Los materiales de origen vegetal tienen varias ventajas: están ampliamente disponibles, son baratos, han demostrado su biocompatibilidad con los organismos vivos y se moldean fácilmente según la forma del tejido que hay que reparar.
Un laboratorio de investigación de la Universidad de Cannes Normandie (Francia) ha logrado fabricar cartílago humano con manzanas, en un experimento pionero en el mundo para reconstruir cartílagos con un soporte vegetal.
La técnica, conocida como ingeniería tisular, consiste en colocar células de un paciente sobre un material de soporte y cultivarlas en condiciones adecuadas de laboratorio para formar tejidos como hueso, músculo y cartílago, que se utilizarán posteriormente para reparar partes del cuerpo dañadas por lesiones o enfermedades como la artritis o la artrosis.
Los investigadores suelen tener dificultades para obtener tejidos humanos sanos para trasplantes, debido a la escasez de donantes y a problemas de compatibilidad, por lo que la ingeniería de tejidos es una solución prometedora a este problema.
El laboratorio Bioconnect acaba de publicar en la revista 'Journal of Biological Engineering' un trabajo en el que ha utilizado manzanas descelularizadas como material de soporte y las ha combinado con células madre humanas para reconstruir cartílago en placas de laboratorio.
Las manzanas actúan como material estructural que permite a las células crecer en 3D y formar tejidos reales, ya que las células por sí solas no se organizan de forma natural para formar tejidos completos y funcionales.
Los materiales de origen vegetal presentan varias ventajas en este proceso: están ampliamente disponibles, son baratos, compatibles con organismos vivos y fáciles de moldear según la forma del tejido a reparar. El estudio se inspira en una investigación canadiense que demostró la compatibilidad de manzanas esterilizadas con células de mamíferos.
El avance abre la puerta a futuras aplicaciones como la reparación del cartílago articular tras lesiones o artritis, la reconstrucción del cartílago nasal tras traumatismos o tumores, e incluso del cartílago de la oreja. El laboratorio señala que se están llevando a cabo experimentos para determinar qué plantas o partes de plantas son las más adecuadas para reconstruir tipos específicos de tejido humano, y que se están realizando estudios con otras plantas como el apio.