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El Mediterráneo después de Gloria: ¿Rellenar las playas o buscar soluciones sostenibles?

La gente camina por la playa después de que la tormenta Gloria azotara la costa este de España en Torremolinos, España, el domingo 26 de enero de 2020.
La gente camina por la playa después de que la tormenta Gloria azotara la costa este de España en Torremolinos, España, el domingo 26 de enero de 2020.   -  
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AP / Manu Fernandez - Manu Fernandez
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España comienza a recuperar la normalidad luego del paso de la borrasca Gloria. Un fenómeno meteorológico que azotó a gran parte del litoral mediterráneo español desde mediados de enero. No obstante, hay un largo camino por recorrer en tema de rehabilitación de los espacios públicos, especialmente las playas que son un importante activo en el sector turístico de las comunidades afectadas.

Este martes, la portavoz del Gobierno María Jesús Montero informó que se activará el servicio europeo de diagnóstico de emergencias para evaluar, con la asistencia de satélites, los daños causados por el temporal y organizar las ayudas. Asimismo, el nuevo ejecutivo ha asegurado que todos los actores involucrados trabajarán "en el menor plazo posible" para rescatar las zonas, y en consonancia con la severidad de la situación, que la Moncloa asume como una de las consecuencias del cambio climático.

Este primer plan de acción, sin embargo, no parece ahondar en las recomendaciones de los meteorólogos y ecologistas que piden al Gobierno español priorizar una estrategia más ecológica y sostenible.

Nuestra corresponsal Cristina Giner relata la situación en Delta del Ebro, una de las zonas más afectadas por el temporal.

La urgencia de una restauración sostenible frente a la restauración 'tradicional'

Pilar Marcos, ecologista y coordinadora de Área de Biodiversidad de Greenpeace, explicó a Euronews que los recursos naturales en el litoral sirven "como defensa frente a los temporales", suceso meteorológico que se "empeora cada año debido al cambio climático".

"La ciencia ha sido clara: poner en valor todos los bienes naturales de la costa para salvaguardar las infraestructuras y a las personas", dijo Marcos.

La ecologista detalló que esta iniciativa no es nueva. El ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico instaba a través de su programa de 'Estrategias para la protección de la costa' la preservación del estado natural de las playas, incluso para combatir la erosión de las costas.

"Pero ya es tarde. Poque muchas de esas zonas naturales están hormigonadas y por eso, en un horizonte de emergencia climática, se están agravando los impactos".

Marcos recuerda que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC) pronosticó la desaparición de un gran número de playas españolas en 2100 en consecuencia al aumento del nivel del mar. Por su parte, para entender el impacto de este pronóstico, el ministerio de Transición Ecológica calcula que el 25% de los 8.000 kilómetros de costa española son playas.

La arena, un recurso limitado

Las imágenes satélitales procesadas por el Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus confirman el drástico cambio que produjo la borrasca Gloria, desapareciendo kilómetros de costa - en algunos casos hectáreas- y cantidades masivas de arena.

Para hacer frente a la pérdida de arena, España gasta millones de euros cada año para reponerla. Solo en 2016, el Gobierno gastó 10 millones de euros en la compra de arena para sus playas. Pese a los esfuerzos logísticos y económicos, esta práctica no logra solucionar el problema de raíz.

Expertos han señalado que las infraestructuras, el urbanismo en la costa y la ocupación de cursos fluviales, por ejemplo los ríos, hacen que los sedimentos que nutren a las playas no lleguen. Las actividades humanas, como la agricultura, también contribuyen a la destrucción del litoral.

"Un estudio de la Universidad de Murcia calculó que la ocupación de piedemontes y cauces de ramblas vertientes por la intensificación de la actividad agrícola ha provocado un desequilibrio sedimentario y el consecuente retroceso de la línea de costa", informa el medio español eldiario.es.

Por otro lado, la extracción de arena de otros lugares tampoco es gratis, al menos no para el planeta. Este recurso natural está en el grupo de materiales más extraídos del mundo, junto a la grava, dice la revista Sciences y precisa que la arena es un recurso de uso "ilimitado" y difícil de regular por lo que es propenso a ser extraído sin control, lo que conduce a la sobreexplotación o a la degradación del material primario.

"Incluso cuando la extracción de arena está regulada, suele ser objeto de una extracción y un comercio ilegales desenfrenados. Como resultado, la escasez de arena es un problema emergente con importantes implicaciones sociopolíticas, económicas y ambientales", dice magacín.

Las autoridades de Barcelona hicieron eco de esta situación: la media de arena perdida en al menos 9 playas de la ciudad es del 30%. Siendo la más afectada "la playa de Bogatell, con una pérdida de arena del 50%". En un informe, que valora los daños en unos 12.5 millones de euros, estima que se deberá realizar "una aportación extraordinaria de 500.000 m3" de arena para la restauración de las playas.

La comunicación "tierra y mar" está completamente destruida. Se ha intentado regenerarla pero al final año tras año lo único que hacen es reponer la arena para tener las playas listas para la temporada alta
Pilar Marcos
Ecologista y coordinadora de Área de Biodiversidad de Greenpeace

Sin embargo, más allá del reporte de daños, la ciudad catalana no hace mención a la importancia de reconsiderar la estrategia tradicional. El ayuntamiento dijo a Euronews que las autoridades locales continúan con el proceso de "valoración de daños" por lo que es muy temprano detallar un plan de acción.

Pero Álex Ruiz, alcalde de la comuna valenciana de Bellreguart, ha decidido dar paso al frente y denunciar el malgasto millonario de las reconstrucciones de los paseos marítimos.

"Que se den soluciones, si no definitivas, sí con sensatez, de revertir los paseos marítimos, de devolver a la naturaleza lo que es suyo y de no malgastar millonadas cíclicamente tragadas por el mar, como en Bellreguard. Glòria nos ha abierto el debate: ¿Qué hacemos?", escribió en su cuenta de Facebook, comentario que ha sido apoyado por sus seguidores.

La Comunidad de Valencia ha sido también víctima de la furia del temporal, cortando vías de comunicación y cubriendo sus zonas turísticas de escombros y basura. Es por ello que la capital estudiará mecanismos de prevención natural que ayude a reducir los efectos negativos que se producen en esta época del año.

Su regidor, Joan Ribó, informó que el ayuntamiento está investigando, con la ayuda de expertos, la creación de sistemas dunares en las playas del norte de la ciudad.

"No hay otra solución ante esto. Tenemos que trabajar este tema. Es uno de los que vamos a estudiar seriamente", dijo Joan Ribó a eldiario.es.

A esta declaración la ecologista de Greenpeace agrega: "un cordón dunar, una pradera de Posidonia oceanica bien conservada, una marisma con vegetación (...) controlan de forma natural la subida del mar (...). Hablan de un impacto económico pero el dinero de las reformas y restauraciones de ahora será tirado por la alcantarilla [si no se produce un cambio de política]".

AP /Joan Mateu
Un puente parcialmente dañado durante una tormenta en la playa de Badalona, en las afueras de Barcelona, España, el miércoles 22 de enero de 2020.AP /Joan Mateu

La llegada de 'Gloria' fue advertida hace 15 años

Un fenómeno meteorológico es imposible de detener, aunque conociendo de su existencia los gobiernos podrían estar preparados para su llegada. El Ministerio de Medio Ambiente - como solía llamarse anteriormente- había lanzado una advertencia hace más de 15 años a través de estudios sobre el cambio climático. La entidad gubernamental había señalado el desamparo del litoral debido a los cambios que, desde aquel entonces, ya sufría el mar Mediterráneo, lo que provoca el "retroceso de las playas, inundación y cambios en la línea de costa".

La fachada mediterránea acaba de evidenciar cómo, durante décadas, se ha desprovisto de defensas la primera línea de mar.

Por su parte, la Asociación Española de Geógrafos alertó también hace poco más de un año que el litoral español era más vulnerable al cambio climático debido a la reforma de la normativa costera aprobada en 2013. Los expertos en la materia solicitaron entonces, ante la llegada del nuevo Gobierno tras la moción de censura, que se modificara la ley para protegerlo de la subida del nivel del mar y los temporales cada vez más violentos y frecuentes.

Una situación sin precedentes

"A lo largo de los últimos 9 meses, el área mediterránea ha sufrido tres temporales históricos, sin precedentes cada uno de ellos por separado. "Gloria" ha batido récords de todo tipo: de espesor de nieve, de altura de ola significante en el Mediterráneo occidental, de precipitación máxima recogida en 24 horas durante el mes de enero y de rayos caídos en un día en el mismo mes", ha informado la Agencia Estatal de Meteorología en un informe publicado este martes 28 de enero.

La Agencia confirma que "lo vivido estos últimos años en el área mediterránea es coherente con los distintos escenarios de cambio climático que se vienen realizando desde hace décadas, que avisan de fenómenos adversos cada vez más frecuentes e intensos", aunque matiza, "si bien asignarle responsabilidades al cambio climático a un único evento adverso exige un estudio más complejo y extenso de atribución".

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