El cambio climático ha duplicado como mínimo la probabilidad de condiciones propicias para incendios en el suroeste de Francia y la ha multiplicado al menos por 20 en el centro de España, según un nuevo análisis.
El cambio climático provocado por la actividad humana ha hecho que las condiciones propicias para los incendios que han devastado grandes extensiones de Europa sean hasta 20 veces más probables, han advertido los científicos.
España y Francia luchan contra incendios descontrolados que han arrasado más de 120.000 hectáreas y obligado a unas 300.000 personas a evacuar sus hogares. La UE ha activado su sistema de respuesta de emergencia, enviando aviones y vehículos terrestres para combatir los focos, pero ha advertido de que está quedándose rápidamente "sin capacidad".
A principios de esta semana, un incendio forestal en Francia se volvió tan potente que su propia columna de humo se transformó en una tormenta, generando rayos que cayeron al suelo e iniciaron nuevos incendios. También produjo fuertes vientos que impulsaron las llamas en nuevas direcciones.
Más recientemente, se han declarado incendios en Grecia, en los que han muerto tres bomberos en la isla de Creta, mientras que cientos de personas han sido evacuadas a lo largo de las costas occidental y meridional de Turquía.
Aunque estos incendios han acaparado la atención de los medios de comunicación de todo el mundo, muchos han evitado relacionar los llamados 'megaincendios' de Europa con el cambio climático.
Cambio climático: ¿ha aumentado la probabilidad de los megaincendios en Europa?
Un nuevo estudio de World Weather Attribution (WWA) ha analizado observaciones meteorológicas históricas, pero no modelos climáticos, para ver cómo han cambiado con el tiempo las condiciones meteorológicas favorables a los incendios.
Para ello, el equipo utilizó una métrica denominada Daily Severity Rating (DSR), que integra condiciones de calor, sequedad y viento y refleja la dificultad de sofocar un fuego una vez que se ha iniciado. Los investigadores estudiaron el periodo de siete días con mayor DSR en el suroeste de Francia y el centro de España, donde se han registrado los incendios.
Determinaron que el cambio climático provocado por la actividad humana ha hecho que las condiciones propicias para los incendios sean al menos dos veces más probables en el suroeste de Francia y al menos 20 veces más probables en el centro de España. Los científicos señalan que se trata de estimaciones conservadoras.
"Cuando se producen incendios forestales simultáneamente en distintas regiones, queda claro que el cambio climático inducido por el ser humano no solo aumenta la probabilidad de fuegos más extremos, sino también su sincronía", afirma Andreia Ribeiro, climatóloga en el Centro Helmholtz para la Investigación Medioambiental en Alemania.
"Esto tiene un coste real, porque la coincidencia de episodios extremos de fuego dificulta que los países cooperen y compartan entre sí recursos de extinción justo cuando esa ayuda es más necesaria".
El análisis concluye que, en el clima actual, sucesos de esta intensidad se esperan una vez cada 20 años en el suroeste de Francia y una vez cada seis años en el centro de España.
La doctora Clair Barnes, investigadora asociada en fenómenos meteorológicos extremos y cambio climático en el Centre for Environmental Policy del Imperial College de Londres, sostiene que estos incendios forestales no son simplemente una cuestión de "mala suerte", sino "una señal clara del aumento de los impactos del calentamiento antropogénico".
"Un invierno húmedo seguido de este verano extremadamente seco y de una sucesión de olas de calor ha dejado los bosques cargados de combustible seco, y un calor implacable, alimentado por el cambio climático causado por el ser humano, ha creado las condiciones para que cualquier chispa prenda y se convierta en incendios forestales masivos y peligrosos", explica.
Ayer, 30 de julio, otro estudio publicado en la revista Scientific Reports analizó los registros nacionales de incendios forestales de Portugal, España, Francia, Italia y Grecia junto con datos meteorológicos y climáticos entre 1981 y 2025.
Los investigadores constatan que, en partes de Francia y España, la intensidad de la meteorología que favorece los incendios ha aumentado hasta un 50 por ciento entre 2016 y 2025 en comparación con el periodo 1981-2010.
El número de días con "condiciones altamente propicias para los incendios" también ha pasado de menos de diez días por verano entre 1981 y 2010 a alrededor de 25 días durante la última década en zonas de cada uno de los países estudiados.
La ONU pide a Europa acelerar el abandono de los combustibles fósiles
Tras el análisis de atribución de WWA, el secretario ejecutivo de la ONU para el cambio climático, Simon Steill, sostiene que los megaincendios en Europa muestran cuán rápido el calor extremo y la sequedad de los paisajes impulsados por el cambio climático pueden convertir los incendios forestales en "devastadores desastres nacionales".
"Que la humanidad siga quemando cantidades colosales de carbón, petróleo y gas está literalmente asando nuestro planeta, haciendo estas condiciones más peligrosas y estos megaincendios más mortíferos y destructivos", asegura.
"Pero las soluciones son igualmente claras, todos los países deben acelerar el abandono de los combustibles fósiles y apostar por las energías renovables, además de proteger a la población de unos impactos climáticos cada vez más graves, desde los incendios forestales hasta las megatormentas y las inundaciones, pasando por las sequías que afectan a la producción de alimentos".
Según la Comisión Europea, el número de personas que viven cerca de zonas silvestres y están expuestas a niveles de peligro de incendio de alto a extremo durante al menos diez días al año en la UE aumentaría en 15 millones con solo 3ºC de calentamiento. El cambio climático causado por el ser humano ya ha elevado la temperatura media de la superficie terrestre global aproximadamente entre 1,3 y 1,5ºC con respecto a los niveles preindustriales.