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Dinamarca tramitará las demandas de asilo fuera del territorio

Por Chantal Da Silva
Protestas en Dinamarca contra la política migratorio del Gobierno
Protestas en Dinamarca contra la política migratorio del Gobierno   -   Derechos de autor  David Keyton/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Dinamarca ha aprobado una ley por la que los solicitantes de asilo serán enviados a países fuera de Europa para que se estudien sus casos.

La norma, aprobada el jueves por 70 votos a favor y 24 en contra, es la última medida contra la inmigración aprobada por el Parlamento y pretende disuadir a los inmigrantes de poner un pie en el país.

Según la ley, propuesta por el Gobierno socialdemócrata, Dinamarca podría trasladar a los solicitantes de asilo a centros de detención en países asociados, potencialmente fuera de Europa. Sus casos se revisarían entonces desde esos países.

La agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, había advertido contra la "exportación" del proceso de asilo, y la Alta Comisionada Adjunta, Gillian Triggs, denunció que "tales prácticas socavan los derechos de quienes buscan seguridad y protección, los demonizan y castigan, y pueden poner sus vidas en peligro".

La aprobación del proyecto de ley se enmarca en una campaña generalizada de lucha contra la inmigración en Dinamarca, que ha endurecido las normas en los últimos años.

El mes pasado, Copenhague firmó un memorando de entendimiento con Ruanda sobre cuestiones de inmigración y asilo. En ese momento, el Gobierno restó importancia a las sugerencias de que sus solicitantes de asilo podrían ser enviados al país africano, calificándolas de "especulaciones".

Pero el propio memorando era claro sobre los objetivos de Dinamarca a largo plazo: "La visión del Gobierno danés es que la tramitación de las solicitudes de asilo se realice fuera de la UE para romper la estructura de incentivos negativos del actual sistema de asilo", decía el memorando.

Criticas internacionales al proyecto de ley

La portavoz mundial del ACNUR, Shabia Mantoo considera que la agencia "sigue oponiéndose firmemente a las iniciativas nacionales que trasladan por la fuerza a los solicitantes de asilo a otros países y socavan los principios de la protección internacional de los refugiados".

ACNUR se ha mostrado "decepcionado" por el hecho de que Dinamarca continúe en la misma dirección. "Seguiremos alentando a Dinamarca para que aproveche su participación activa en la cooperación mundial en materia de refugiados y para que contribuya a encontrar soluciones europeas comunes a los retos que afronta el continente tanto en materia de acogida como de protección de los refugiados", añadió Mantoo.

Bill Frelick, director de la División de Derechos de los Refugiados y los Migrantes de Human Rights Watch, considera que la aprobación de la legislación es una "bofetada" a los gobiernos que han acordado un "mayor reparto de responsabilidades" en el marco del Pacto Mundial sobre los Refugiados de ACNUR.

Frelick calificó el visto bueno a la legislación como un "paso regresivo" en los esfuerzos internacionales para proteger los derechos de los refugiados" que representa una "evasión de responsabilidades". "Al enviar a las personas a un tercer país, lo que se hace esencialmente es tomar lo que es un derecho legal y convertirlo en una opción política discrecional", afirmó.

Charlotte Slente, secretaria general del Consejo Danés para los Refugiados, compartió la misma idea, asegurando que "la idea de externalizar la responsabilidad de tramitar las solicitudes de asilo de los solicitantes es irresponsable e insolidaria".

"Hemos pedido reiteradamente a los diputados daneses que rechacen este proyecto de ley. Modelos similares, como el australiano o los llamados 'hotspots' en las islas griegas, han implicado graves incidentes de detenciones, agresiones físicas, lentitud en los procedimientos de asilo, falta de acceso a la atención sanitaria y falta de acceso a la asistencia jurídica", ha asegurado

Slente añadió en el comunicado que no está claro cómo podría administrarse un centro de acogida en un tercer país, ya que Dinamarca tiene la "responsabilidad legal" de salvaguardar los derechos de los solicitantes de asilo y los refugiados

Además ha lamentado que el texto haya seguido adelante porque "el Parlamento ha votado un proyecto de ley que allana el camino a un posible modelo de tramitación de asilo que todavía no existe y que, por tanto, no saben lo que realmente implica. Esto significa que el Parlamento ha votado efectivamente a ciegas".

"Una abdicación vergonzosa de responsabilidades"

La Oficina de Instituciones Europeas de Amnistía Internacional condenó la noticia en Twitter, calificando el hecho de "abdicación flagrante y vergonzosa de responsabilidades por parte de los políticos daneses".

"Dinamarca, un país rico, no debería intentar salirse con la suya de sus obligaciones internacionales inalienables para con las personas que buscan seguridad", ha denunciado la organización.

Según la portavoz Lisa Blinkenbergm Amnistía Europea estaba "realmente decepcionada" por la decisión del jueves. "La idea de que Dinamarca se limite a decir 'no' a sus obligaciones internacionales es realmente escandalosa, por lo que hoy estamos realmente decepcionados", dijo.

Blinkenberg aseguró que Amnistía Europea también comparte la preocupación de ACNUR de que el envío de solicitantes de asilo al extranjero podría dar lugar a abusos contra los derechos humanos: "¿Cómo puede Dinamarca garantizar que se respetan los derechos humanos?", No creemos que Dinamarca pueda asegurar que los derechos humanos no serán violados con este proceso".

Según Blinkenberg, Dinamarca tendría la "obligación" de supervisar la atención prestada a los solicitantes de asilo y determinar si se protegen sus derechos humanos y se pregunta si el país podría "garantizar que los solicitantes de asilo tengan acceso a un abogado, a un sistema de quejas, a un médico" y a otros recursos.

Martin Lehmann /AP
Varios refugiados caminan en 2015 por una carretera danesaMartin Lehmann /AP

Dinamarca "no puede exportar sus responsabilidades en materia de derechos humanos"

Para Nikolas Feith Tan, investigador del Instituto Danés de Derechos Humanos especializado en Derecho de los refugiados, aunque Dinamarca siga adelante con su plan de albergar a los solicitantes de asilo fuera de sus fronteras, no puede "exportar sus responsabilidades en materia de derechos humanos".

"Lo que esto significa es que aunque los solicitantes de asilo y los refugiados sean trasladados a otro país, Dinamarca sigue teniendo una responsabilidad sobre sus derechos en ese tercer país", explica. "Estamos hablando de una responsabilidad legal".

Tan considera que si Dinamarca no cumple con su responsabilidad de garantizar que cualquier persona trasladada a otro país no está expuesta a la tortura o a un trato inhumano, estaría "violando sus obligaciones internacionales" y podría enfrentarse a repercusiones en los tribunales daneses o en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Para el investigador, esta medida supondría un cambio en el sistema de protección internacional. "Hasta ahora, la protección de los refugiados ha sido principalmente territorial... si llegas a Dinamarca, entonces Dinamarca es responsable tanto de evaluar si eres un refugiado o no y si eres un refugiado, entonces de concederte protección".

Comparando la ley con esfuerzos similares en Australia, Tan señaló que en este caso, las denuncias de "graves violaciones de los derechos humanos" han sido generalizadas.

¿Seguirán el ejemplo otros países de la UE?

Para Tan la normativa es un movimiento "arriesgado" para Dinamarca. Sin embargo, no cree que otros Estados miembros de la UE se apresuren a seguir su ejemplo.

"Dinamarca. ha optado por no participar en gran parte del sistema de asilo de la UE", explica, "por tanto, el hecho de que Dinamarca pueda hacerlo no significa que otros países de la UE puedan hacerlo".