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Nuevas protestas contra Benjamín Netanyahu y sus últimas restricciones por la pandemia

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Una manifestante israelí sostiene una pancarta que dice "no es un encierro, es un toque de queda político" durante la manifestación contra las medidas del confinamiento.
Una manifestante israelí sostiene una pancarta que dice "no es un encierro, es un toque de queda político" durante la manifestación contra las medidas del confinamiento.   -   Derechos de autor  AP / Ariel Schalit
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Las protestas contra Benjamín Netanyahu continúan en Israel pese a las restricciones por el nuevo confinamiento.

El Gobierno limitó la movilidad de las personas a un kilómetro de sus domicilios desde el miércoles, pero eso no impidió a miles de personas de concentrarse en diferentes puntos de Tel Aviv y Jerusalén para exigir la renuncia del primer ministro este sábado.

La jornada finalizó con decenas de arrestos y manifestantes agredidos por simpatizantes de Netanyahu.

La oposición y movimientos civiles se oponen a las últimas restricciones de movilidad considerando que son utilizadas para aplacar la disensión en la calle con la excusa de impedir la expansión de la pandemia.

AP / Ariel Schalit
Decenas de personas fueron arrestadas durante la protesta en Tel Aviv, el sábado 3 de octubre de 2020.AP / Ariel Schalit

Israel está sujeto a un cierre nacional desde hace dos semanas para frenar el coronavirus, pero hasta esta semana los ciudadanos podían moverse sin limitaciones para participar en manifestaciones.

"Me niego a quedarme sentada en casa mientras este país está siendo secuestrado por un líder paranoico" y un Gobierno que "toma decisiones que no tienen nada que ver con la salud pública", declaró a la agencia Efe Tali Cohen, una joven israelí que salió a protestar para mostrar al resto de movilizados "que no están solos".

La reciente medida fue duramente criticada por la oposición y los movimientos organizadores de las movilizaciones, que la consideraron una maniobra "draconiana" para aplacar la disensión en la calle con la excusa de impedir la expansión de la pandemia.

Israel vive desde hace meses una fuerte segunda ola de COVID-19 por ahora imparable, y registra una de las tasas de morbilidad más altas del mundo. Este pasado septiembre fue el peor mes para el país, con máximos de contagios diarios que superaron los 9.000 y más de 600 muertes de las 1.679 acumuladas desde marzo.