Loader
Encuéntranos
Publicidad

Bulos, Marruecos, Rusia e Israel: todo lo que se oculta detrás del caos de Ceuta

Inmigrantes en Ceuta, septiembre 2026
Inmigrantes en Ceuta, septiembre 2026 Derechos de autor  Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved.
Derechos de autor Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved.
Por Jesús Maturana
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Semanas después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, sigue sin haber una respuesta oficial sobre quién la provocó. Sí hay indicios sobre el papel de los bulos, la actitud de Marruecos y la injerencia de Rusia e Israel.

Durante la comparecencia del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se confirmaron datos sobre lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio, el cruce de decenas de miles de personas de la frontera.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Sánchez argumentó que no está resuelto el origen de estos actos. Lo que sí existe es documentación sobre cómo se propagó la llamada al cruce por redes sociales en los días previos.

Según el informe sobre la entrada masiva irregular elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), las redes fueron determinantes para lograr una convocatoria multitudinaria. El mensaje fue cambiando de plataforma: primero circuló por Facebook, Instagram y TikTok, y en la víspera de la crisis, los días 29 y 30 de julio, saltó a grupos cerrados de WhatsApp.

El documento identifica tres elementos manipulados para alentar el cruce:

  1. Una interpretación simplista de una sentencia del Tribunal Supremo, resumida en redes con frases como que quien entrara nadando no podría ser devuelto.
  2. La idea de que el dispositivo policial destinado a la Fiesta del Trono, celebrada en Marruecos el 30 de julio, dejaría la frontera desprotegida.
  3. Un mensaje sobre una regularización extraordinaria en España que, aunque no aplicaba a quienes cruzaran esos días, se difundió de forma directa y con gran alcance. Uno de esos carteles ya circulaba en Facebook el 14 de julio, dos semanas antes de la crisis.

Coincidiendo con la entrada masiva, los mensajes se multiplicaron con actualizaciones sobre el estado de la frontera y llamamientos urgentes a aprovechar la ocasión, del tipo "han abierto la puerta esta mañana" o indicaciones concretas sobre puntos de encuentro.

A partir del día 30, se sumaron mensajes de personas que ya habían accedido a Ceuta, con consejos para evitar la expulsión. Un análisis posterior de más de 12.000 mensajes enviados entre el 4 y el 13 de agosto en tres grupos de WhatsApp detectó narrativas falsas, como la apertura de la frontera en horarios concretos o el traslado automático de menores a la península, además de conversaciones sobre logística y provisiones para el cruce.

El CENIF descarta que esta campaña fuera espontánea. Sostiene que respondió a un patrón preestablecido, diseñado para maximizar la difusión entre su público objetivo, principalmente jóvenes marroquíes de las prefecturas cercanas a Ceuta.

Marruecos, entre la pasividad y la implicación

El comportamiento de las autoridades marroquíes durante la crisis ha sido objeto de debate político desde el primer momento. El Gobierno español ha optado por agradecer públicamente la colaboración de Marruecos en el retorno de las personas llegadas y en el posterior control fronterizo. Este jueves, el país vecino ha comunicado a España que está investigando lo sucedido.

Pedro Sánchez ha insistido en que no existen pruebas sólidas de responsabilidad marroquí, una posición cuestionada tanto por la oposición como por sus socios de gobierno. Alberto Núñez Feijóo ha señalado que hay indicios de que Marruecos coordinó la entrada y que el Ejecutivo lo sabía. Gabriel Rufián ha ido más allá al acusar al país vecino de enviar a decenas de miles de personas a la frontera para desestabilizar al Gobierno español, mientras que desde Sumar se ha reclamado que Marruecos ofrezca explicaciones.

La valoración de expertos sobre los datos del informe se decanta hacia la pasividad más que hacia la implicación directa. Bernabé López, catedrático de Estudios Árabes, ha admitido que no existen datos tangibles sobre la participación marroquí, aunque considera evidente que hubo una actitud pasiva de la que Marruecos es responsable.

El analista de seguridad Chema Gil ha sido más contundente al descartar que Marruecos se enterara de la situación a última hora a través de redes sociales, apoyándose en informes de inteligencia sobre episodios previos de contención de intentos masivos de cruce.

El propio informe del CENIF habla de una permisividad policial marroquí entre el 30 y el 31 de julio. Según el documento, existen vídeos que muestran conductas compatibles con la facilitación de la inmigración irregular, e incluso con la monitorización del propio proceso de entrada.

Las entrevistas realizadas a migrantes describen de forma casi unánime que los agentes marroquíes no solo permanecieron pasivos, sino que indicaron a las personas por dónde cruzar, concretamente por la zona del espigón de El Tarajal. El informe incluye una recopilación fotográfica en la que se identifica tanto a efectivos uniformados como a individuos sin uniforme dirigiendo a la multitud hacia ese punto.

La sombra de Rusia e Israel

El tercer elemento señalado en la investigación es la actividad de redes vinculadas a Rusia e Israel. En una entrevista del 31 de agosto, Sánchez apuntó a la propagación de bulos procedentes de ambos países como una de las causas de la crisis. Los dos gobiernos negaron cualquier relación, y el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, llegó a acusar al presidente español de mentir de forma descarada.

Días después, el 3 de septiembre, Sánchez matizó su versión ante el Congreso: no hay pruebas de que los Estados de Marruecos, Rusia o Israel estuvieran directamente detrás de lo ocurrido, según los servicios de inteligencia españoles, aunque sí se ha constatado la acción de redes prorrusas y proisraelíes.

Según su relato, desde el 29 de julio se compartieron de forma masiva mensajes con mapas y fechas de entrada, y a partir del día 30 se sumaron campañas de desinformación que amplificaron la crisis. El presidente citó un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior que documenta la participación de cuentas vinculadas a ecosistemas informativos rusos y proisraelíes.

En redes, algunas figuras públicas alimentaron la polémica: el ministro israelí Itamar Ben Gvir bromeó en X sobre la llegada masiva el mismo 31 de julio, y el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, cuestionó en la misma red por qué España mantiene enclaves coloniales en África. Por el lado ruso, la red de desinformación Pravda difundió una fotografía de 2025 haciéndola pasar por reciente, con un mensaje falso sobre supuestas celebraciones de ministros del PSOE en la embajada marroquí.

La Comisión Europea también ha señalado a Rusia. El portavoz comunitario Guillaume Mercier confirmó el 6 de agosto que Bruselas vigilaba las redes ante el riesgo de una nueva entrada masiva y que había detectado canales vinculados a Rusia amplificando la crisis desde el 30 de julio, sin mencionar en ese momento a Israel.

Posteriormente, otro portavoz explicó que el Servicio Europeo de Acción Exterior elabora informes confidenciales periódicos sobre manipulación de información e injerencias extranjeras, y que en el caso de Ceuta se han detectado intentos rusos de sacar partido de la crisis en internet, aunque sin pruebas concluyentes de que la crisis en sí fuera provocada por actores estatales extranjeros.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

La Cruz Roja, blanco de bulos virales sobre la crisis de Ceuta

La oposición acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de abandonar Ceuta y pide su dimisión

Sánchez ordena publicar el dosier con todos los informes sobre la crisis de Ceuta