El histórico resultado de la AfD en Sajonia-Anhalt provoca reacciones enfrentadas en Europa: Donald Tusk carga contra quienes celebran su victoria, mientras Santiago Abascal, Matteo Salvini y André Ventura ven en el avance de la formación una señal de cambio político.
La arrolladora victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt ha provocado reacciones enfrentadas en Europa y ha puesto de manifiesto la creciente brecha entre los partidos tradicionales y una derecha populista cada vez más fortalecida.
La AfD obtuvo alrededor del 44% de los votos, más del doble que hace cinco años, en este estado federado de 2,1 millones de habitantes situado al oeste de Berlín. Muy por detrás quedó la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Friedrich Merz, con el 17,2% de los votos, prácticamente la mitad de sus apoyos anteriores.
Los socialdemócratas del SPD alcanzaron el 9,3%, seguidos de Los Verdes, con un 8,9%, y La Izquierda, con un 8,6%. En Berlín, el resultado supuso un duro golpe para el canciller Friedrich Merz, que siguió el escrutinio desde la sede de la CDU sin dirigirse al público.
La secretaria general de la CDU, Franziska Hoppermann, calificó el resultado como "muy duro para nosotros", mientras que el presidente regional, Sven Schulze, se limitó a felicitar de forma contenida a la AfD.
La líder nacional de la AfD, Alice Weidel, aseguró que su partido había recibido "un mandato muy claro para gobernar". "Hemos hecho campaña con un programa claro de defender los intereses de nuestro país, no los de Ucrania ni los de ningún otro país", declaró ante los periodistas.
La AfD eleva el tono contra Merz tras su victoria en Sajonia-Anhalt
Weidel aprovechó el resultado para avanzar algunas de las medidas que impulsaría su formación si llegara al Gobierno federal. "Si recibimos el mandato para gobernar a nivel federal y asumimos la responsabilidad de gobierno, recortaremos todo el gasto innecesario. Controlaremos nuestras fronteras. Expulsaremos a todos aquellos que deban abandonar el país y a todos los delincuentes. Cerraremos las fronteras", afirmó.
La dirigente de la AfD aseguró además que espera elecciones federales anticipadas y afirmó que confía en que el actual canciller sea reemplazado "antes de Navidad".
El cabeza de lista de la AfD, Ulrich Siegmund, también cargó contra Merz, a quien atribuyó indirectamente parte del crecimiento de su formación durante la campaña. "Uno de los mejores propagandistas que hemos tenido ha sido Friedrich Merz. Cada día que este hombre está en la Cancillería es un día de más", afirmó.
En otros puntos del continente, la derecha populista europea interpretó el resultado como una confirmación de su rumbo. El viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, afirmó que "otra Europa es posible".
Tusk critica el resultado mientras Salvini y Abascal celebran el avance
La reacción desde Varsovia fue abiertamente crítica. El primer ministro polaco, Donald Tusk, escribió en X que "solo los idiotas o los traidores pueden alegrarse del triunfo de la AfD" e incluyó entre ellos a miembros de Konfederacja y de PiS.
En otros puntos del continente, representantes de la derecha populista europea interpretaron el resultado como una confirmación de su rumbo político. El viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, afirmó que "otra Europa es posible".
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió el lunes de que una "amenaza extremista" está avanzando por todo el mundo. La votación del domingo fue una "advertencia de que la amenaza extremista, en gran parte gracias a la rendición de la derecha tradicional, está ganando terreno en Europa y en el mundo", declaró Sánchez, uno de los pocos líderes de izquierda de Europa, en un acto del Partido Socialista celebrado en Madrid.
El líder de Vox, Santiago Abascal, felicitó a Alice Weidel y a Ulrich Siegmund y calificó el resultado como "una gran esperanza para Alemania y para Europa". Por su parte, el portugués André Ventura celebró la "histórica" victoria de la AfD y la vinculó al malestar ciudadano por la inmigración.
Las reacciones muestran cómo unas elecciones regionales alemanas han trascendido las fronteras de Sajonia-Anhalt y se han convertido en un nuevo escenario de la batalla política que atraviesa Europa, con los partidos tradicionales bajo presión y las fuerzas nacionalistas reforzadas ante la próxima ronda de comicios regionales en Alemania.