La Comisión Europea ha activado su sistema de respuesta de emergencia para apoyar a Francia y España mientras combaten las llamas. París ha recibido siete aviones y cuatro helicópteros, mientras que Madrid cuenta con seis aviones y tres equipos terrestres de extinción.
La Comisión Europea ha advertido de que la capacidad de extinción de incendios en Europa tiene dificultades para seguir el ritmo de unos fuegos cada vez más intensos en España y Francia, mientras las llamas siguen desbordando los recursos locales.
"Estos incendios superan la capacidad de respuesta", declaró el lunes a los periodistas un responsable de la Comisión, en referencia a los devastadores fuegos que ya han arrasado más de 77.000 hectáreas en España y más de 42.000 hectáreas en Francia. Ambos incendios siguen fuera de control y han obligado a más de 320.000 personas a abandonar sus hogares.
A medida que los incendios siguen arrasando España y Francia pese a una de las mayores operaciones de emergencia jamás desplegadas por la UE, los responsables de la Comisión admiten que el bloque se enfrenta a fuegos de una magnitud excepcional que se propagan más rápido de lo que los esfuerzos de extinción pueden contener. La crisis pone además de relieve la creciente presión sobre el sistema de protección civil de la UE y su capacidad para responder a desastres de gran escala.
La superficie arrasada por los incendios en España desde el inicio del año asciende ya a 172.396 hectáreas, casi 20.000 más que las contabilizadas el domingo y cerca de seis veces la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando ardieron 29.817 hectáreas. La UME ha reconocido la enorme complejidad del incendio, que en algunos momentos supera su capacidad de extinción, aunque confía en estabilizar los principales frentes. Solo en el fuego que afecta a Madrid, Ávila y Toledo hay un total de 39 localidades y 4 urbanizaciones evacuadas.
El presidente Pedro Sánchez ha reclamado un pacto de Estado frente a la emergencia climática y ha lamentado que, en lo que va de año, los grandes incendios de 2026 han arrasado una superficie sin precedentes.
La comisaria europea de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, reconoció recientemente en el diario francés 'Le Monde' que el mecanismo de protección civil del bloque está "bajo presión", pero insistió en que "está funcionando".
Con todo, Bruselas trabaja para ampliar su flota de medios aéreos contra incendios de cara a futuras emergencias, con el fin de reforzar la capacidad de respuesta ante desastres transfronterizos. Los responsables comunitarios reconocieron el lunes que el cambio climático está alargando las temporadas de incendios y provocando fuegos cada vez más graves, muy diferentes de los registrados hace apenas unos años.
En un incendio reciente en España, las llamas se propagaron a una velocidad estimada de unos seis kilómetros por hora, muy por delante de los equipos en tierra, que solo podían avanzar y contener el fuego a unos 300 metros por hora.
El responsable de la Comisión subrayó que limitarse a responder a los incendios no basta, ya que Europa debe invertir mucho más en evitar fuegos catastróficos en lugar de depender de intervenciones de emergencia cada vez más costosas.
Sus palabras ponen de manifiesto que el modelo europeo de protección civil, basado en que los Estados miembros compartan aviones, material y personal en caso de emergencia, está sometido a una presión creciente, ya que varios países se ven obligados a combatir grandes incendios forestales al mismo tiempo.
Bruselas despliega aviones y helicópteros
La Comisión ha movilizado siete aviones y cuatro helicópteros hacia Francia, seis aviones y tres equipos terrestres de extinción hacia España y, al mismo tiempo, presta apoyo a Túnez a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE, su principal instrumento de respuesta ante emergencias.
Más de 770 bomberos de 14 países han sido preposicionados en el sur de Europa para el verano. "En breve deberían desplegarse dos helicópteros desde Alemania a España. Se esperan además otros dos aviones desde Turquía", indicó la Comisión.
Sin embargo, los responsables insistieron en que Bruselas no puede movilizar sin más toda su flota de extinción de incendios y explicaron que los aviones siguen siendo propiedad o están gestionados por los Estados miembros, muchos de los cuales también se enfrentan a graves incendios en su propio territorio. Asimismo señalaron que las limitaciones operativas hacen que no todas las aeronaves sean adecuadas para cualquier tipo de fuego o terreno.
Mientras la UE busca aviones y helicópteros adicionales para la lucha contra el fuego, más de 100.000 hectáreas de terreno siguen ardiendo y miles de familias se ven obligadas a evacuar. Al mismo tiempo, varios helicópteros contraincendios rusos permanecen en tierra en España como consecuencia de las sanciones de la UE introducidas en marzo de 2022.
Cuando se publicó este artículo, la Comisión aún no había respondido a la pregunta de 'Euronews' sobre si se tendría en cuenta una posible exención temporal que permitiera utilizar estos equipos, habida cuenta de la magnitud y la gravedad de los incendios en curso.
El mecanismo de protección civil de la UE, puesto a prueba
El principal mecanismo de respuesta ante emergencias del bloque afronta una presión creciente a medida que desastres relacionados con el clima se producen simultáneamente en distintos puntos de Europa y los responsables advierten de que la tensión sobre el sistema probablemente aumentará en los próximos años.
La Comisión señaló que la temporada de incendios de este año comenzó excepcionalmente pronto, con la primera activación del Mecanismo de Protección Civil de la UE a finales de abril. Los responsables alertan de que la temporada podría prolongarse ahora hasta octubre o incluso noviembre.
"Este año la temporada de incendios comenzó antes que el pasado", añadió el responsable de la Comisión. "A finales de mayo el problema eran fuegos que alcanzaban cientos de hectáreas, en junio ya llegaban a miles. Ahora estamos contando incendios de decenas de miles de hectáreas".
La Comisión intenta reforzar su capacidad a largo plazo con la compra de una flota europea permanente de una docena de aviones Canadair y cinco helicópteros. Las entregas, sin embargo, no se completarán hasta 2030, lo que dejará al bloque dependiendo de aeronaves basadas en los países durante varios veranos más.
Bruselas ha reforzado además su Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias incorporando analistas del comportamiento del fuego capaces de modelizar la evolución probable de los incendios, lo que permite a las autoridades posicionar recursos antes de que las condiciones se deterioren.
Pero los responsables han insistido una y otra vez en que la tecnología y más medios aéreos por sí solos no bastan para resolver el problema.
"Lo que defendemos es un enfoque de gestión integrada", explicó otro responsable de la Comisión, que señaló la necesidad de una mejor gestión forestal, incluida la reducción de la vegetación combustible en bosques y paisajes.
Los responsables de la UE subrayaron asimismo cómo la adaptación al clima se está volviendo inseparable de la política de protección civil. Tras sucesivas olas de calor que han secado la vegetación en todo el sur de Europa, los funcionarios de la Comisión señalaron que las condiciones de los incendios superan ahora de forma constante las normas históricas y alertaron de que se prevé que el peligro extremo de fuego se extienda hacia Grecia.
Aunque la Comisión evitó pronunciarse sobre si 2026 superará la temporada récord de incendios del año pasado, los responsables reconocieron que la actividad ya se sitúa por encima de las tendencias anteriores.