El secretario Marco Rubio compareció en el Senado de Estados Unidos para explicar la estrategia de la Administración Trump con respecto a Venezuela. El funcionario no descartó el uso de la fuerza, pero dijo que el objetivo es dar paso a una transición que posibilite la celebración de elecciones.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó hoy descartar una intervención militar en Venezuela, si bien abogó por una transición pacífica -siguiendo el "ejemplo" de otros países, como España- que permita convocar en el futuro "unas elecciones libres y justas".
"Hay precedentes. Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia", declaró Rubio ante el Comité de Asuntos Exteriores del Senado de EE.UU., si bien reconoció que estos procesos "llevaron tiempo".
El jefe de la cartera de Exteriores aprovechó su intervención para defender las acciones de la Administración Trump contra Venezuela, que han desatado una gran controversia en todo el mundo por sus continuos ataques contra presuntas narcolanchas en aguas del Caribe y, sobre todo, por su decisión de dejar al oficialismo al frente del país tras la polémica captura del presidente Nicolás Maduro en Caracas.
En ese sentido, Rubio aseguró que el objetivo de Washington es que se celebren elecciones más adelante, pero consideró que esa no es una opción realista a día de hoy, puesto que el oficialismo aún lo "controla" todo en el país, desde los medios de comunicación hasta las instituciones. "Así no se pueden celebrar elecciones libres y justas".
"Es por eso que mantenemos conversaciones honestas y respetuosas con la gente que controla el país en estos momentos", defendió, suscribiendo así la postura de la Casa Blanca de que la líder opositora María Corina Machado no está aún lista para asumir el poder. Rubio afirmó que gracias a este enfoque Venezuela está ahora "mejor" de lo que estaba "hace cuatro semanas".
Escepticismo en la sala
Ante el escepticismo mostrado por algunos senadores, incluido el republicano Rand Paul, quien ha criticado abiertamente a la Administración Trump al considerar que sus acciones en Venezuela están llevando al país al borde de la guerra, Rubio se mostró tajante: "Era una situación insostenible; había que actuar y actuamos".
El secretario de Estado reconoció que no será "fácil ni sencillo", pero esgrimió los 14 años de negociaciones entre Washington y Caracas que, según dijo, apenas habían llevado a "una situación estancada", algo de lo que -en buena medida- responsabilizó directamente a Maduro.
"Hicimos numerosos intentos para lograr que Maduro abandonara el poder, pero no había forma de negociar con él (...) Era un impedimento a cualquier progreso", sostuvo. "El objetivo es lograr una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática".
En cualquier caso, el jefe de la diplomacia estadounidense, que destacó que se están alcanzando "acuerdos" con el Ejecutivo de Delcy Rodríguez, subrayó que en caso de que las cosas cambien o de que el nuevo Gobierno no coopere, siempre queda la opción militar. "El presidente se reserva la opción de actuar en defensa propia para eliminar esa amenaza", advirtió.
La sombra española en la audiencia venezolana
España volvió a tener un sorprendente protagonismo durante la audiencia en el Senado cuando la senadora demócrata Tammy Duckworth, una veterana de la guerra de Irak, reprochó a Rubio las recientes palabras del presidente Donald Trump minimizando el papel de las tropas de la OTAN en su apoyo a Estados Unidos.
"Dirán que enviaron algunas tropas a Afganistán", comentó Trump hace unos días durante una entrevista a 'Fox News', refiriéndose a los aliados de la OTAN. "Y lo hicieron, se quedaron un poco atrás, un poco fuera de las líneas del frente".
Las palabras del mandatario estadounidense han indignado a sus aliados europeos, algo que preocupa a Duckworth, por el impacto que pueda tener en futuras operaciones tanto de Estados Unidos como de la Alianza Atlántica.
"Cuando serví en Irak, había tropas polacas, tropas británicas, tropas españolas allí, sirviendo a nuestro lado", comentó antes de rememorar cómo, a su llegada al país, aterrizó en la base España "que estuvo bajo fuego enemigo directo".