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Deprimente Navidad COVID en Europa, con el consumo lastrado por la pandemia

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Por Carmen Menéndez
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Un hombre con mascarilla pasa ante un escaparate con decoración navideña en Bruselas, Bélgica
Un hombre con mascarilla pasa ante un escaparate con decoración navideña en Bruselas, Bélgica   -   Derechos de autor  Francisco Seco/Copyright 2020 The Associated Press.All rjghts reserved

Los europeos también van a necesitar este año una vacuna contra la depresión navideña. El continente ha comenzado diciembre con altas cifras de contagios y muertos por COVID-19, en especial, en países como Italia, que se prepara para pasar unas fiestas con toque de queda a las diez de la noche.

"Este año la gente se ha apresurado a comprar decoraciones de Navidad, probablemente por miedo a un nuevo confinamiento o porque necesita rodearse de algo de calor y belleza", explica una vendedora en un centro comercial.

Los comercios alargan sus horarios para tratar de atraer a los clientes y evitar las concentraciones, pero el ambiente es muy poco propicio para el consumo y la compra de regalos. Italia registró este martes 785 fallecidos por coronavirus, un cifra aún muy elevada, si bien los contagios empiezan a estabilizarse.

Croacia: más restricciones. El primer ministro, contagiado

En Zagreb, la capital croata, pese a los adornos navideños, las calles lucen prácticamente desiertas. Las cifras de la pandemia asustan. Hasta el primer ministro ha dado positivo. Entre las nuevas medidas impuestas está la obligación para todos los que lleguen a Croacia de presentar un test de COVID-19 negativo o pasar 14 días de cuarentena.

Rusia bate un nuevo récord diario de muertos por coronavirus

En Rusia, el virus también golpea con fuerza a las puertas de la Navidad, con 569 fallecidos en un día, la cifra más elevada de decesos desde que comenzó la pandemia.

Moscú se resiste a imponer un nuevo confinamiento. En su lugar, mantendrá hasta el 15 de enero restricciones como el cierre de bares y restaurantes a las 11 de la noche, además de importantes limitaciones de movilidad para los mayores de 65 años.

"En mi opinión, o todo permanece cerrado, para que podamos entender la lógica, o todo permanece abierto. No entiendo cómo estas medidas pueden protegernos", se queja una moscovita.

Cerca de allí, un joven se resiste a dejarse abatir por el virus. "Celebraré el Año Nuevo en la Plaza Roja. Llevaré una botella de whisky y caminaré con ella, bebiendo. El Año Nuevo es una fiesta pública, debemos divertirnos", asegura.