En una entrevista exclusiva con 'Euronews', Hoekstra sostiene que la resiliencia climática, la seguridad energética y la autonomía geopolítica son ya inseparables, mientras el almacenamiento de gas de la UE sigue por debajo del objetivo y el estrecho de Ormuz permanece bloqueado.
Europa tiene que gastar más por adelantado para protegerse de unos desastres climáticos cada vez más graves, afirmó a 'Euronews' el comisario europeo de Acción por el Clima, Wopke Hoekstra, que sostuvo que pagar los incendios, las inundaciones y otros daños una vez que se producen acabará costando mucho más.
"Toda la evidencia demuestra que realizar las inversiones por adelantado es mucho más barato que limitarse a verse afectado por incendios, verse afectado por inundaciones y luego pagar los daños. Eso resulta sencillamente mucho más costoso", señaló Hoekstra en Europe Today, el programa matinal de referencia de 'Euronews'.
Al calificar el verano de "dramático", el comisario neerlandés señaló que la UE estaba mejor preparada que el año pasado, con más bomberos, aviones y helicópteros desplegados, pero que la magnitud de la destrucción prácticamente no había mejorado.
Se perdió por los incendios una superficie equivalente al doble del tamaño de Luxemburgo, mientras que las estimaciones de los daños económicos oscilan entre 50.000 y 70.000 millones de euros o más. España y Francia perdieron miles de hectáreas en los fuegos, y al menos 14 miembros de los servicios de emergencia murieron en las labores de extinción.
El comisario rechazó la idea de que la UE pueda fijar una única cifra para la resiliencia climática. En su lugar, pidió una revisión mucho más profunda de la forma en que se construyen las infraestructuras, de modo que, por ejemplo, los puentes se reconstruyan para resistir la próxima inundación en lugar de limitarse a sustituir lo que se ha perdido.
Interpelado por 'Euronews' para que diera una cifra concreta, Hoekstra no se comprometió con ninguna, pero sugirió que la mayor parte de la financiación seguirá procediendo de los presupuestos nacionales. "La realidad es que tenemos que ser mucho más detallados y hacer varias cosas al mismo tiempo. Eso significa que necesitamos una misma evaluación del tipo de impacto que vamos a ver en toda la Unión", afirmó Hoekstra.
"Tenemos que dejar perfectamente claro quién es responsable de qué, qué corresponde a los gobiernos locales, qué a los gobiernos regionales, qué a los gobiernos nacionales y qué a Europa".
Pero los gobiernos de la UE están sometidos a presión para recortar el gasto, en un contexto de creciente tensión a medida que se reanudan las negociaciones sobre la propuesta de presupuesto plurianual de la Unión para 2027-2034, que Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Suecia quieren reducir.
Hoekstra reconoció la situación fiscal tan ajustada, pero mantuvo que invertir por adelantado es más barato que pagar una y otra vez los daños climáticos. También rechazó los intentos de presentar la acción climática y la competitividad económica como prioridades enfrentadas.
"No hay una salida fácil y no hay alternativa a seguir adelante con nuestra ambición climática", añadió el comisario, tras un verano de incendios y olas de calor devastadores que causaron un exceso de mortalidad de al menos 30.000 personas, según la European Mortality Monitoring Platform, que recopila datos en 23 países.
La fórmula preferida de Hoekstra combina acción climática, competitividad e independencia europea. Esto implica seguir con la transición verde al tiempo que se reduce la dependencia de Europa de China para las tecnologías limpias, señaló.
Citó a Finlandia, Dinamarca y Suecia como ejemplos en los que la política climática y la competitividad se refuerzan mutuamente. "Es imperativo que integremos y vinculemos la acción climática con la competitividad y con la independencia", subrayó Hoekstra.
Para el comisario neerlandés, el rumbo de la política climática del bloque está directamente ligado a la vulnerabilidad energética de Europa, especialmente en un contexto de incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo y el gas del mundo y que influye en los precios energéticos globales.
También destacó que, a largo plazo, una transición climática exitosa reforzará la soberanía económica de la UE. "A medio plazo, con mucha diferencia nuestra mejor apuesta es avanzar hacia un sistema energético completamente distinto y ahí es donde debería ir el dinero", señaló Hoekstra.
La UE no puede depender indefinidamente de los combustibles fósiles importados, advirtió, al citar una dependencia de alrededor del 80% en las importaciones de gas y del 95% en las importaciones de petróleo como señal de que la Unión tiene, en sus palabras, "una mano muy mala". Su vía de salida propuesta pasa por más energía nuclear, solar y eólica, combinadas con electrificación y una mayor producción energética europea.
Sobre la situación inmediata del gas, actualmente en su nivel más bajo, en torno al 62%, desde 2011, el comisario dijo que los países de la UE deben seguir llenando las reservas y prepararse para la posibilidad de unas reservas bajas combinadas con un invierno riguroso, un escenario que él califica de "algo que nadie puede permitirse".
"Nuestro gas procede principalmente de Estados Unidos y de Noruega. Eso lo hace un poco más fácil, pero, por supuesto, es un mercado global, así que hay competencia por ese gas que puede venir también hacia nosotros", señaló Hoekstra.