El féretro del ex líder de la teocracia persa, cubierto por la bandera que impuso el régimen tras la caída del sha, fue llevado al santuario del imán Reza en Mashhad, en el este de Irán, sin la aparente presencia de su hijo y sucesor Mojtaba.
El exlíder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, ha sido enterrado este viernes tras un maratón de seis días de ceremonias fúnebres, mientras los dos días de ataques entre Estados Unidos e Irán hacen escalar el conflicto bélico entre ambas naciones.
"El cuerpo del líder mártir de la Revolución Islámica fue enterrado en el salón conmemorativo del santuario del imán Reza", informa la cadena estatal 'IRIB'. El ataúd de Jameneí, cubierto con la bandera, fue llevado en alto al interior del santuario del imán Reza, en su ciudad natal de Mashhad, en el este de Irán, mientras una marea humana esperaba fuera y escuchaba las oraciones.
Su entierro llegó después de un segundo día de ataques de represalia entre Washington y las fuerzas de Teherán, con responsables iraníes informando de que los bombardeos estadounidenses causaron la muerte de 17 personas y la televisión estatal señalando que uno de ellos tuvo como objetivo una línea ferroviaria entre Teherán y Mashhad.
La República Islámica afirma haber reanudado ataques contra intereses estadounidenses en Kuwait, Baréin y Qatar, mientras en Jordania también sonaron las sirenas, donde el Ejército aseguró haber interceptado ocho misiles lanzados desde Irán.
Jameneí murió junto a varios familiares cercanos en el primer día de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero. Su entierro en Mashhad fue seguido de cerca en busca de señales de su sucesor, Mojtaba, que aún no ha aparecido en público desde su nombramiento.
El presidente del Parlamento y principal negociador en las conversaciones con Estados Unidos, Mohammad Bagher Ghalibaf, el poderoso jefe del Poder Judicial; Gholamhossein Mohseni Ejei, y el hijo mayor de Jameneí, Mostafa, estuvieron presentes en el santuario. En las imágenes de la televisión estatal se ve a varias figuras de alto rango llorando ante el ataúd.
No obstante, al igual que en los demás días del proceso fúnebre, no hubo rastro de Mojtaba Jameneí, que desde su designación solo se ha comunicado mediante comunicados escritos y que, según se afirma, resultó herido en los bombardeos del 28 de febrero.
Jameneí dirigió Irán durante casi 37 años antes de morir en los ataques aéreos estadounidenses e israelíes que desencadenaron la guerra. Las procesiones fúnebres comenzaron el pasado sábado, cuando las autoridades bloquearon calles, cerraron el espacio aéreo y paralizaron la vida diaria en Teherán y otras ciudades mientras multitudes recordaban al hombre que lideró Irán durante décadas con mano de hierro en su enfrentamiento con Occidente.
Trump afirmó el miércoles que el acuerdo de alto el fuego provisional estaba "acabado", añadiendo que permitiría que las negociaciones siguieran, pero consideraba que los negociadores estaban "perdiendo el tiempo". Las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo, ahora con el contador de nuevo a cero, debían haber comenzado tras el funeral.