El uso de la base de Lajes en este archipiélago estratégico en mitad del Atlántico ha tenido que cumplir "tres condiciones", asegura el ministerio de Exteriores luso. Portugal se desmarca de la estrategia de España de no permitir el uso de Rota y Morón.
El ministro portugués de Estado y Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, concedió el lunes por la noche una entrevista a 'CNN Portugal', en la que ofreció más detalles sobre el uso que Estados Unidos está haciendo de la base de Lajes, en la isla de Terceira del archipiélago macaronésico de las Azores, en el marco de la intervención militar en Irán.
"Hay una comunicación de que Estados Unidos pretende llevar a cabo una intervención (...), y que, por lo tanto, pueden necesitar utilizar [la base aérea] en el marco de esta intervención", explicó el ministro, confirmando que el Gobierno portugués optó por conceder una "autorización condicional para el uso de la base".
No obstante, asegura Rangel, el Gobierno luso decidió definir "tres condiciones principales" para el uso de la Base de Lajes por parte de Washington a partir de entonces.
En primer lugar, aclaró el político, la base portuguesa sólo puede utilizarse "en respuesta [a un ataque], por tanto, solo como [forma de] represalia, como defensa". En segundo lugar, "tiene que ser necesaria, es decir, tiene que obedecer al principio de necesidad y proporcionalidad". Y, por último, sólo puede utilizarse para "atacar objetivos de carácter militar".
Estas medidas se han establecido "para el futuro", es decir,"para su uso en el contexto de esta intervención militar" actualmente en curso. "Estados Unidos se compromete a cumplir estas condiciones", ha asegurado.
Los días previos a la intervención militar estadounidense e israelí
Antes del inicio efectivo de la intervención militar en la mañana del sábado, "todas las autorizaciones que fueron dadas" por las autoridades portuguesas fueron concedidas no en virtud del Acuerdo de Cooperación y Defensa entre Portugal y EE.UU. de 1995, que incluye el llamado Acuerdo Técnico de Lajes, sino en virtud del régimen general, concretamente del Decreto-Ley nº 2/2017.
Según Paulo Rangel, se trata de un acto legislativo que establece que todos los aterrizajes de vuelos de Estado, en este caso militares, procedentes de cualquier país requieren autorización". Sin embargo, declaró, "hay países, y son más de 50, que tienen una autorización anual permanente,como es el caso de Estados Unidos".
"Tenemos 24 horas para analizar la petición [...], y si el Estado portugués no dice nada, se concede, porque hay una autorización anual permanente". En este contexto, "durante las semanas en las que hubo más tráfico del habitual" en la Base de Lajes, y dado que "no hubo ninguna solicitud de intervención militar", fue precisamente en base a este marco legal como se concedieron estas "autorizaciones tácitas". "No estaba directamente relacionado con el Acuerdo [Técnico de Lajes]", aseguró Paulo Rangel, subrayando el contraste con lo que ocurrió después del inicio efectivo de la guerra, cuando se aplicó "todo el régimen del Acuerdo".
Como ya informó 'Euronews', este entendimiento estipula lo siguiente: "Sin perjuicio de su plena soberanía y control sobre su territorio, mar territorial y espacio aéreo, Portugal concede a los Estados Unidos de América autorización para: el uso de instalaciones [...] necesarias para la realización de operaciones militares resultantes de la aplicación de las disposiciones del Tratado del Atlántico Norte o de decisiones adoptadas en el marco de la OTAN, sin objeción alguna por parte de Portugal".
Se añade que también se autoriza "el tránsito de aeronaves militares de los Estados Unidos de América por la Base Aérea nº 4 o por el espacio aéreo de las Azores en misiones no previstas en el párrafo anterior y realizadas en el marco del Tratado del Atlántico Norte". Estos movimientos, según el Acuerdo Técnico de Lajes, deben "notificarse previamente a las autoridades portuguesas competentes".
Por último, se afirma que "Portugal considerará favorablemente las solicitudes de utilización de la Base Aérea nº 4 para la realización de operaciones militares derivadas de decisiones adoptadas en el marco de otras organizaciones de las que ambas Partes sean miembros, siempre que dichas decisiones hayan sido apoyadas por Portugal".
Sin embargo, se subraya lo siguiente: "Cualquier utilización por parte de los Estados Unidos de América de las instalaciones que no se derive o no forme parte de las situaciones previstas en los párrafos anteriores de este artículo deberá ser objeto de autorización previa".
"Portugal no entrará en este conflicto"
Tras subrayar que, antes de que comenzara realmente el conflicto, al Gobierno portugués "no se le dijo" que iba a haber una "intervención militar" de Estados Unidos, Paulo Rangel declaró que "Portugal no va a estar en este conflicto" y que "no va a intervenir en nada".
"No hubo ninguna intervención en los atentados que tuvieron lugar [el sábado]", explicó Rangel, en línea con el mensaje que han transmitido otros países europeos. "El Reino Unido, Francia y Alemania también hicieron una declaración diciendo exactamente lo mismo", recordó el ministro. La entrevista del político con 'CNN Portugal' tuvo lugar tras la intensificación del movimiento de aviones militares estadounidenses en la Base de Lajes en las últimas semanas, en un momento en el que ya se sospechaba que una nueva operación militar de Washington, en coordinación con Israel, podría estar en ciernes.