El Observatorio de Troodos, en el geoparque de la UNESCO, atrae a 10.000 personas en 6 meses. Con tecnología de la ESA y la NASA, el centro impulsa el astroturismo en Chipre a 1.250 metros de altitud. Este proyecto de la UE permite observar el sol y las estrellas cada día.
El Observatorio de Troodos, el más moderno de Chipre, ofrece desde hace unos meses una puerta única al universo y se ha convertido en poco tiempo en un centro de investigación científica, educación e información pública sobre astronomía.
El edificio, de arquitectura especial, se ha construido a 1.250 metros de altitud en la magnífica zona montañosa de Pitsilia, en la comunidad de Agridia, distrito de Limassol, en el Geoparque de Troodos. Fue inaugurado por el presidente de la República de Chipre, Nicos Christodoulides, en 2024, pero no abrió oficialmente sus puertas al público hasta el verano pasado y ya en sus primeros seis meses de funcionamiento lo han visitado más de 10.000 ciudadanos.
Entre semana, en horario de mañana, es una atracción para escolares y turistas de todo el mundo, ya que es el único observatorio del país que permite el acceso diario del público no sólo durante el día, sino también por la noche (se organizan veladas especiales todas las semanas, los viernes y sábados, tanto poco después de la puesta de sol como más entrada la noche, hasta casi medianoche).
"Cuando los visitantes vienen aquí durante el día, pueden ver la actividad del sol, la exposición del Hubble, la película, pueden ver cómo funciona el observatorio. Les enseñamos el gran telescopio que es para observación nocturna y les explicamos qué investigaciones podemos hacer. En general, intentamos iniciarles en la exploración de nuestro lugar en el universo", explica a euronews Stelios Tryphon, director del Observatorio de Troodos.
Sin embargo, señala que si se tiene la oportunidad de visitar el lugar una sola vez, hay que preferir que sea de noche". De noche es más bonito porque por las tardes hay observación nocturna.
Primero hay una uranografía (rama de la cartografía relacionada con la localización de estrellas, galaxias y otros objetos astronómicos) en el espacio en el que nos encontramos, donde les explicamos el cielo y cómo pueden descubrir objetos celestes. Y luego vamos a la cúpula donde está el gran telescopio, donde participan en la observación de estrellas, mirando planetas, galaxias y lo que haya, dependiendo de la hora de la noche".
Equipamiento astronómico de última generación
El Observatorio de Troodos cuenta con equipos astronómicos de última generación, como un telescopio reflector robotizado, un telescopio solar especial (Helioscopio) y una zona de observación de estrellas al aire libre (la llamada AstroMarina).
En relación con el helioscopio, Stelios Tryphon afirma: "Aquí vemos el mayor telescopio solar que existe en Chipre. Es un telescopio especializado para la observación solar. Podemos observar la actividad del sol, las erupciones y las manchas solares. Hay un filtro de hidrógeno A, que limita la luz en el espectro rojo, por lo que es perfectamente seguro observarlo".
Justo enfrente está la zona de observación de estrellas al aire libre, mientras que un poco más atrás y unos metros más arriba se encuentra la gran cúpula donde hay un telescopio reflector de 20 pulgadas que se mueve robóticamente.
"El uso de los espejos hace que esté más concentrado de lo habitual", explica el Sr. Tryphon, y añade: "La propia cúpula está preparada para moverse, girar 360 grados y desplazarse en función de dónde se apunte con el telescopio, que está conectado a un ordenador que ofrece la posibilidad de utilizarlo a distancia, lo que permite a los científicos apuntar con él incluso... desde sus casas".
De hecho, el propio telescopio descansa sobre una columna que tiene cimientos separados y es completamente independiente del resto del edificio del observatorio, de modo que cuando la gente camina alrededor del telescopio, las vibraciones no se transfieren a él y no afectan a la imagen producida. "A distancias tan largas la más mínima vibración puede tener un efecto, como cuando hacemos zoom con una cámara y el más mínimo temblor se transmite con más fuerza", explican los expertos.
Cofinanciado por la UE, Grecia y Chipre
El coste de construcción del proyecto, que se completó en menos de tres años desde su fundación, ascendió a 1 millón 770 mil euros, cantidad que fue cubierta a través del programa 'Interreg Grecia - Chipre 2014-2020' con recursos de la Unión Europea y recursos nacionales de la República de Chipre y la República Helénica.
La propiedad del observatorio pertenece a la comunidad de Agridia, que ha cedido el terreno donde está construido en una colina, pero tras una licitación, la gestión de su funcionamiento se ha confiado a un particular por una especie de alquiler pagado. En resumen, la explotación del Observatorio de Troodos ha sido asumida por el consorcio formado por la Sociedad de Desarrollo de Troodos (ANET) y 1010 COSMOS Ltd.
Colaboraciones internacionales con la NASA y la ESA
El Observatorio de Troodos ya ha iniciado también colaboraciones internacionales. Durante el último eclipse total de sol, fue el que transmitió la imagen a la NASA desde Chipre (a la entrada del recinto hay incluso un astronauta simulado con un traje de la NASA y un gran estado con las iniciales de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de EE.UU.).
La cooperación con la Agencia Espacial Europea (ESA) es aún más estrecha. Como explica Stelios Tryfon, "la Agencia Espacial Europea, a través del programa ESA Cares, ha financiado la creación de la película "Troodos rising to the stars", que se proyecta en el interior del edificio y trata de cómo Troodos y Chipre en general emergieron de las profundidades del mar". La colaboración también se está ampliando en lo que respecta a traer científicos y conferenciantes extranjeros al Observatorio, con noches de estrellas y muchos concursos, especialmente para colegios".
El objetivo del Observatorio de Troodos es mejorar la educación científica y promover Chipre como destino líder para el astroturismo, siendo un paso crucial para mejorar los conocimientos astronómicos tanto de la población local como de los visitantes.