La intensificación de los ataques entre Estados Unidos e Irán ha reducido drásticamente el tráfico por el estrecho de Ormuz y ha disparado el precio del petróleo Brent por encima de los 90 dólares por barril.
El Ejército estadounidense informó el lunes de que ha completado su novena noche consecutiva de ataques contra Irán, dirigidos contra infraestructuras militares y objetivos estratégicos en todo el país.
En un mensaje en X, el Mando Central de Estados Unidos señaló que había atacado "centros de mando militares iraníes, instalaciones de defensa aérea y de vigilancia costera, capacidades marítimas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicación".
El último ataque se produjo después de que Washington anunciara la muerte de tres militares estadounidenses. Dos miembros del Ejército de EE.UU. murieron durante un ataque iraní contra una base estadounidense en Jordania, y otro militar falleció el sábado en Irak durante la "detonación controlada" de un dron iraní derribado.
"Ya veremos qué ocurre, pero esta noche hemos vuelto a golpearles con mucha fuerza", declaró el presidente estadounidense Donald Trump a los periodistas a su regreso a Washington tras la final del Mundial, y añadió que los bombardeos eran "en honor" de los "tres grandes patriotas".
Kuwait y Bahréin activan sus defensas ante la amenaza iraní
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el lunes que había lanzado un "ataque sorpresa" contra un centro de mando "enemigo" en Siria, según medios estatales.
Mientras tanto, el Ejército de Kuwait indicó que estaba respondiendo a un ataque iraní. "Cualquier explosión que se haya oído es resultado de la interceptación de los ataques hostiles por parte de los sistemas de defensa aérea", señaló en un comunicado difundido en X.
Un día antes, Irán aseguró que había atacado dos bases estadounidenses en Kuwait. Bahréin también activó el lunes por la mañana sus sirenas de alerta de misiles, advirtiendo de un ataque iraní inminente.
Rubio: Irán usa el estrecho de Ormuz como instrumento de presión
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el domingo que Irán está utilizando el estrecho de Ormuz como instrumento de presión y pidió a otros países que "redoblen" la presión y compartan la carga de proteger el transporte marítimo mundial.
"Es evidente que Irán, al menos algunos en Irán, quieren controlar el estrecho y utilizarlo como palanca frente al resto del mundo", declaró Rubio a la prensa antes de viajar a Filipinas para una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
El cierre de Ormuz dispara el precio del petróleo
La circulación en el estrecho ha vuelto a quedar prácticamente paralizada debido a la intensificación de los combates, lo que el lunes impulsó el brent por encima de 90 dólares (unos 78 euros) por barril. La reanudación de las hostilidades se produjo pese a un alto el fuego provisional acordado después de que Irán atacara buques que transitaban por esta vía marítima estratégica.
"Estados Unidos hará y seguirá haciendo lo que sea necesario para proteger el transporte marítimo mundial, pero otros países tienen que empezar a dar un paso al frente y aportar, ya sea equipos o financiación, para compartir esa carga", añadió.
Los combates se han intensificado entre ambas partes, lo que ha hecho añicos el alto el fuego provisional alcanzado el mes pasado. Rubio señaló que Washington sigue abierto a la vía diplomática, pero que el acuerdo debe ser "real" y uno que Irán esté "dispuesto a cumplir".
"No pueden tener un memorando de entendimiento (MOU) vigente si están vulnerando sus términos", dijo Rubio. "Estados Unidos siempre está abierto a una solución diplomática, lo hemos intentado en múltiples ocasiones con Irán y seguiremos intentándolo".
Jamenei amenaza con represalias mientras crece la tensión con Washington
El sábado, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió de "lecciones inolvidables" si Estados Unidos continúa atacando a la República Islámica, según recogió la televisión estatal.
Jamenei, que no ha aparecido en público desde el inicio de la guerra, calificó en un comunicado leído en la televisión estatal la firma del presidente estadounidense Donald Trump en el acuerdo de alto el fuego provisional como "inútil y no válido".
Sus declaraciones llegaron horas después de que un negociador anunciara que Teherán suspendía sus compromisos con el acuerdo. En la última semana, Trump ha amenazado con atacar centrales eléctricas y puentes para tratar de obligar a Irán a aflojar su control. Washington también ha restablecido un bloqueo naval sobre los puertos iraníes para detener sus exportaciones de petróleo crudo.
Los bombardeos golpean plantas de agua y puentes estratégicos
Según la televisión estatal iraní, los bombardeos estadounidenses del sábado alcanzaron una planta eléctrica y de desalación en la provincia meridional de Hormozgan. La agencia estatal IRNA informó de que la planta desaladora de Bonji quedó destruida, lo que cortó el suministro de agua a unas 10.000 personas, y de que otra planta de desalación en la estratégica isla de Qeshm, dentro del estrecho, resultó dañada.
También señaló que el sábado fueron alcanzados tres puentes, entre ellos uno en una carretera hacia Bandar Abbas, el principal puerto de Irán, situado cerca de la zona más estrecha del estrecho.