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Cuestionada la violencia policial en Francia

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Cuestionada la violencia policial en Francia
Derechos de autor  Laurent Cipriani/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Hace cinco años que a Myriam le persigue una pregunta: ¿por qué un policía mató a su hermano Mehdi de un tiro en la cabeza? Pasó en 2015. El policía dice que disparó en defensa propia. Mehdi iba desarmado. Un juez desestimó la denuncia sin entrar en ella. Finalmente el Tribunal de Apelaciones aceptó ocuparse del caso. Esta vez Myriam espera que las cosas sean diferentes.

Myriam, hermana de Mehdi Bouhata explica: "Algunos han tratado de desacreditar a mi hermano, al decir incluso que le dieron su merecido. Creo que es injusto. No han querido esclarecer el caso. ¿Por qué? Porque era un joven que estuvo en la cárcel y como tal quieren borrarlo, y eso no, no lo aceptamos. Si mi hermano hubiera matado al policía, la investigación se habría llevado a cabo bien, habría sido sentenciado a 30 años de prisión o más. Ahora nosotros pedimos justicia".

Mehdi Bouhouta, Adama Traoré, George Floyd ... sus nombres están grabados en el recuerdo y en los carteles de los manifestantes, que, rodilla en tierra y puño en alto piden el fin del racismo en la policía. Algo que ido a peor en los últimos treinta años, según la asociación de víctimas de la violencia policial de Lyón.

Naguib Allam, miembro de la Asociación de víctimas de violencia policial en Lyon, recapitula: "Llevamos 35 años luchando. A veces hemos progresado, a veces hemos dado pasos atrás, pero el problema es que la política cambia contínuamente y hay una sobrecarga de seguritarismo con cada nuevo gobierno que llega".

Pero algo ha cambiado. Ahora son más las capas de la población, que participaron en las protestas de los chalecos amarillos, las que denuncian la violencia policial.

En un contexto social tenso y con un número cada vez mayor de manifestaciones, las denuncias contra la policía aumentaron un 23% el año pasado. Y la mitad de estas investigaciones son de acusaciones de violencia policial.

Se acumulan en las redes sociales las imágenes denunciadas por tratarse de agresiones policiales de difícil justificación. Algo que realimenta una progresiva indignación contra la forma en que se reprimen las manifestaciones.

Detencióesn violentas, manifestantes heridos por balas de goma disparadas a la cara. Pero los sindicatos policiales niegan cualquier impunidad o uso excesivo de fuerza.

Es el caso deThierry Clair, secretario nacional de Policía de la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos: "Ahora no hay encubrimiento alguno de casos de negligencia, eso es un bulo que circula. Lo que olvidamos decir es que el trabajo es difícil, que las intervenciones son difíciles sobre el terreno. Durante las protestas de los chalecos amarillos, tan solo en 2019, dos mil policías resultaron heridos ".

Son muchos los manifestantes que no engloban a todos los policías bajo la misma acusación. Pero una cosa es segura, llevará aún bastante tiempo reducir la brecha abierta entre grupos amplios de la ciudadanía y la policía francesa.