La Unión Eléctrica calcula un déficit cercano a los 2.000 megavatios para este lunes. Ocho de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio y amplias zonas del país registran cortes de hasta 20 horas diarias.
Cuba afrontará este lunes cortes eléctricos que afectarán de forma simultánea a cerca del 64% del territorio en el horario de mayor consumo, según las previsiones de la estatal Unión Eléctrica (UNE) recopiladas por varios medios españoles. Se trata del mayor nivel de desconexión registrado desde que en 2022 comenzaron a publicarse estadísticas energéticas de manera sistemática.
La isla atraviesa una crisis energética desde mediados de 2024. Desde enero, el Gobierno cubano atribuye el agravamiento de la situación al endurecimiento de las restricciones estadounidenses al suministro de combustible. En amplias zonas del país los cortes alcanzan ya hasta 20 horas diarias.
Para la franja de mayor demanda, en la tarde-noche, la UNE prevé una capacidad de generación de 1.185 megavatios (MW) frente a una demanda estimada de 3.180 MW. El déficit, la diferencia entre oferta y consumo, se situará en 1.995 MW, mientras que la afectación programada, es decir, la electricidad que se desconectará para evitar apagones desordenados, ascenderá a 2.025 MW.
Actualmente, ocho de las 16 unidades termoeléctricas operativas permanecen fuera de servicio por averías o mantenimientos. Las centrales térmicas aportan de media alrededor del 40% del mix eléctrico del país. Estas incidencias se vinculan principalmente al estado de las instalaciones, que acumulan décadas de explotación y limitaciones en las inversiones de mantenimiento.
Otro 40% de la generación corresponde a la llamada generación distribuida, basada en motores alimentados con diésel y fueloil. Este segmento permanece detenido desde enero por falta de combustible, según ha reconocido el Ejecutivo.
Diversos expertos independientes sitúan el origen de la crisis en la infrafinanciación crónica del sistema eléctrico, gestionado íntegramente por el Estado desde 1959. El Gobierno cubano, por su parte, subraya el impacto de las sanciones estadounidenses y sostiene que afectan de forma directa a la capacidad de abastecimiento energético. Las estimaciones independientes calculan que serían necesarios entre 8.000 y 10.000 millones de dólares (Entre 6.500 y 8.543 millones de euros) para rehabilitar el sistema.
Los cortes prolongados han coincidido con una contracción acumulada de más del 15% del PIB desde 2020, según cifras oficiales, y han estado presentes en las principales protestas registradas en el país en los últimos años.