HRW).

"Corea del Norte es posiblemente el peor Gobierno del mundo hoy en día en lo que se refiere a abusos de derechos humanos, por lo que cualquier diálogo con Kim Jong-un no debería dejar el tema de los derechos fuera de la mesa", indicó semana en un comunicado el vicedirector para Asia de HRW, Phil Robertson.

Muchos analistas sostienen que la prioridad número uno para el régimen sigue pasando por garantizar su supervivencia y estabilidad, o lo que es lo mismo, perpetuar el control absoluto que mantiene sobre el país manteniendo las fronteras selladas, y a la población completamente subyugada y tremendamente aislada del exterior.

Si es así, todo apunta a que los norcoreanos de a pie volverán a ser los grandes olvidados en una cumbre Corea del Norte-EE.UU., y a que la cita acabará suponiendo otra histórica oportunidad desperdiciada para cambiar la deplorable situación en la que viven.

Las contradicciones de Trump

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha declarado una ferviente guerra contra el socialismo en EE.UU. y Latinoamérica, pero hoy presentó a la comunista Vietnam como un posible modelo económico para Corea del Norte, una contradicción que desvela los tintes electoralistas de su batalla ideológica.

Horas antes de su segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, Trump confirmó lo que su Gobierno había dejado caer desde hace meses: que contempla a Vietnam como arquetipo de desarrollo para Corea del Norte, y confía en que Pionyang se inspire en el progresivo aperturismo económico de esa república socialista.

Trump también tuiteó que Vietnam "está prosperando como pocos lugares en la tierra", y que Corea del Norte podría seguir el mismo camino "si se desnucleariza".

Aunque Vietnam decidió hace tres décadas abrir su economía al comercio y las inversiones exteriores, la palabra "socialista" no ha dejado de figurar en su nombre oficial, y concentra el poder político en un único partido, el comunista.