Fuentes cercanas a la activista de derechos humanos sospechan que sufrió un infarto en prisión y temen que su traslado al hospital llegue demasiado tarde.
La Fundación Narges Mohammadi asegura que la activista encarcelada fue trasladada de la prisión a un hospital tras un "deterioro catastrófico de su estado físico".
Narges Mohammadi fue detenida al margen de una concentración de protesta en la ciudad de Mashhad unas semanas antes del inicio en enero de las manifestaciones nacionales contra el Gobierno. Posteriormente fue trasladada a una prisión en Zanjan.
Sus partidarios llevaban meses alertando sobre su estado de salud y anunciaron a finales de marzo que había sufrido un posible infarto, pero no había recibido la atención médica adecuada.
La familia de Mohammadi ha calificado su traslado al hospital de "medida de último momento" y ha expresado su preocupación por que pueda haberse producido "demasiado tarde".
"Según el neurólogo, pese a los graves problemas cardíacos, abordar la situación neurológica es ahora la prioridad clínica", declaró Mustafa Nili, abogado de Mohammadi.
Narges Mohammadi, de 53 años, ha sido detenida en Irán en numerosas ocasiones en las últimas décadas por su activismo. Se ha hecho conocida por su defensa de los derechos humanos en Irán y muchos jóvenes que participan en las protestas contra el Gobierno la consideran un símbolo de resistencia.