Mark Carney ha fijado junio de 2027 como fecha límite para convertir a Canadá en el primer "miembro asociado" de la Unión Europea, una categoría sin precedentes ferozmente rechazada por Alemania.
Canadá y la Unión Europea aspiran a concluir las negociaciones sobre el posible "estatus de miembro asociado" del bloque para junio de 2027, afirmó este viernes el primer ministro canadiense, Mark Carney, tras una cumbre bilateral en Montreal.
Este estatus propuesto, que no tiene base en los tratados de la UE, pretende acercar a los dos aliados en tres ámbitos: políticas, programas y gobernanza. Sus implicaciones prácticas, sin embargo, están aún por negociar.
Antes de la cumbre, Alemania se opuso al término 'miembro asociado' durante las negociaciones de una declaración conjunta. El texto final se refiere en su lugar a una "asociación cada vez más estrecha". Carney, sin embargo, se mostró decidido a mantener esa visión.
"Estamos trabajando para lograr la asociación más profunda posible sin llegar a la adhesión, debido a nuestra geografía, con Canadá convirtiéndose en el primer miembro asociado de la Unión Europea", dijo Carney en la rueda de prensa de clausura.
"En los próximos meses determinaremos todo el contenido, la envergadura y el alcance de esta nueva forma de pertenencia", añadió.
A su lado estaba la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que sorprendió a las capitales de la UE en septiembre al proponer que Canadá se convirtiera en el primer "miembro asociado" del bloque. La idea no se había debatido ampliamente con los Estados miembros de antemano.
Carney, que estaba entre el público cuando hizo ese anuncio, en un primer momento pareció reacio a hacer suya la propuesta, ante las dudas sobre sus implicaciones para la soberanía canadiense.
No obstante, este viernes defendió el término. "Hoy avanzamos hacia la condición de miembro asociado para Canadá y lanzamos una nueva alianza de futuro que dará resultados ahora y en el futuro con naciones afines", afirmó. "Esto no ha hecho más que empezar".
Von der Leyen señaló varios beneficios inmediatos, entre ellos la plena integración de Canadá en los programas Horizonte y Erasmus, y el préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros para Ucrania.
La cumbre también amplió la cooperación en comercio digital, energía, materias primas críticas, supercomputación, inteligencia artificial y tecnología satelital.
"El concepto de miembro asociado es territorio inexplorado, pero tenemos la ambición, la confianza y la creatividad para darle forma juntos", dijo Von der Leyen. "Y para que quede absolutamente claro: esta es una asociación, no contra nadie, sino a favor de nuestra fuerza común. Bilateralmente, esta es la forma más elevada de asociación".
La Comisión Europea y el Gobierno canadiense celebrarán en primavera una reunión entre el colegio de comisarios y el gabinete para concretar la propuesta. Después se espera que Carney asista a una cumbre de líderes de la UE en junio, en la que confía en concluir las negociaciones.
Sigue sin estar claro cómo se ratificaría el acuerdo en toda Europa. Carney se ha comprometido previamente a someter la propuesta a votación en el Parlamento canadiense.
Preguntada por la oposición de Alemania, Von der Leyen evitó la cuestión y afirmó que había un "amplio apoyo" entre los Estados miembros para acercar más a Canadá al bloque.
El canciller alemán, Friedrich Merz, fue el primero en lanzar una definición de "miembro asociado" en el contexto de las propias aspiraciones europeas de Ucrania. Kiev rechazó la idea, al señalar que quiere ser un miembro de pleno derecho.
Responsables de la Comisión sospechan que la resistencia de Berlín a la iniciativa de Von der Leyen se debe a que Merz la considera una idea propia.
"Nos habría encantado hablar de una adhesión plena, pero es imposible. Lo sabemos", dijo Von der Leyen, en referencia a los tratados de la UE, que reservan la pertenencia a Estados europeos. "Este es el inicio de un trabajo intenso que vemos aquí. Tenemos la visión. Tenemos una idea. Tenemos que desarrollar el marco. Tenemos que llenarlo de vida".
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, que representa la posición colectiva de los países de la UE, evitó de forma llamativa el término "miembro asociado" y se ciñó a la formulación de la declaración conjunta de una "asociación cada vez más estrecha".
"Nuestra relación es tan especial que queremos crear algo nuevo, ir más allá de una simple asociación", afirmó Costa. "Nuestra asociación será la más estrecha, profunda y única de su clase".