Dos militares murieron el viernes mientras las fuerzas de Estados Unidos y sus aliados repelían ataques iraníes con misiles balísticos y drones, según el Ejército estadounidense.
Estados Unidos llevó a cabo su octava noche consecutiva de ataques contra Irán, dirigidos contra instalaciones y unidades militares que, según afirmó, eran responsables del ataque en el que murieron dos militares estadounidenses en Jordania.
Además de los soldados fallecidos**, uno sigue desaparecido** tras los ataques iraníes contra una base en Jordania. Estas son las primeras muertes de militares estadounidenses por fuego directo iraní desde los primeros días de la guerra.
Según un comunicado del Ejército estadounidense, los dos militares murieron el viernes mientras las fuerzas de Estados Unidos y sus socios se defendían de ataques iraníes con misiles balísticos y drones. Otros cuatro militares, evacuados a hospitales jordanos, fueron dados de alta posteriormente, añadió la nota.
Con estas muertes, el número de militares estadounidenses fallecidos en el conflicto asciende a 16 y el de heridos supera los 430.
El sábado, las autoridades iraníes informaron de que al menos 50 personas han muerto en el país y más de 500 han resultado heridas en bombardeos estadounidenses de las últimas tres semanas, entre ellas ocho en un ataque contra un puente el viernes.
Estas últimas víctimas se producen mientras se intensifican los combates entre ambos bandos por el control del estrecho de Ormuz, la ruta marítima esencial por la que pasa el 20% del comercio mundial.
Teherán cerró el estrecho al tráfico marítimo después de que Washington e Israel lanzaran ataques mortales contra Irán el 28 de febrero, lo que desató la guerra actual.
Desde entonces Irán sostiene que el estrecho de Ormuz debe quedar bajo su control exclusivo y que los buques deben pagar tasas a Teherán, pese a que el mundo lo ha considerado durante décadas una vía de navegación internacional.
El bloqueo en torno al estrecho ha disparado el precio del petróleo desde el inicio de la guerra y ha dado a Teherán una importante baza en las negociaciones con Estados Unidos.
Pese a un alto el fuego provisional firmado hace aproximadamente un mes, en los últimos días las fuerzas iraníes han disparado contra algunos barcos que intentaban cruzar el estrecho, lo que, según un rastreador internacional de tráfico marítimo, ha reducido los cruces en este paso clave a su nivel más bajo en tres semanas.
Las fuerzas estadounidenses han respondido con ataques con el objetivo de obligar a Irán a ceder su control sobre el estrecho. Según el propio Ejército estadounidense ya tiene desplegados más de 50.000 soldados en la región.
Irán advierte a Estados Unidos: "lecciones inolvidables"
El sábado, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió de "lecciones inolvidables" si Estados Unidos continúa atacando a la República Islámica, según informó la televisión estatal.
Mojtaba Jamenei, que no ha sido visto en público desde que comenzó la guerra, calificó en una declaración leída en la televisión estatal la firma del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el acuerdo de alto el fuego provisional, rubricado hace aproximadamente un mes y destinado a poner fin de forma permanente a los combates, de "inútil y nula".
Sus palabras llegaron pocas horas después de que un negociador anunciara que Teherán suspendía sus compromisos con el acuerdo.
En la última semana, Trump ha amenazado con atacar centrales eléctricas y puentes para intentar que Irán relaje su control. Washington también ha restablecido un bloqueo naval sobre los puertos iraníes para frenar sus exportaciones de crudo.
A primera hora del sábado, el Mando Central de Estados Unidos afirmó que su séptima noche consecutiva de bombardeos alcanzó "centros de vigilancia, infraestructuras logísticas militares, depósitos de armas subterráneos y capacidades marítimas".
Según la televisión estatal iraní, bombardeos estadounidenses alcanzaron una planta eléctrica y de desalación en la provincia meridional de Hormozgan.
La agencia estatal IRNA informó de que la planta desaladora de Bonji quedó destruida, lo que dejó sin suministro de agua a unas 10.000 personas, y de que una planta de desalación en la estratégica isla de Qeshm, dentro del estrecho, resultó dañada.
Añadió que el sábado fueron alcanzados tres puentes, entre ellos uno en una ruta hacia Bandar Abbas, el principal puerto iraní, situado cerca de la parte más estrecha del paso.
Kuwait sufre los mayores daños por la respuesta iraní
En respuesta a los ataques estadounidenses, las fuerzas iraníes han estado atacando bases estadounidenses en países vecinos árabes del Golfo, y los daños más importantes de los bombardeos iraníes del sábado se registraron en Kuwait, lo que obligó a las autoridades de aviación a cerrar brevemente su espacio aéreo y a reprogramar la mayoría de los vuelos hacia y desde la capital.
Según la Kuwait Petroleum Corporation, los ataques hirieron a varias personas en una instalación petrolera y provocaron un incendio en la planta de desalación, lo que obligó a parar varias unidades de generación eléctrica. Fue el segundo ataque contra una planta desaladora en dos días en el pequeño país desértico, que depende de la desalación para el 90% de su agua potable.
De acuerdo con la Kuwait Fire Force, varios Bomberos y un trabajador resultaron heridos mientras combatían otros dos incendios provocados por los ataques iraníes.
Mientras tanto, Irak afirmó haber derribado drones de ataque sobre la ciudad de Irbil. La agencia oficial jordana Petra informó de que los sistemas de Defensa aérea del reino habían interceptado misiles iraníes, mientras que, según sus Gobiernos, las sirenas antiaéreas sonaron varias veces en Baréin a lo largo del día y en Arabia Saudí por la mañana.