This content is not available in your region

Despliegues militares de EEUU y Rusia a ambos lados de las fronteras en Europa del Este

Access to the comments Comentarios
Por Juan Carlos De Santos Pascual  con EFE
euronews_icons_loading
Despliegues militares de EEUU y Rusia a ambos lados de las fronteras en Europa del Este
Derechos de autor  AP Photo/Efrem Lukatsky - Russian Defense Ministry Press Service via AP

Estados Unidos empieza a desplegar su contingente en Europa del Este. 3000 soldados cuyo objetivo es defender a los miembros de la OTAN de cualquier agresión. Estos son los primeros que han llegado a Alemania de los 300 que estarán en este país. 

 Estados Unidos prevé distribuir otros 1000 en Rumanía y 1700 en Polonia. La División 82 ha sido la primera en aterrizar en territorio polaco, el resto de tropas llegarán en los próximos días. El Pentágono ha precisado que todo este contingente "no combatirá en Ucrania", donde lo que si que llega es cargamento militar estadounidense. Este sábado los ucranianos descargaron nuevos envíos estadounideses en el aeropuerto de Boryspil.

En el lado de Rusia y sus socios, dos bombarderos supersónicos rusos de largo alcance completaron una misión de patrullaje de cuatro horas en Bielorrusia. En el socio ruso se encuentran ya una docena de cazas de cuarta generación y sistemas de defensa antiáerea de largo alcance. 

El escuadrón de Su-25CM recorrió más de 7.000 kilómetros desde el Lejano Oriente ruso para participar la próxima semana en las maniobras militares conjuntas "Determinación aliada-2022", que han despertado el recelo de la OTAN.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, denunció que Moscú emplazará también en el país vecino los temidos misiles tácticos Iskander, capaces de superar el escudo antimisiles estadounidense, aunque el Ministerio de Defensa ruso no ha informado de ello.

En cambio, el ministro de Exteriores bielorruso, Vladímir Makéi, replicó que "la fantasía sobre una agresión militar desde el territorio de Bielorrusia contra Ucrania es simplemente ridícula".

Según la Casa Blanca, los rusos ya han desplegado 5.000 de los 30000 soldados que pretenden llevar a a la frontera entre Ucrania y Bielorrusia. Todo un contingente que se sumaría a los 100.000 soldados que Rusia mantiene apostados cerca de Ucrania y que son el origen de esta escalada de tensiones. 

Ni los políticos ni los analistas rusos esperan que el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, retire próximamente sus tropas de la frontera, ya que dichos juegos de guerra no representan un gran coste económico y son un as en la manga en las negociaciones de seguridad con EEUU y la OTAN.

Además, nadie pone su mano en el fuego sobre que la amenaza de una guerra en Ucrania haya desaparecido, más aún cuando el conflicto en el Donbás entre el Ejército ucraniano y las milicias prorrusas nunca ha cesado desde 2014 pese a los repetidos altos el fuego.

El órdago ruso sigue sobre la mesa. Además, Putin recibió el viernes el espaldarazo del líder chino, Xi Jinping, en su enfrentamiento con las potencias occidentales, a las que ambos llamaron a abandonar la ideología de la Guerra Fría.

Por ello, el presidente francés, Emmanuel Macron, viajará el lunes a Moscú para reunirse con Putin y llamarle a una desescalada a cambio del inicio de una negociación sobre la nueva arquitectura de seguridad en el continente.

Y el próximo en la lista será el canciller alemán, Olaf Scholz, al que en Berlín presionan para que abandone por obsoleta la política hacia Moscú de "cambio a través del comercio".