El BCE mantuvo los tipos tras caer la inflación al 1,7 %. Christine Lagarde dijo que la política va por buen camino, restó importancia a esta desviación, que ve temporal, y recalcó la guía de los datos, unos riesgos equilibrados y reformas en la UE para sostener el crecimiento.
El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios los tipos de interés este jueves. Su presidenta, Christine Lagarde, afirmó que los responsables de la política monetaria están "en una buena posición" pese a que la inflación ha caído por debajo del objetivo, y recalcó que el BCE "no puede ser rehén de un solo dato" mientras se mantiene fiel a un enfoque dependiente de los datos, que se revisa reunión a reunión.
Bulgaria se convierte en el miembro número 21 de la zona euro
La reunión se abrió con un gesto simbólico, ya que el BCE dio la bienvenida a Bulgaria a la zona euro, adhesión que será efectiva el uno de enero de 2026. Dimitar Radev, gobernador del Banco Nacional de Bulgaria, se incorporó al Consejo de Gobierno del BCE con pleno derecho de voto, lo que marca la culminación del largo camino del país hacia la unión monetaria.
Lagarde celebró la adhesión como una nueva muestra "del atractivo de la moneda única y de los beneficios duraderos de la integración europea".
Desde 1999, el número de miembros de la zona euro casi se ha duplicado y abarca ahora 21 países.
La inflación baja, pero el BCE considera temporal la desinflación
La estimación preliminar de Eurostat muestra que la inflación de la zona euro se situó en el 1,7% en enero, frente al 2,0% de diciembre y el 2,1% de noviembre. Este descenso se debió en gran medida a una fuerte caída de los precios de la energía, que retrocedieron un 4,1% interanual.
La inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) se moderó hasta el 2,2%, su nivel más bajo desde octubre de 2021, mientras que la inflación en los servicios se desaceleró hasta el 3,2%.
Sin embargo, la inflación de los alimentos repuntó ligeramente hasta el 2,7%. Lagarde restó importancia a los temores a una desinflación excesiva, atribuyó buena parte de la caída a efectos de base y subrayó que el dato general no altera la trayectoria de la inflación a medio plazo prevista por el BCE.
"No podemos ser rehenes de un solo dato", señaló.
Varias preguntas indagaron si el tono del BCE se había vuelto más restrictivo.
Lagarde rechazó esa etiqueta y defendió que la política es ágil, no direccional.
El crecimiento económico se apoya en la IA, las infraestructuras y la defensa
El PIB de la zona euro aumentó un 0,3% en el cuarto trimestre de 2025, impulsado sobre todo por los servicios, en particular en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y de los sectores vinculados a la inteligencia artificial (IA).
En respuesta a las preguntas sobre inteligencia artificial, Lagarde rechazó la idea de que Europa esté quedándose claramente rezagada y destacó, en cambio, el aumento de la inversión privada en actividades relacionadas con la IA.
Describió la inversión en TIC como "la gran historia" detrás de la resistencia de la demanda interna, y recalcó que va mucho más allá del software e incluye centros de datos, hardware e infraestructuras de apoyo.
Y, sobre todo, Lagarde presentó la IA como una posible fuente de ganancias de productividad, no como un riesgo para la inflación, al menos por ahora.
La actividad constructora también ganó impulso, respaldada por la inversión pública en defensa e infraestructuras.
Los datos del mercado laboral mostraron una ligera mejora, con el desempleo bajando al 6,2% en diciembre desde el 6,3%. Aunque la demanda de trabajo se ha enfriado, el BCE no aprecia por ahora signos inminentes de tensión y sigue de cerca la evolución de los salarios.
El BCE vigila la apreciación del euro, pero no la persigue como objetivo
Preguntada por la apreciación del euro frente al dólar, Lagarde subrayó que el BCE no fija objetivos sobre el tipo de cambio, aunque sí tiene en cuenta su impacto en la inflación y el crecimiento.
"Siempre seguimos muy de cerca la evolución de los tipos de cambio", afirmó, y añadió que la reciente fortaleza del euro ha sido "incorporada a nuestro escenario central".
"No hay ninguna fatalidad ni correlación entre ser una moneda global y estar apreciada frente a otras", añadió.
También avanzó que el BCE enviará una "lista de comprobación" de reformas a los líderes de la UE antes de su cumbre sobre competitividad del 12 de febrero, instándoles a actuar sobre prioridades pendientes desde hace años.
Esa lista detalla reformas como la culminación de las uniones de los mercados de capitales y bancaria, la adopción del euro digital, el refuerzo del mercado único, el impulso de la autonomía estratégica y la mejora del marco institucional de la UE, que el BCE considera esenciales para reforzar el crecimiento, la productividad y el papel internacional del euro.
"Sentimos con firmeza que las reformas importantes deben profundizarse o acelerarse para materializar todo el potencial de Europa", concluyó Lagarde.