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Vuelven a arder los bosques en torno a la central nuclear de Chernóbil

Uno de los edificios arrasados por las llamas
Uno de los edificios arrasados por las llamas   -   Derechos de autor  Dmytro Shybalov
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Vuelven a arder los bosques en torno a la central de Chernóbil, escenario de la mayor catástrofe nuclear de la historia. Tras una pequeña pausa gracias a las lluvias el pasado martes, los incendios se han reavivado. El humo ha envuelto la capital ucraniana, a un centenar de kilómetros de la central.

"El fenómeno no representa una amenaza química o radiológica", aseguró el Servicio Estatal de Situaciones de Emergencia.

Observadores independientes confirmaron que el nivel de radiación en Kiev no superaba la norma. El Instituto francés de Radioprotección y Seguridad nuclear ISRN emitió una nota que detalla las emisiones radiactivas medidas por sus detectores.

Aunque el humo radiactivo ha llegado hasta Francia y el Levante español las concentraciones no presentan peligro, según el ISRN.

Estas emisiones tampoco son más peligrosas para los bomberos que trabajan sobre el terreno que el propio suelo de la zona, que todavía está cargado de radiactividad según la nota del ISRN.

Fuentes consultadas por euronews aseguran que los bomberos no están autorizados a trabajar más de 10 horas seguidas en las zonas más contaminadas y tienen que destruir su ropa cuando terminan porque está cargada de radiación.

Este viernes, una vez más, el humo es visible desde el espacio en los satélites de la agencia europea Copernicus y la NASA estadounidense.

Sería un buen comienzo si dieran información veraz, dice un guía local

Entrevistado por euronews Dmytro Shybalov guía turístico de la zona y voluntario en la extinción de incendios explica que los bomberos al principio de esta ola de incendios, que dura ya 15 días, no estaban preparados para combatirlos a una escala semejante. Un día tuvieron que parar el trabajo porque no tenían carburante para los vehículos.

"Había fuego en los lugares con mayor concentración de radiaciónes. También cerca de la central. Los lugares estratégicos como la central tienen su propio servicio de bomberos y la vigilan, hay más precauciones y protocolos para protegerlos del fuego, sin embargo el resto del territorio es demasiado grande para las capacidades disponibles de lucha contra el fuego, por lo que el fuego siguió extendiéndose. Había una gran diferencia entre lo que decía el Estado, que todo estaba bajo control, y lo que decía la gente en el terreno, los forestales por ejemplo" comenta.

Según Shybalov han ardido 10 antiguos pueblos dentro de la zona de exclusión, además del llamado campamento de Niños, una de las atracciones turísticas más conocidas y las antiguas instalaciones soviéticas secretas de Chernóbil 2, en torno al Radar Duga.

Los focos han llegado a estar a apenas dos kilómetros de la central nuclear.

Shybalov explica que es normal porque los bosques están muy secos, después de un invierno prácticamente sin nieve. Además hay muchas partes del bosque que se dejan sin limpiar debido a la radiación por lo que están llenas de ramas y hojas que prenden rápidamente.

Cuenta que los ciudadanos se han movilizado organizando colectas de dinero en línea, porque las áreas quemadas son enormes. Los focos están separados a veces entre 30 y 60 kilómetros y han ardido las zonas a menos de 10 kilómetros de la central, que son las más cargadas de radiación.

Se queja de que las autoridades no han informado correctamente: "dar información honesta sería un buen principio. Sólo empezaron a reconocer que la situación era seria una semana después de que empezaran los incendios. Antes, decían que todo estaba bajo control" sentencia el guía turístico.