Los modelos climáticos apuntan a que un episodio de El Niño intenso podría producirse a finales de este año y elevar aún más la temperatura global.
La temperatura global podría alcanzar extremos sin precedentes, mientras expertos en clima advierten de que es probable que se forme un 'Súper El Niño'.
A principios de este mes, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) reveló que hay un 62% de probabilidades de que se forme El Niño este verano.
Aunque las previsiones de los modelos son relativamente menos precisas en esta época del año, el aumento de las probabilidades de que El Niño se produzca a finales de año está respaldado por la gran cantidad de calor almacenado en el océano subsuperficial y por el debilitamiento previsto de los vientos alisios en niveles bajos.
"Si se forma El Niño, la intensidad potencial sigue siendo muy incierta, con una probabilidad de una entre tres de que sea 'fuerte' entre octubre y diciembre de 2026", señala el Centro de Predicción Climática de la NOAA.
Qué son La Niña y El Niño
La Niña es el fenómeno más habitual y se produce cuando los vientos alisios en el Pacífico tienden a soplar de este a oeste, empujando las aguas cálidas superficiales hacia el Pacífico occidental. Esto hace que el agua fría aflore desde las profundidades del océano, lo que enfría de media la temperatura de la superficie del mar, especialmente frente a las Américas.
El Niño puede desencadenarse por una serie de ráfagas de viento tropical procedentes del oeste que debilitan o incluso invierten estos vientos alisios. Cuando esto ocurre, el agua cálida superficial regresa hacia Sudamérica y el calentamiento de la superficie impide que el agua fría de las profundidades aflore.
El Niño, que se produce de forma irregular y suele durar alrededor de un año, tiende a elevar la temperatura global, lo que a su vez puede provocar fenómenos meteorológicos más extremos como inundaciones.
Esto se debe a que por cada aumento de 1ºC en la temperatura del aire, la atmósfera puede contener alrededor de un 7% más de humedad, lo que se traduce en lluvias más intensas y abundantes. El Niño también puede intensificar las olas de calor en los trópicos, por eso los años de El Niño suelen figurar entre los más cálidos de los registros.
El último episodio de El Niño se registró entre mayo de 2023 y marzo de 2024 y contribuyó a un calor sin precedentes que alimentó una serie de olas de calor mortales, incendios forestales e inundaciones en todo el mundo.
Algunos meteorólogos estiman que un episodio típico de El Niño suele provocar un aumento temporal de entre 0,1 y 0,2ºC en la temperatura media global.
Se trata de un efecto menos significativo que el aumento de temperaturas impulsado por el cambio climático de origen humano, que ha elevado la temperatura media de la superficie del planeta aproximadamente entre 1,3 y 1,5ºC respecto a los niveles preindustriales.
Qué es un 'Súper El Niño' y si se formará este año
Varios medios y analistas del clima sostienen que el posible El Niño de este año será una versión 'súper', pero en realidad no se trata de una categoría científica oficial. El término 'súper' se utiliza de forma informal para aludir a la intensidad de El Niño, que suele definirse mediante el Índice Oceánico de El Niño (ONI), pero no lo emplea la NOAA.
Para que se den condiciones de El Niño, la temperatura media mensual de la superficie del mar en el Pacífico tropical central y oriental debe situarse al menos 0,5ºC por encima de lo normal, con la expectativa de que ese calentamiento persista durante cinco periodos consecutivos de tres meses solapados.
Se considera que El Niño es débil cuando el ONI es igual o superior a 0,5ºC pero igual o inferior a 0,9ºC. Una temperatura de la superficie del mar igual o superior a 1ºC e igual o inferior a 1,4ºC define un El Niño 'moderado', mientras que se habla de un El Niño 'fuerte' cuando el valor máximo del ONI es igual o superior a 1,5ºC.
Por tanto, hablar de un 'Súper El Niño' implica que se espera un episodio fuerte, aunque no todos los expertos creen que vaya a producirse.
Está el cambio climático potenciando El Niño
El calor de El Niño procede de la energía acumulada en el Pacífico occidental durante La Niña, que continuaba en febrero de 2026.
Científicos de la Universidad de Columbia señalan que esto significa que sería "algo sorprendente" registrar un 'Super El Niño' tan pronto después del episodio moderadamente fuerte de 2023-2024.
"Se necesita tiempo para recargar la 'batería' de calor en el Pacífico oriental, aunque quizá el calentamiento de origen humano esté reduciendo el tiempo necesario para recargar esa batería", explican los investigadores.
"Los analistas de la ciencia del clima que antes pasaban por alto la posibilidad de un El Niño este año parecen haberse subido ahora al carro del 'Súper El Niño'".
El estudio, publicado el 20 de marzo, añade que, aunque la intensidad y la frecuencia de El Niño son importantes, sobre todo la cuestión de si el calentamiento global las está modificando, el asunto más relevante es la "extraordinaria y continua aceleración del calentamiento de la superficie oceánica".