EventsEventosPodcasts
Loader
Encuéntranos
PUBLICIDAD

Controvertida visita del mariscal libio Hafter a Italia en plena esclada bélica

Controvertida visita del mariscal libio Hafter a Italia en plena esclada bélica
Derechos de autor AP
Derechos de autor AP
Por Euronews con EFE
Publicado Ultima actualización
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button
Copia/pega el link embed del vídeo de abajo:Copy to clipboardCopied

Tras la entrada de tropas turcas en Libia, los ministros de Exteriores de Egipto, Francia, Chipre y Grecia han abogado por una solución política como "única salida" al conflicto

PUBLICIDAD

Enorme secretismo entorno a la visita del mariscal libio Hafter a Italia. El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, recibió en Roma al hombre fuerte del este de Libia para analizar la situación del país magrebí en plena escalada bélica.

Hafter dirige una ofensiva para conquistar la ciudad costera de Sirte, considerada clave para la seguridad y fundamental para la conquista de Tripoli y la toma del país.

En la otra parte del conflicto se encuentra Fayez al Sarraj, líder del Gobierno reconocido por la ONU en Trípoli. Su encuentro con Conte, anunciado para por la tarde, finalmente fue suspendido, algo que la oposición ha utilizado para criticar a Conte.

Al Sarraj sí mantuvo una reunión en Bruselas con el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Libia se encuentra sumida en el caos y en la guerra desde la caída del dictador Muamar al Gadafi, en 2011. Es un país en el que Italia mantiene inmensos intereses políticos, económicos y estratégicos, a veces contrapuestos a los de Francia.

Tras la entrada de tropas turcas en Libia, los ministros de Exteriores de Egipto, Francia, Chipre y Grecia han abogado por una solución política como "única salida" al conflicto.

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Miles de personas provida se manifiestan en Roma en contra del aborto y la eutanasia

La oposición se une contra la reforma constitucional de Meloni

Giorgia Meloni podría hacerse con una cartera clave en la Comisión Europea