El gigante de la aviación ya lidia con problemas en la cadena de suministro y con el aumento de los costes en todas sus operaciones.
La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) ha ordenado inspecciones de emergencia en 16 aviones Airbus A380 después de que se detectaran grietas en un componente estructural del interior de las alas de uno de estos superjumbos.
Airbus, el mayor fabricante de aviones de Europa, ha confirmado que 15 de los aviones afectados operan para Emirates, con sede en Dubái, y uno para la australiana Qantas. Cinco aparatos de Emirates deberán someterse a las inspecciones antes de su próximo vuelo.
Las revisiones se centrarán en el larguero central del ala, un elemento estructural clave dentro de la caja alar que ayuda a distribuir las tensiones generadas durante el vuelo.
El regulador no ha inmovilizado en tierra a toda la flota de A380 y no hay indicios de un riesgo inmediato para la seguridad en el conjunto de los aviones. Sin embargo, las directivas de emergencia de la EASA son poco frecuentes y suelen reservarse para problemas que podrían comprometer la aeronavegabilidad de un aparato si no se corrigen.
El A380, el mayor avión de pasajeros del mundo, entró en servicio en 2007 y sigue siendo un modelo emblemático en algunas de las rutas de largo recorrido más concurridas del planeta, a pesar de que Airbus puso fin a su producción en 2021.
Airbus tiene dificultades para incrementar la producción debido a los persistentes problemas en la cadena de suministro, en particular a la falta de motores de Pratt & Whitney. Estos cuellos de botella han dejado aviones terminados estacionados en las instalaciones de Airbus en Toulouse y Hamburgo, a la espera de motores antes de poder ser entregados a las aerolíneas.
La compañía afronta además una creciente presión regulatoria en Europa, después de que la EASA haya endurecido los requisitos de mantenimiento para determinados A330 y supervise modificaciones en la familia A320 a raíz de las dudas sobre los ordenadores de control de vuelo tras un incidente relacionado con una intensa radiación solar.
El consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, se había quejado a comienzos de este mes de que "Europa se ha vuelto demasiado pesada, demasiado lenta, demasiado complicada", y sostuvo que la regulación, los elevados precios de la energía y los costes administrativos están mermando la competitividad del continente.