La cumbre de la OTAN busca rebajar la tensión con China con respecto a Taiwán

La creciente tensión entre China y Taiwán ha centrado la cumbre de la OTAN este viernes en Bruselas.
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, afirmó que su pais seguirá apoyando a Taiwán, pero se negó a confirmar si las tropas estadounidenses defenderán la isla si es atacada por China, tal y como declaró el presidente Biden, el pasado jueves.
"Nadie quiere que los problemas del estrecho lleguen a los golpes y ciertamente no el presidente Biden, y no hay razón para que esto ocurra. Seguiremos ayudando a Taiwan con las capacidades necesarias para que pueda defenderse y seguiremos centrados en esas cosas".
Recalcó, además, que Washington sigue comprometida con su política "una sola China"
El Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, también apostó por rebajar la tensión.
"Debemos resolver todas las disputas, diferencias y desacuerdos en la región por medios políticos y diplomáticos".
La tensión entre China y Estados Unidos se ha elevado tras las recientes incursiones aéreas chinas cerca de Taiwán y de las informaciones que apuntan a que Estados Unidos tiene destinado un pequeño contingente de militares en la isla para entrenar a las fuerzas locales.
Algo que inquieta a Pekín.
"Instamos a EE.UU. a que se adhiera efectivamente al principio de una sola China, a que sea cauto con sus palabras y acciones sobre la cuestión de Taiwán, y a que no envíe ninguna señal equivocada a las fuerzas separatistas que buscan la independencia de Taiwán", advirtió un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino.
Las dos potencias parecen estar llevando al límite el "statu quo" creado en 1979, cuando Washington reconoció a Pekín como el único Gobierno chino apostando así que Taiwán tendría un futuro en paz.