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Una isla artificial provoca una marea de protestas en la capital danesa

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Por euronews con EBU/AP
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Manifestantes contra la construcción de la isla artificial en Copenhague
Manifestantes contra la construcción de la isla artificial en Copenhague   -   Derechos de autor  euronews
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Una isla artificial levanta una marea de protestas en Copenhague. El proyecto denominado Lynetteholmen podrá albergar a unas 35.000 personas, pero los manifestantes denuncian que no se han investigado en profundidad las consecuencias medioambientales de su construcción.

"No existe un plan general que haya evaluado el impacto en el medio ambiente. Y si se le pregunta a los expertos, la respuesta no es positiva", subraya el portavoz de la organización 'Stop Lynetteholmen'. Otro activista añade "creo que es un lío, es grotesco que lo hayan aprobado; debería ser ilegal".

La isla artificial estará conectada al centro de la capital danesa a través de un túnel portuario y de una línea de metro. Estará ubicada al norte de la popular isla Refshale, una antigua zona industrial.

El proyecto, que ha sido aprobado por la municipalidad y el Parlamento danés, es defendido por el ministro de transportes danés, Benny Engelbrecht.

"Hemos realizado un examen muy exhaustivo. Se ha estudiado cada piedra y estoy muy contento con el trabajo de los expertos y con el estudio minucioso en el Parlamento".

Anne Skovbro, directora de la compañía constructora By & Havn, resalta que esta isla artificial es necesaria porque actuará como barrera frente a las inundaciones: "Sabemos que el nivel del mar está subiendo y tenemos que proteger la capital".

La construcción de esta isla, de 3 kilómetros cuadrados, costará unos 3.300 millones de dólares, y se iniciará en 2035 para finalizar en 2070.