2026 será el año de "puesta a punto" digital de la UE, para simplificar normas, fijar prioridades y prepararse para repercusiones transatlánticas, con iniciativas rumbo a 2027.
"2025 fue un año difícil para todos, pero no os preocupéis… 2026 será aún más difícil", bromeaba la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, con su equipo a finales de 2025. Nadie espera que este año sea más fácil que el anterior. Los europeos parecen acostumbrados, y en cierto modo desensibilizados, a turbulencias geopolíticas constantes, rupturas de alianzas y luchas internas.
2026 también se perfila como un año clave de preparación para la política digital de la UE, con muchas iniciativas legislativas que culminarán a finales de año o en 2027. Les deseamos suerte a la presidencia lituana en el primer semestre de 2027 y a la griega en el segundo.
Los principales puntos de presión siguen siendo los mismos, encontrar un equilibrio entre ideas políticas muy dispares para que las empresas europeas tengan opciones de seguir siendo competitivas, centrarse en lo que de verdad importa y no en lo accesorio, y sortear las tensiones transatlánticas, con una Administración estadounidense muy pendiente del sector tecnológico y con nuevas iniciativas de la UE que podrían desencadenar consecuencias económicas imprevisibles.
Simplificación, el Digital Omnibus
Para mediados de 2026 se espera que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten una posición general sobre el Digital Omnibus, la principal iniciativa para impulsar la competitividad europea en el ámbito digital. En el mejor de los casos, el Omnibus se aplicaría a mediados de 2027. Pero seamos realistas, los planes siempre cambian.
Con algunos europeos que consideran que el Omnibus no es lo bastante ambicioso y otros buscando cualquier motivo para frenarlo, las discusiones no serán un paseo. Un mensaje más claro y contundente por parte de los fundadores europeos ayudaría a equilibrar el debate, pero no se lo reprochamos, es difícil seguir el ritmo de todas las consultas e iniciativas.
La Ley de Redes Digitales
El 20 de enero esperamos que la Comisión dé a conocer el borrador de la esperada Ley de Redes Digitales (DNA). La DNA estaba inicialmente prevista para finales del cuarto trimestre de 2025, pero tras recibir un dictamen negativo del Comité de Control Reglamentario, la Comisión tuvo que introducir cambios. Ahora que los problemas parecen resueltos, aguardamos el texto. Las ideas originales de la DNA también han encontrado oposición.
Los Estados miembros de la UE no están precisamente dispuestos a ceder sus competencias nacionales. Algunos consumidores y organizaciones de la sociedad civil se oponen abiertamente a introducir tasas de red, incluso si se encuadran en un mecanismo más sofisticado de resolución de controversias de interconexión IP. Por último, la UE prometió a Estados Unidos no introducir tasas de red y, de manera muy vaga, colaborar para eliminar las barreras no arancelarias en el marco del acuerdo comercial entre la UE y EE UU. Que ese acuerdo siga siendo pertinente es una cuestión muy abierta, y muy retórica.
Publicidad personalizada y experiencia de usuario en redes sociales, la Ley de Equidad Digital
Una agenda de consumo actualizada para la era digital, la Ley de Equidad Digital (DFA), está previsto que se presente en el cuarto trimestre de 2026. Sus arquitectos y defensores hablan de limitar el uso de datos personales para la publicidad personalizada/dirigida, introducir restricciones a la experiencia de usuario en redes sociales y más.
Los críticos han señalado que estas ideas se solapan con normativas ya vigentes, y cuando las pymes, así como los especialistas en marketing digital, tomen conciencia de lo que se avecina para sus negocios en términos de restricciones a la publicidad personalizada, es probable que el debate se caliente.
Control del chat, combatir el abuso sexual infantil en línea
La presidencia danesa ha logrado forzar al Consejo para que alcanzara un acuerdo de compromiso sobre el control del chat en noviembre de 2025, con el inicio del trílogo con el Parlamento Europeo. La propuesta es una caja de Pandora, porque no solo empuja de facto a las tecnológicas a escanear de iure, de manera voluntaria, los mensajes en busca de contenido dañino, sino que además introduce requisitos que conducen a la identificación digital y más.
Los trílogos no serán fáciles, y es probable que no se alcance una posición común para la primavera, cuando expiran las normas temporales. Justo antes de Navidad, la Comisión Europea solicitó prorrogar las normas temporales dos años, hasta abril de 2028.
Nuevo sistema de pagos, el euro digital
Durante los últimos dos años, el Banco Central Europeo ha trabajado con los Estados miembros de la UE para definir la arquitectura del euro digital. Con un panorama geopolítico nada halagüeño, el año pasado los líderes europeos pidieron acelerar el proyecto, y ahora se espera que la legislación de apoyo al euro digital se apruebe en algún momento de 2026.
En la práctica, el euro digital sería un sistema de pagos europeo, una alternativa a los ya existentes. Aspectos positivos y oportunidades, un intento de introducir más competencia, menor fragmentación de los sistemas de pago entre países de la UE, impulso a la innovación en pagos, transacciones más baratas al eliminar comisiones de intermediarios, y un sector fintech europeo pujante que previsiblemente estará dispuesto a cooperar con el Banco Central Europeo (BCE).
Aspectos negativos, un ciudadano europeo solo podría tener una cantidad limitada de euros en su monedero digital (el límite está por decidir, probablemente será pequeño, un guiño a los incumbentes europeos) y, más allá de ese tope, tendría que seguir vinculándolo a sus cuentas bancarias. Además, tanto la banca europea como las empresas estadounidenses de pagos previsiblemente se opondrán con fuerza.
Menos dinero para proveedores de alto riesgo, la Ley de Ciberseguridad
En cuestión de días, el 14 de enero, se espera que la Comisión Europea publique un borrador revisado de la Ley de Ciberseguridad. Entre otras cosas, la Comisión ha debatido previamente usar la Ley de Ciberseguridad para reforzar el abanico de herramientas de ciberseguridad de 5G y hacer obligatorias sus medidas. Además, también está sobre la mesa ampliar el concepto de proveedores de alto riesgo y extender las medidas obligatorias más allá de las telecomunicaciones a otros sectores estratégicos.
Este artículo se publicó por primera vez en EU Tech Loop y se ha compartido en Euronews como parte de un acuerdo con EU Tech Loop.