Científicos del Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda, emplean nueva tecnología para detectar y proteger especies en peligro, como gorilas de montaña y monos dorados, sin molestarlas, un avance que podría transformar para siempre la conservación.
Los científicos del brumoso Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda, recurren a una nueva herramienta para proteger a los gorilas de montaña y a los monos dorados, ambos en peligro de extinción. Se trata del ADN ambiental.
Conocida como eDNA, esta tecnología identifica las especies a partir de rastros genéticos, como pelos y heces, que quedan en el suelo y el agua, lo que elimina la necesidad de que los investigadores localicen físicamente a los animales.
Las muestras recogidas en charcas situadas aguas abajo pueden revelar qué especies viven en las zonas más altas.
"Con un solo kit se pueden evaluar múltiples especies, anfibios, mamíferos, aves y muchas otras que no pueden detectarse con las técnicas tradicionales", explica Deogratias Tuyisingize, de la organización Dian Fossey Gorilla Fund.
La African Wildlife Foundation introdujo esta tecnología en colaboración con el Gobierno de Ruanda, con el objetivo de obtener una imagen completa de la biodiversidad del país, amenazada por el cambio climático y el crecimiento de la población.
Es especialmente útil en el accidentado y poco seguro terreno fronterizo, donde los guardas tienen una movilidad limitada.
Sin embargo, el eDNA tiene límites. No permite calcular cuántos animales hay en un momento dado, ya que el ADN puede permanecer en el entorno después de que una especie se haya marchado, y las bibliotecas de referencia genética de África siguen siendo escasas en comparación con las de Europa y América.
Los investigadores están creando ahora bases de datos específicas para cada región y formando a las comunidades locales para que recojan muestras, un paso para que esta tecnología esté al servicio de África y no solo se use en el continente.