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Los trucos de Rusia para evitar la observación internacional de sus maniobras militares

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Por Euronews  con EFE
Estas imágenes de satélite proporcionadas por Maxar Technologies muestran a las tropas reunidas en un campo de entrenamiento, 26/1/2022, Pogonovo, Rusia
Estas imágenes de satélite proporcionadas por Maxar Technologies muestran a las tropas reunidas en un campo de entrenamiento, 26/1/2022, Pogonovo, Rusia   -   Derechos de autor  Maxar Technologies via AP/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Rusia impide la asistencia de observadores a sus grandes maniobras militares - como las que tienen ahora lugar cerca de las fronteras con Ucrania - y falta así a sus compromisos internacionales de transparencia, aseguran diversos diplomáticos occidentales y analistas.

Uno de esos acuerdos, crucial para reducir tensiones en los movimientos de tropas, es el "Documento de Viena", adoptado en 1991 y actualizado en 2011 en el seno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Esta institución, formada por 57 estados, es la única, aparte de Naciones Unidas, en la que Rusia, Occidente y Ucrania se sientan a la misma mesa, y cuenta con algunos acuerdos clave para fomentar la transparencia y crear así confianza.

"Documento de Viena"

Dado que unas maniobras inesperadas o una gran acumulación de tropas suelen alarmar a otros Estados, el "Documento de Viena" establece la obligación de informar de movimientos militares y aceptar observadores cuando se superan ciertos límites.

Así, se deben notificar las maniobras con más de 9.000 soldados y en las de más de 13.000 es incluso obligatorio que participen observadores de otros países de la OSCE.

Según han explicado varias fuentes diplomáticas, Rusia siempre notifica que sus despliegues de tropas están por debajo de 13.000 soldados, aunque en la realidad el número sea mucho mayor, evitando así tener que aceptar la presencia de observadores.

Los trucos de Rusia

Para ello se ha acogido a triquiñuelas - una fuente las denomina "manipulaciones" - como dividir las maniobras entre distintos comandos operativos -para que no parezca un único ejercicio- o reducir el número de tropas que se definen de combate para no superar nunca ese umbral de 13.000 efectivos.

Las preocupaciones occidentales y de los vecinos de Rusia sobre el tamaño y el propósito de la actual acumulación de tropas en la frontera de Ucrania es consecuencia de la falta de transparencia de Rusia sobre sus actividades militares, señalan fuentes diplomáticas de cuatro países, consultadas de forma independiente.

Maxar Technologies via AP/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved
Esta imagen de satélite proporcionada por Maxar Technologies muestra a las tropas reunidas, 1/2/2022, Bakhchysarai, CrimeaMaxar Technologies via AP/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Además, recuerdan que para la incursión en Georgia en 2008 o la conquista de la península de Crimea en 2014 se emplearon tropas que ya estaban desplegadas en maniobras previas.

Según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), uno de los centros de referencia mundial en cuestiones de desarme, Rusia, el país con el ejército más grande de Europa, nunca ha informado hasta ahora de maniobras con más de 13.000 efectivos.

"Rusia no ha declarado una actividad militar para observación bajo el Documento de Viena desde 1991. Evitan esta obligación al afirmar que todas las actividades están por debajo de ese umbral"
Ian Anthony
Director del programa de seguridad para Europa de SIPRI

"Por ejemplo, Rusia puede afirmar que una actividad que involucre a 50.000 soldados en realidad son cuatro ejercicios separados en lugar de uno, y cada uno de ellos está por debajo del umbral de notificación", expone.

Para este experto, aunque Rusia sostiene que cumple las normas al pie de la letra, no es consecuente con el objetivo ni el espíritu del acuerdo.

Esa observación es compartida por el experto en desarme y control de armamento Alexander Graef, del Instituto de estudios sobre la Paz y de Políticas de Seguridad de Hamburgo (Alemania).

"La cuestión es cómo se organiza y aplica una acuerdo así, ya que depende de la buena voluntad de las partes. Rusia no es la única que utiliza ciertos agujeros legales del Documento de Viena, pero es cierto que ayudaría a rebajar la tensión si permitiera esas observaciones ahora en sus maniobras", explica Graef.

Alemania y Francia ya pidieron en pasado abril a Rusia que "se comprometa de buena fe" a cumplir sus obligaciones en la OSCE, tras organizar ese mes una masiva maniobra cerca de Ucrania, a las que tampoco asistieron observadores.

Rusia asegura que es transparente al invitar, en ocasiones, a algunos agregados militares de embajadas en Moscú, pero esas invitaciones están lejos del alcance que tienen las observaciones obligatorias previstas por el "Documento de Viena".

Inspecciones canceladas por la COVID-19

El "Documento de Viena" también permite enviar observadores en tres inspecciones por año a cualquier estado miembro, incluida Rusia.

Aunque Rusia suele aceptar esas misiones, Letonia acusó la semana pasada a Moscú de cancelar debido a la COVID-19 una visita de sus militares a dos regiones del oeste de Rusia (Bryansk y Smolensk), donde se realizarán ejercicios militares a mediados de febrero cerca de la frontera con Bielorrusia.

"Rechazar la inspección debido a los protocolos de seguridad de la covid es una mala excusa y genera fuertes sospechas de que Rusia quiere ocultar algo al no revelar el alcance real y la intención de sus movimientos militares como lo exige el marco de cooperación de la OSCE", criticó en un comunicado el ministro de Defensa letón, Artis Pabriks.

Fuentes adicionales • Luis Lidón para EFE