Los principales asesores de Trump preferirían que Israel lanzara un ataque contra Irán antes que Estados Unidos, creen los analistas, mientras aumenta la incertidumbre sobre la decisión que tomará Trump al respecto.
Varios miembros de la Administración estadounidense han declarado en círculos privados que un ataque israelí provocaría represalias iraníes y que ayudaría a ganar el apoyo de los votantes estadounidenses para atacar Irán, según dos fuentes internas recogidas por 'Politico'.
Se trata de un cálculo puramente político. Según funcionarios estadounidenses, si Estados Unidos o sus aliados fueran atacados primero, más estadounidenses estarían de acuerdo en atacar a Irán.
Según las últimas encuestas, los estadounidenses, y especialmente los republicanos, apoyan el cambio de régimen en Irán, pero se niegan a arriesgar la vida de las tropas estadounidenses para lograr este objetivo. Eso significa que el equipo de Trump también está considerando cómo llevarlo a cabo, además de cómo justificarlo.
Independientemente del deseo de que Israel actúe primero, el escenario más probable es una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel, según las dos fuentes. El artículo se publica en momentos en que la tercera ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos, a la que asistirán Abbas Araqchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, asesor y yerno de Donald Trump, está programada para el jueves en Ginebra, Suiza.
Una de las fuentes ha declarado ante 'Politico' que los esfuerzos por encontrar una solución diplomática son serios, pero las personas más cercanas al presidente piensan que se va a bombardear al régimen iraní. Sin embargo, sigue pendiente la cuestión de la magnitud del ataque.
Según una de las fuentes, a los republicanos en el poder les preocupa que China encuentre la oportunidad de atacar a Taiwán a medida que disminuyen los arsenales de municiones estadounidenses a causa del conflicto con Irán. La segunda cuestión es la posibilidad de que se produzcan bajas estadounidenses si se opta por la opción más ofensiva.
"Si el ataque se lleva a cabo a tal escala que provoque un cambio de régimen, es probable que la República Islámica tome represalias con todo lo que pueda. Tenemos muchos equipos en la zona y cualquiera de ellos puede ser blanco de ataques. No están bajo la Cúpula de Hierro. Como resultado, existe la posibilidad de que haya bajas estadounidenses, y eso conlleva un gran riesgo político", cree una de las fuentes consultadas.
Instalaciones nucleares y de misiles
Donald Trump tiene muchas opciones a su disposición para atacar a Irán. Una de ellas, como informaron anteriormente los medios estadounidenses, es un ataque inicial y limitado contra Irán con el objetivo de obligar a la República Islámica a aceptar el acuerdo. En caso de que esto no se lleve a cabo, Trump podría ordenar un ataque masivo contra Irán.
Con una probabilidad muy alta, las instalaciones nucleares restantes que fueron atacadas en junio estarían entre los objetivos de cualquier ataque militar estadounidense, según los funcionarios estadounidenses.
Israel, por otro lado, considera que el programa de misiles balísticos de Irán es una amenaza para su seguridad. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, volvió a expresar esa preocupación durante una reunión con Donald Trump a principios de febrero.
También el martes por la noche, el presidente Donald Trump declaró durante su discurso anual del Estado de la Unión su preocupación por el programa de misiles balísticos: "Ya han desarrollado misiles que podrían representar una amenaza para Europa y nuestras bases en la región, y están trabajando en misiles que puedan llegar hasta Estados Unidos".
Según un trabajador estadounidense consultado, una de las opciones sobre la mesa para atacar al régimen iraní es ir a por el líder de la República Islámica, Ali Jamenei. Una operación de este tipo podría llevar días o incluso semanas y, especialmente si Estados Unidos se basa únicamente en los ataques aéreos, los resultados podrían ser impredecibles, informa 'Politico'.