Israel ha seguido atacando el Líbano pese a la tensa llamada del lunes del presidente estadounidense Donald Trump para salvar el acuerdo de paz con Irán, donde le decía a Netanayahu que estaba "jodidamente loco".
Ataques con drones israelíes mataron al menos a seis personas en el sur de Líbano y un bombardeo separado alcanzó un coche en una autopista muy transitada en Khalde, cerca de Beirut, este miércoles, según las autoridades libanesas.
El Ejército israelí afirmó que interceptó una "aeronave hostil" que había cruzado al norte de Israel desde Líbano.
Israel ha reiterado que seguiría atacando bastiones de Hezbolá en los suburbios del sur de Beirut si el grupo respaldado por Irán continuaba atacando el norte de Israel, una postura que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo el martes que cuenta con el respaldo de Washington.
Hezbolá afirmó este miércoles que atacó a tropas israelíes que habían entrado en el sur de Líbano, pero no reivindicó ningún ataque transfronterizo.
El intercambio de fuego se produjo pocas horas antes de que Israel y Líbano se reunieran en Washington para un segundo día de conversaciones, la cuarta ronda de negociaciones desde que el 2 de marzo estallaran nuevas hostilidades, cuando Hezbolá lanzó un ataque contra Israel en señal de solidaridad con Irán.
El lunes, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que había mediado un acuerdo entre ambas partes según el cual Israel se abstendría de bombardear los suburbios del sur de Beirut, mientras que Hezbolá pondría fin a sus ataques contra el norte de Israel.
Posteriormente, funcionarios estadounidenses señalaron que Trump mantuvo una tensa conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante la cual le dijo: "Estás jodidamente loco".
"Todo el mundo te odia ahora. Todo el mundo odia a Israel por esto", le dijo Trump a Netanyahu. Trump confirmó ese intercambio plagado de exabruptos en una entrevista publicada el miércoles por el 'New York Post'.
La reacción de Trump llega en un momento en que los continuos ataques de Israel contra Líbano amenazan con descarrilar los esfuerzos diplomáticos de Washington con Irán. Esta semana, Teherán advirtió de que la ampliación de la campaña militar israelí pone en riesgo el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Pese al acuerdo, los bombardeos israelíes continuaron en todo el sur de Líbano, especialmente en la ciudad de Tiro y sus alrededores, donde un ataque mató durante la noche a cuatro sirios y dos palestinos.
Israel había advertido a los residentes de los barrios cristianos de Tiro de que Hezbolá operaba en la zona, lo que llevó al Ejército libanés a desplegar fuerzas para demostrar que el grupo no tiene presencia armada en esas áreas.
En los últimos días, Israel ha ampliado su operación militar en Líbano, enviando tropas más allá del río Litani por primera vez desde el fin de la ocupación israelí del sur del país en 2000. Las fuerzas israelíes se han hecho además con el control del castillo de Beaufort, una histórica fortaleza en lo alto de una colina cerca de Nabatiyeh.
En buena parte del sur de Líbano, incluida Nabatiyeh, Israel ha emitido órdenes de evacuación para la población civil a medida que se intensifican los combates.