El consulado francés abrió este viernes en la capital, Nuuk, en medio de las tensiones geopolíticas que rodean a la isla ártica.
Francia ha abierto este viernes un consulado en Nuuk, la capital de Groenlandia, reforzando así su presencia diplomática en el Ártico y cumpliendo la promesa realizada por el presidente Emmanuel Macron durante su visita a la isla el pasado mes de junio.
Con ello, Francia se convierte en el primer país de la UE en establecer un consulado general en Groenlandia, adelantándose a sus socios del bloque de los 27. Bruselas, sin embargo, ya está representada en la isla, tras la apertura de una oficina de la Comisión Europea en 2024.
Jean-Noël Poirier, antiguo embajador de Francia en Vietnam, tomó posesión de su cargo a su llegada a Nuuk, donde representará a Francia en este territorio semiautónomo danés de unos 56.000 habitantes. Hasta ahora, los franceses residentes en Groenlandia contaban con un régimen consular limitado.
Una cónsul honoraria, Kristine Winberg, se encargaba de los trámites administrativos básicos y de la asistencia consular en nombre de la Embajada francesa en Dinamarca. Su función incluía expedir documentos de identidad, prestar apoyo en casos judiciales o fallecimientos y actuar como enlace con la pequeña comunidad francesa, según la emisora francesa 'BFM TV'.
Sólo ocho franceses registrados en Nuuk
Una fuente diplomática declaró a 'Euronews' que sólo "ocho ciudadanos franceses están registrados en Nuuk, pero posiblemente una treintena viven en Groenlandia". A pesar del pequeño tamaño de la población francesa en la isla, el nuevo consulado tendrá amplias responsabilidades.
Además de prestar apoyo administrativo a los ciudadanos franceses, trabajará "para profundizar en los proyectos de cooperación existentes con Groenlandia en los ámbitos cultural, científico y económico, al tiempo que refuerza los lazos políticos con las autoridades locales", según un comunicado publicado el viernes por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
París asegura que el objetivo es reforzar los lazos entre Groenlandia, Francia y la UE en una región que se ha convertido en fuente de importantes discordias entre Europa y Estados Unidos, en medio de las reiteradas demandas del presidente estadounidense, Donald Trump, para que Washington tome el control del territorio que forma parte del Reino de Dinamarca.
Estados Unidos considera que la isla es crucial para su marco de defensa antimisiles y su protección frente a amenazas de países como Rusia y China. Francia y Canadá, que se oponen a que Estados Unidos tome el control de Groenlandia, han inaugurado consulados en Nuuk.
Las recientes tensiones también han llevado a la creación de un marco para las conversaciones entre el presidente estadounidense y el secretario general de la OTAN sobre el futuro de la isla. Se ha creado un grupo de trabajo que reúne a representantes estadounidenses, daneses y groenlandeses, aunque el contenido de las conversaciones no se ha hecho público.