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Dinamarca: en el punto de mira por querer refugiar a sus solicitantes de asilo en el extranjero

Por Rachael Kennedy
La legislación aprueba la posibilidad de que Dinamarca procese a los solicitantes de asilo en un centro de acogida en el extranjero
La legislación aprueba la posibilidad de que Dinamarca procese a los solicitantes de asilo en un centro de acogida en el extranjero   -   Derechos de autor  Mikkel Berg Pedesen/ AP Photo
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La aprobación por parte de Dinamarca de una legislación que allana el camino para que los solicitantes de asilo sean retenidos en países fuera de Europa ha provocado una fuerte reacción, y bastantes cuestiones.

La modificación de la Ley de Extranjería danesa se aprobó el pasado jueves con 70 votos a favor y 20 en contra. No hubo abstenciones, pero 85 diputados estuvieron ausentes.

¿Cuál es el plan?

En pocas palabras, se ha autorizado al gobierno danés a trasladar a los solicitantes de asilo a otros países mientras se tramita su solicitud.

Esto no es algo que vaya a ocurrir de inmediato. Dinamarca tendría que llegar a un acuerdo de colaboración con otro país.

¿A qué países se podría enviar a los solicitantes de asilo?

Todavía no podemos saberlo con certeza; sin embargo, se ha especulado con que los lugares considerados se encuentren fuera de Europa, posiblemente África.

Esto se produce después de que el gobierno danés firmara un memorando de entendimiento con Ruanda en abril. Aunque no es jurídicamente vinculante, abre la posibilidad en el futuro de negociar y cooperar.

También hay conversaciones en curso con Túnez, Etiopía y Egipto, según el periódico danés Jyllands-Posten.

¿Cómo funcionaría el plan?

Vale la pena reiterar que Dinamarca aún no ha llegado a un acuerdo para externalizar sus solicitudes de asilo a un país fuera de Europa, pero, si lo hiciera, ¿cómo funcionaría?

Si un inmigrante trasladado desde Dinamarca fracasa en su solicitud de asilo, se le pedirá que abandone el país.

Pero si al migrante se le concede el asilo, no entrará automáticamente en Dinamarca, explicó a la AFP Martin Lemberg-Pedersen, especialista en temas de migración de la Universidad de Copenhague. Se trataría simplemente de que el migrante tuviera el estatus de refugiado en el país de acogida.

Esto ha suscitado preocupación sobre los países con los que Copenhague decide llegar a acuerdos, en particular en lo que respecta a su historial de derechos humanos.

Charlotte Slente, secretaria general del Consejo Danés para los Refugiados, ha destacado que "la idea de externalizar la responsabilidad de tramitar las solicitudes de asilo de los solicitantes es irresponsable e insolidaria".

"Hemos pedido en repetidas ocasiones a los diputados daneses que rechazaran este proyecto de ley. Modelos similares, como el australiano o los llamados puntos calientes de las islas griegas, han provocado graves incidentes de detención, agresiones físicas, lentitud en los trámites de asilo, falta de acceso a la atención sanitaria y falta de acceso a la asistencia jurídica", ha añadido.

Slente ha apuntado en el comunicado que no está claro cómo podría administrarse un centro de acogida en un tercer país, ya que Dinamarca tiene la "responsabilidad legal" de salvaguardar los derechos de los solicitantes de asilo y los refugiados. "También ha sido una de nuestras principales preocupaciones en relación con el proyecto de ley, que ahora, lamentablemente, se ha aprobado sin una consideración adecuada", ha señalado.

"El hecho es que el parlamento ha votado un proyecto de ley que allana el camino a un posible modelo de tramitación de asilo que todavía no existe y que, por tanto, no saben lo que realmente implica. Esto significa que el parlamento ha votado efectivamente a ciegas".

¿Cuál ha sido la reacción internacional?

La reacción de la comunidad internacional ha sido fuerte, abrumadoramente negativa y de preocupación.

"ACNUR está muy decepcionada por el hecho de que Dinamarca siga con esta visión", ha declarado Shabia Mantoo, portavoz mundial de la agencia de la ONU para los refugiados.

Ha añadido que la agencia sigue "oponiéndose firmemente" a los planes que "trasladan por la fuerza a los solicitantes de asilo a otros países y socavan los principios de la protección internacional de los refugiados".

Respondiendo con un sentimiento similar, Bill Frelick, director de la División de Derechos de los Refugiados y Migrantes de Human Rights Watch, ha señalado que la legislación era una "bofetada" a los gobiernos que acordaron un "mayor reparto de responsabilidades" en el marco del Pacto Mundial sobre Refugiados de ACNUR. Ha dicho que "al enviar a las personas a un tercer país, lo que se hace esencialmente es privar de lo que es un derecho legal y convertirlo en una opción política discrecional".

¿Por qué Dinamarca hace este plan?

Según los socialdemócratas -el partido que lidera la idea-, un centro de procesamiento en el extranjero podría ser una respuesta a la crisis migratoria del continente.

Más de 20.000 personas han muerto desde 2014 al intentar el peligroso viaje a través del mar Mediterráneo, en busca de una nueva vida en Europa.

Cuando los migrantes y refugiados se den cuenta de que serán trasladados fuera de Europa, "dejarán de ir a Dinamarca y eso significará que dejarán de arriesgarse en el mar Mediterráneo y dejarán de gastar en grandes cantidades de dinero pagando como pagan a contrabandistas", ha señalado Rasmus Stoklund, diputado socialdemócrata. El también miembro de la Comisión de Inmigración e Integración del Parlamento danés ha destacado:

"La estructura de incentivos cambiará si conseguimos establecer un centro de acogida de este tipo, porque los inmigrantes que vienen de distintos lugares de África y países de Oriente Medio, probablemente dejarán de buscar o solicitar asilo en Dinamarca si saben que serán enviados de nuevo fuera de Europa".

"La mayoría de los solicitantes de asilo, algo más del 50% que llegaron a Dinamarca el año pasado, no tenían necesidad de pedir asilo. Eran migrantes que buscaban una vida mejor. Y lo entiendo. Y creo que tiene sentido. Pero eso no es suficiente para obtener un permiso de residencia para permanecer en Dinamarca".

En el punto álgido de la crisis de refugiados en Europa, en 2015, Dinamarca tuvo más de 20.000 solicitudes de asilo, pero esa cifra se ha reducido a 2.716 en 2019 y a 1.515 el año pasado.

¿Es esto una sorpresa?

La verdad es que no. Dinamarca lleva años endureciendo sus normas de inmigración, y el Gobierno liderado por los socialdemócratas había promovido antes la idea de crear centros de refugiados en el extranjero.

La Primera Ministra Mette Frederiksen también ha mantenido su idea de campaña de tener "cero solicitantes de asilo" en Dinamarca.

En otros titulares, se reveló recientemente que el Gobierno había revocado los permisos de residencia de muchos refugiados sirios, tras haber declarado "seguras" algunas partes de la nación devastada por la guerra.

¿Harán lo mismo otros países de la UE?

Según Nikolas Feith Tan, investigador del Instituto Danés de Derechos Humanos, es poco probable que los Estados miembros de la UE se apresuren a hacer lo mismo.

En declaraciones a Euronews, ha señalado: "Dinamarca ha optado por no participar en gran parte del sistema de asilo de la legislación de la UE. Así que el hecho de que Dinamarca lo pueda hacer no significa que otros países de la UE lo vayan a hacer".

Fuentes adicionales • Juan Carlos de Santos (versión en español)