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La solidaridad resiste frente a la crisis migratoria que cerca a las Islas Canarias

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La solidaridad resiste frente a la crisis migratoria que cerca a las Islas Canarias
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Frente a las costas de África, las Islas Canarias se han convertido en otro callejón sin salida para los migrantes y la pandemia ha convertido la situación en una pesadilla aún mayor, tanto para ellos como para la población local del archipiélago español.

El puerto de Tenerife, en las Islas Canarias, es un importante centro turístico que también acoge a otro tipo de viajeros.

Cada noche, la policía y los equipos de seguridad vigilan si migrantes intentan introducirse en camiones listos para embarcar en buques de carga que parten hacia el continente.

"Intentamos garantizar la seguridad de todos los operadores implicados, sobre todo de los migrantes. Su destino final es Europa, harán cualquier cosa para salir de las islas, incluso a costa de sus propias vidas", explica a Euronews Juan Ignacio Liaño director de flota de la empresa Fred Olsen Express

Docenas de hombres como estos son encontrados cada noche en los contenedores. Algunos de sus amigos lo lograrán, y los otros lo intentarán de nuevo mañana. La mayoría son devueltos al mayor centro de acogida de migrantes del archipiélago español, situado en lo alto de la isla. Los medios de comunicación no pueden entrar "pero el ambiente aquí es sombrío", relata nuestra periodista en el lugar, Valérie Gauriat. Frente a las puertas se ha montado un campamento improvisado.

AP / Javier Fergo
Los migrantes son vistos en el campamento improvisado de migrantes de Barranco Seco en la isla de Gran Canaria, España, el 30 de noviembre de 2020.AP / Javier Fergo

Es un símbolo, dice Roberto, que forma parte de un grupo de residentes que vienen a echar una mano a los que, según él, carecen de todo.

"Querían protestar porque las condiciones dentro eran muy malas. Llevan meses en Canarias y nadie les informó sobre el proceso. Algunos de ellos tienen pasaporte, han solicitado asilo y tienen una carta de invitación de familiares que pueden acogerlos. Pero incluso con eso no les dejan viajar. Han convertido las Islas Canarias en la cárcel de Europa", dice Roberto Mesa de la plataforma Asamblea de Apoyo a Migrantes de Tenerife.

Más de 20.000 personas que realizaban la peligrosa travesía del Atlántico desde la costa norte de África desembarcaron en las Islas Canarias el año pasado. Muchos fueron trasladados a hoteles de Gran Canaria, la isla principal ya que los centros de acogida estaban desbordados. Desde entonces, los centros turísticos se vaciaron, ya que miles de migrantes fueron repatriados o lograron llegar al continente. Los que quedan se han quedado bloqueados desde el primer confinamiento impuesto en el país. Ousmane Ndiaye llegó de Senegal hace 7 meses, su sueño es dar un futuro a su familia.

" Esta es mi mujer; esta es mi hija. El día de su nacimiento, yo estaba aquí en Gran Canaria. Hasta la fecha no la he podido conocer. Por eso estoy haciendo todo lo que pueda para tener éxito", asegura este demandante de asilo que no falta a ninguno de los cursos de idiomas que se imparten en el hotel. Está esperando una respuesta a su solicitud de asilo. Como la mayoría de los presentes, sueña con llegar a Europa continental.

"El mensaje que envío a los europeos es que nos ayuden a llegar a España para encontrar trabajo. Estoy seguro de que, tarde o temprano, ganaré mi futuro. Nunca perderé la fe".

Para ayudar a estos jóvenes a construir una vida mejor y tener una oportunidad de integrarse, una pareja de extranjeros residentes los acogió bajo su ala, han creado la fundación, "Canaria Mama África".

"Tienen mucha esperanza al venir a Europa. Y realmente espero que podamos contribuir a ser parte de este viaje que ellos esperan que se cumpla y no que se rompa", señala Unntove Saetran, empresaria y cofundadora de la fundación.

"Sólo veo dos soluciones para el reto al que nos enfrentamos. Entiendo que la expulsión es una de esas soluciones. Pero también la integración es un elemento muy importante. Así que nos animaría a nosotros mismos a trabajar en esas dos soluciones más rápidamente. Pero no hacer nada no es una solución porque entonces acabas con gente viviendo en la calle, y eso se convierte en un reto diferente", agrega su esposo, Calvin Lucock, también cofundador.

AP /Javier Bauluz
Migrantes procedentes de Marruecos tras llegar a la costa sureste de la isla de Gran Canaria, España, después de cruzar el Océano Atlántico navegando en una patera.AP /Javier Bauluz

"Los residentes se sienten amenazados", Vox toma terreno en la crisis migratoria en Canarias

Un reto espinoso para una parte de la población local. Alexis Bosse es miembro del partido de extrema derecha Vox. Recibe regularmente quejas de los residentes que dicen que su vida se ve alterada por la presencia de los viajeros no deseados.

"Esta es una zona residencial, es una zona muy tranquila, hasta que se abrieron varios centros de acogida de migrantes ilegales. Los vecinos tienen miedo de caminar cerca de sus casas. Aquí, a mi derecha, está el convento de los Lirios, que se convirtió en un centro para 93 migrantes ilegales", asegura.

Un residente nos habla de lo que ha vivido sin dar su nombre, por miedo a las represalias.

"La casita de allí, es un lugar de drogadicción. Porque aquí se vende, se consume droga. Me siento inseguro. Cada vez que sales de tu casa, te pueden pillar, te pueden robar, te pueden violar, etc... Y no estamos acostumbrados a vivir así. Es una situación realmente desesperada".

Las tensiones alcanzaron un punto álgido hace unos meses, cuando se denunciaron ataques de los residentes contra los migrantes cerca de esta antigua escuela convertida en centro de acogida. Desde entonces las cosas se han calmado.

Es un problema que concierne a la UE

Pero para Alexis, tanto el Estado español como la Unión Europea deben tomar medidas más contundentes para evitar estas situaciones en primer lugar. Una queja que hace eco el delegado del Gobierno español en Canarias, alegando que el pacto europeo sobre migración y asilo aún no se ha aplicado.

"Es un problema de Europa. Y si hay un territorio cuya capacidad está desbordada, y donde esto genera un problema social, dado que hay una crisis económica también en Canarias, Europa tiene que ser solidaria", apunta el delegado Anselmo Pestana Padrón

Por miedo a ser repatriados, muchos abandonaron los centros de acogida y viven en las calles de Las Palmas de Gran Canaria. Al atardecer, decenas de personas salen de las sombras para hacer cola y recibir comida repartida por una red de voluntarios locales.

Como muchos otros, Doua Gueye duerme en la playa. Intentó salir de la isla 4 veces, con todos los documentos legales necesarios...y fue devuelto cada vez.

"Si hubiera trabajo en Senegal, ¡nos quedaríamos allí! Sí, nos quedaríamos. Pero en Senegal no hay trabajo, ¡no hay nada en absoluto! Pedimos al gobierno español que nos deje ir a la gran España, que nos ayude a salir de esta isla, ¡por favor!"