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Trump pregunta si inyectarse desinfectante es una solución al COVID-19, los científicos desesperados

La doctora Birx durante la esperpéntica declaración de Trump
La doctora Birx durante la esperpéntica declaración de Trump   -   Derechos de autor  Alex Brandon/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Donald Trump ha vuelto a dejar boquiabierta a la comunidad científica y a medio mundo al preguntar en directo si no sería una buena idea investigar la posibilidad de hacer inyecciones de desinfectante a los pacientes de COVID-19.

Por supuesto, no sólo no es una buena idea, sino que es extremadamente peligroso, así como ingerirlo.

La escena ha tenido lugar durante otra de sus peculiares actualizaciones sobre la evolución de la epidemia de coronavirus en el país, que avanza a marchas forzadas, con cifras estratosféricas de unos 30.000 nuevos infectados cada día, más de 869.000 casos confirmados y más de 50.000 fallecidos.

Trump estaba sugiriendo posibles tratamientos para la enfermedad sin ninguna precisión científica. Ni sentido común. Primero sugirió que se estaba estudiando la posibilidad de matar el virus con luz y calor (porque la ciencia se pregunta si la llegada del verano al hemisferio norte frenará la epidemia) y luego realizó la surrealista declaración sobre el desinfectante ante la mirada atónita de su consejera científica Deborah Birx.

Reproducimos la declaración completa, porque no tiene desperdicio:

_ "Una pregunta que algunos de ustedes probablemente estén pensando; totalmente en ese mundo, lo cual encuentro muy interesante. Así que suponiendo que golpeamos el cuerpo con una tremenda - ya sea ultravioleta o simplemente muy poderosa - luz. Y creo que dijiste que eso no ha sido comprobado, pero lo vas a comprobar. Y luego dije, supongamos que introduces la luz dentro del cuerpo, lo cual puedes hacer, ya sea a través de la piel o de alguna otra manera. Y creo que dijo que también va a probar eso. Suena interesante".
_

"Y luego veo la posibilidad del desinfectante. Lo elimina en un minuto [el virus]. Un minuto. ¿Y hay alguna manera de que podamos hacer algo así con una inyección interna o, o casi una limpieza? Porque ves que entra en los pulmones y hace un número tremendo. También sería interesante comprobar eso, pero para eso hay que utilizar doctores. Pero suena, suena interesante para mí". Así que ya veremos. Pero todo el concepto de la luz, la forma en que mata [el coronavirus] en un minuto - eso es, eso es bastante poderoso."

Luego preguntó a Deborah Birx sobre la posibilidad del tratamiento con calor y esta le respondió que la fiebre es la reacción del cuerpo a la infección.

A medida que iba hablando se veía la incomodidad de Birx.

La comunidad científica y las redes sociales se echan la manos a la cabeza

La increíble escena ha causado un gran revuelo. La agencia federal para las sustancias FDA ha advertido al público que ni ingieran ni se inyecten desinfectante.

"Esta idea de inyectar en el cuerpo o ingerir cualquier tipo de producto de limpieza es irresponsable y peligrosa", dijo a la NBC el Dr. Vin Gupta, un experto en salud pública especializado en pulmón y cuidados críticos.

"Es un método común usado por la gente que quiere suicidarse", continuó.

En las redes sociales, muchos médicos y científicos también han atacado los comentarios del Dr. Trump.

"De la misma manera, la inmolación por fuego podría ser una alternativa útil", dijo irónicamente el centro de investigación francés Marseille Immunopôle, señalando que los métodos sugeridos por el presidente americano "¡Matan el virus y a los pacientes!

"Deje de transmitir estas conferencias de prensa sobre el coronavirus. Están poniendo en peligro vidas. Y por favor no beba ni se inyecte desinfectante", tuiteó Walter Shaub, ex director de la Oficina Federal de Ética (FOE) bajo la administración demócrata de Barack Obama.

"Las conferencias de prensa de Trump son un peligro para la salud pública. Boicotear la propaganda. Escuche a los expertos. Y por favor, no bebas desinfectante", tuiteó también Robert Reich, ex secretario de trabajo del presidente demócrata Bill Clinton.

En las redes sociales, muchos usuarios de Internet reaccionaron ante la evidente vergüenza de la Dra. Deborah Birx, miembro del equipo de crisis del virus de la Casa Blanca, durante las declaraciones del presidente.

Los científicos y Trump, una convivencia difícil

Un extenso informe de la agencia AP revela la dificultades que están teniendo los consejeros científicos de Trump por sus constantes salidas del guión e improvisaciones. Aunque la del desinfectante es sin duda la más surrealista y peligrosa.

La agencia precisa que se está convirtiendo en una especie de ritual diario: el presidente Donald Trump y una falange de doctores entran en la sala de reuniones de la Casa Blanca cada noche para discutir el coronavirus, produciendo un despliegue de contorsiones retóricas mientras los funcionarios médicos tratan de mantenerse fieles a la ciencia sin enfrentarse al el presidente.

El problema es que cada giro de este tipo es desconcertante para los estadounidenses que tratan de entender cómo protegerse mejor de un virus para el que, recordemos, no existe ningún tratamiento comprobado clínicamente ni vacunas.

El martes, por ejemplo, la Dra. Deborah Birx se alineó con los comentarios positivos de Trump sobre los planes de reabrir negocios en Georgia y sugirió que los salones de belleza y los salones de tatuajes de allí podrían funcionar con seguridad utilizando formas "creativas" de distanciamiento social.

Pero Birx, la coordinadora del grupo de trabajo de coronavirus de la Casa Blanca, le dijo más tarde a Trump en privado que el plan de reapertura de Georgia era demasiado apresurado. Y al día siguiente, Trump denunció públicamente que los planes de Georgia para empezar a reabrir el estado venían "demasiado pronto".

El miércoles, Trump abrió su sesión informativa diaria invitando al Dr. Robert Redfield, jefe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, a "decir un par de palabras sólo para aclarar" los comentarios anteriores del médico de que el regreso del virus en otoño podría ser incluso más difícil que el brote actual.

Redfield trató entonces de "aclarar" sus comentarios diciendo que el regreso del virus durante la temporada de gripe sería una combinación difícil, permitiendo al mismo tiempo que sus comentarios anteriores se hubieran informado con precisión.

También son famosas y notorias las diferencias que han tenido Trump y el doctor Anthony Fauci, convertido en "el médico de Estados Unidos".