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Salah Abdeslam, provocador en el inicio del juicio por la masacre yihadista del 13-N en París

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Por Ana Buil Demur con EFE, AFP
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Salah Abdeslam, provocador en el inicio del juicio por la masacre yihadista del 13-N en París
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Salah Abdeslam se mostró desafiante y provocador en el inicio del juicio por los atentados del 13-N, en París y Saint-Denis. Es el principal acusado del proceso por la masacre yihadista de 2015, que dejó 130 muertos y más de 400 heridos.

Preguntado por su profesión, Abdeslam, de 31 años y nacionalidad franco-marroquí, respondió, tras rezar una oración, que era un "combatiente del (grupo) Estado Islámico".

También dijo: "Hace más de seis años que me tratan como a un perro. No me he quejado por una sola razón, porque cuando muera, resucitaré".

Una actitud que no sorprendió a víctimas y familiares.

"No ha sido una sorpresa... Sé exactamente lo que hizo en Bruselas. Lo que es un poco sorprendente es que en lugar de ir hasta el final de esa lógica, respondiera a la mitad de las preguntas, como su dirección. Se ve que no hay mucha inteligencia en tal comportamiento", explicaba Arthur Dénouveaux, superviviente del atentado en la sala Bataclan y líder del grupo de víctimas Life for Paris.

"No esperaba nada, pero cuando lo ví, sentí algo. (...) Me sorprendió ver su cara, ha cambiado un poco, tiene barba... Pero, bueno, voy a enfrentarlo, voy a mirarlo , no tengo miedo", afirmaba Thierry, también superviviente de la sala Bataclan.

Las víctimas necesitan saber, pero también pasar página, como dice Paul-Mathieu de La Foata, abogado de una de ellas:

"Estamos ante un abismo de tanta violencia y horror y este marco judicial, con reglas, el proceso penal que responde a reglas muy precisas, tiene por objetivo precisamente reorientar eso en un marco más lógico, y más concreto, que permita tomar distancias de lo sucedido y empezar a reconstruirse".

La seguridad ha sido reforzada en el Palacio de Justicia de París, ante un juicio histórico que eleva el riesgo terrorista. 141 medios se han acreditado para poder contarlo.

De los veinte acusados, seis serán juzgados en ausencia. Abdeslam y otros once de los inculpados podrían ser condenados a cadena perpetua.