Última hora
This content is not available in your region

Del vis a vis a la videoconferencia: El coronavirus irrumpe en las cárceles

Celda de una prisión estadounidense
Celda de una prisión estadounidense   -   Derechos de autor  Rich Pedroncelli/AP
Tamaño de texto Aa Aa

Tanto los presos como los trabajadores de las cárceles de todo el mundo están entre los colectivos más expuestos al contagio por el coronavirus.

La pandemia ha provocado que las autoridades suspendan las comunicaciones vis a vis, las visitas y los permisos ordinarios a los internos.

Una situación que ha desatado fuertes tensiones en muchos centros penitenciarios, especialmente en los que están desbordados por el hacinamiento de la población reclusa.

En Italia, un motín en la cárcel de Módena al inicio de la crisis sanitaria terminó con al menos seis muertos. En Colombia, un intento de fuga en la cárcel Modelo de Bogotá por la falta de medidas para prevenir el contagio acabó con 23 muertos, según informó el Ministerio de Justicia colombiano.

En España, una reclusa fallecida por coronavirus

Una interna de la cárcel madrileña de Estremera de 78 años, afectada por el coronavirus y con patologías previas, ha muerto en el hospital de la localidad de Arganda del Rey al que fue evacuada el pasado día 20 de marzo.

Otros tres internos y 40 funcionarios de Instituciones Penitenciarias de diferentes cárceles españolas han dado positivo, mientras que 225 trabajadores y 125 reclusos están en cuarentena o bajo control médico. Tanto los funcionarios como los facultativos que trabajan en las prisiones han denunciado la falta de material de protección para prevenir los contagios. Un material cuya distribución estaba prevista para este mismo miércoles.

Videollamadas para rebajar la tensión

Para rebajar la tensión motivada por la suspensión de las comunicaciones, algunas prisiones, como las cárceles dependientes de la Generalitat de Cataluña que tiene las competencias transferidas, iniciaba el martes una prueba piloto para que los internos y familias se comuniquen por videoconferencia.

Las videollamadas se harán desde los equipos instalados en las bibliotecas o zonas educativas de las prisiones. Por su parte, los familiares tienen que instalar la aplicación Jitsi Meet en sus teléfonos móviles, tabletas y ordenadores siguiendo las instrucciones de los educadores de las cárceles.

Además, se distribuirán 230 teléfonos móviles en los centros penitenciarios y de justicia juvenil, para permitir el mayor número posible de videoconferencias via WhatsApp.

El objetivo es "aprovechar" todos los instrumentos posibles para compensar la suspensión de las comunicaciones vis a vis, las visitas a los reclusos y los permisos ordinarios.

Además, los presos clasificados en tercer grado que habitualmente sólo reingresan en los centros penitenciarios para dormir, pueden pernoctar en sus domicilios para facilitar el cumplimiento de las medidas de confinamiento.