En una entrevista con 'Euronews', Majid Tafreshi critica el "doble rasero" sobre el uso de la base de Lajes por parte de Estados Unidos, pero descarta cualquier acción de represalia contra Portugal.
El uso por parte de Estados Unidos de la base militar de Lajes, en las Azores, en vísperas del conflicto de Oriente Próximo desatado el pasado sábado se ha convertido en un asunto controvertido en Portugal, creando fricciones entre las autoridades lusas y la representación diplomática de Irán en Lisboa.
El ministro portugués de Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, explicó que hasta la víspera del inicio de la ofensiva se aplicó el régimen de autorización anual permanente y que, una vez finalizada la intervención militar, Washington siguió pudiendo utilizar las instalaciones de las Azores, pero bajo ciertas condiciones.
En una entrevista escrita concedida a 'Euronews', el embajador iraní en Portugal, Majid Tafreshi, criticó la "incoherencia y ambigüedad" de la posición portuguesa y reveló que no había recibido respuesta del Gobierno a la nota diplomática oficial que había emitido.
Majid Tafreshi advierte de que Europa corre el riesgo de perder "credibilidad" tras el llamamiento de la presidenta de la Comisión Europea a un cambio de régimen, y garantiza que Irán ejercerá su "legítimo derecho a la autodefensa" hasta que termine el conflicto.
'Euronews': El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal declaró que, tras el inicio de la intervención militar, el país sólo concedió una autorización condicional para el uso de la base de Lajes, en las Azores, exigiendo que ésta se produjera en respuesta a un ataque, fuera proporcional y sólo para ofensivas dirigidas contra objetivos militares. ¿Le convenció la explicación del ministro o cree que Portugal es cómplice de la operación israelí-estadounidense en Irán?
Majid Tafreshi: La situación relativa al uso de la base aérea de Lajes está relativamente clara. Hace unos 25 años, los Estados adoptaron los Artículos sobre Responsabilidad del Estado, en particular el Artículo 16, que define los principios de asistencia, conocimiento, ilicitud e intención o propósito como fundamentos esenciales de la responsabilidad internacional. Por ello, muchos juristas consideran que Portugal debería abordar esta cuestión en el marco de la legislación sobre responsabilidad del Estado.
Antes de los atentados, la posición del ministro de Asuntos Exteriores se había expresado públicamente, sugiriendo que la base podría utilizarse implícitamente para operaciones contra Irán. Sin embargo, tras los atentados del 28 de febrero, aparecieron declaraciones en los medios de comunicación en las que se afirmaba que Portugal no tenía ninguna implicación ni participación en el asunto. Tales incoherencias y ambigüedades suscitan importantes preocupaciones desde el punto de vista del Derecho Internacional. El derecho internacional debe aplicarse de forma coherente y sin dobles raseros.
¿Se ha puesto en contacto con usted el ministro de Asuntos Exteriores de Portugal en relación con el uso de la base de Lajes por parte de Estados Unidos o con el conflicto en curso y, en caso afirmativo, qué mensaje le ha transmitido?
Portugal fue notificado formalmente de estas preocupaciones a través de una nota diplomática oficial. Sin embargo, hasta la fecha no se ha recibido respuesta alguna.
¿Cambiarán las relaciones entre Portugal e Irán tras el inicio de este conflicto?
Irán y Portugal comparten más de cinco siglos de relaciones históricas, que se remontan a casi doscientos años antes de la fundación de Estados Unidos. Estos lazos son profundos y duraderos. Este importante patrimonio histórico debe respetarse y preservarse mediante el respeto mutuo, la adhesión al derecho internacional y el reconocimiento de los derechos de las naciones.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní afirmó que cualquier intervención de los europeos en este contexto se consideraría un "acto de guerra" y recibiría una respuesta dirigida a las ciudades europeas. Reino Unido, Francia, Grecia, Italia, España y Holanda ya han enviado material militar a Chipre para protegerla de nuevos ataques con drones. En su opinión, ¿se trata de un acto de guerra y deberían estos países europeos prepararse para represalias?
Los países europeos deberían prestar más atención a los valores globales arraigados desde hace tiempo en las naciones civilizadas y dar pasos constructivos hacia la negociación y la mediación. Con algunas excepciones positivas y valiosas, el papel de Europa en este asunto parece haberse debilitado y no ha reflejado plenamente su identidad histórica como actor diplomático fuerte con un poder de negociación significativo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha pedido un cambio de régimen, instando a los iraníes a realizar una "transición creíble" a la democracia, lo que señala un cambio de política en la Comisión. ¿Cómo ve la posición de la Unión Europea en este conflicto?
En última instancia, la voluntad del pueblo, expresada a través de procesos democráticos, determinará los resultados políticos. Irán es un país civilizado con una larga y distinguida historia, y no ha tratado de incitar a la guerra. El apoyo al conflicto y al derramamiento de sangre por parte de actores externos corre el riesgo de dañar la dignidad y la credibilidad de Europa y podría tener consecuencias negativas para los retos actuales y futuros de Europa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que casi todo en Irán ya ha sido destruido tras los ataques israelí-estadounidenses, desde la Fuerza Aérea hasta la Armada. ¿Es Irán más frágil hoy que hasta el sábado pasado?
Irán mantiene que la gestión de sus asuntos internos corresponde a su pueblo y a sus instituciones nacionales. Los bombardeos ilegales e inhumanos no pueden debilitar la determinación del pueblo iraní ni obligarle a retroceder. Irán cree firmemente en el poder de la lógica y el diálogo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece estar abierto a apoyar a grupos en Irán dispuestos a tomar las armas y forzar un cambio de régimen. ¿Hasta qué punto cambiaría esto la dinámica de la guerra?
La historia de Asia Occidental muestra que los ciclos de violencia e inseguridad han persistido, y la experiencia demuestra que apoyar a grupos separatistas armados no ha producido resultados sostenibles ni positivos. Nuestros buenos vecinos, especialmente Irak y Turquía, tienen la misma opinión y estrategia.
Por último, Irán no empezó la guerra. Según el derecho internacional, ejerció su legítimo derecho de autodefensa en respuesta a actos de agresión, un derecho que se mantiene hasta que la agresión finaliza.
Condenar tal agresión es un imperativo legal y moral. Decenas de países ya lo han hecho, y los Estados europeos deben unirse a ellos para denunciar inequívocamente estas acciones.