La canciller de Hacienda del Reino Unido, Rachel Reeves, trató de lanzar un mensaje optimista sobre la economía británica, pese al repunte del petróleo y el gas por la rápida evolución de la guerra con Irán.
Al presentar las últimas previsiones económicas elaboradas por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), la ministra de Finanzas británica, Rachel Reeves, insistió en que el plan que aplica desde el regreso de los laboristas al poder en las elecciones generales de 2024 empieza a dar resultados.
Todo ello a pesar de que la OBR, el organismo fiscal independiente del Gobierno, ha rebajado su previsión de crecimiento para 2026 al 1,1 %, frente al 1,4 % de expansión contemplado en el presupuesto de otoño hace solo tres meses.
El PIB del Reino Unido también se prevé ahora más sólido de lo esperado anteriormente en 2027 y 2028, con un crecimiento del 1,6 %. Según Reeves en su declaración de primavera, también se espera que la inflación y el endeudamiento público disminuyan más rápido de lo previsto.
La economía se contrae con el estallido del conflicto en Oriente Medio
"Las previsiones de hoy confirman que las decisiones que ha tomado este Gobierno son las correctas", afirmó ante los diputados. No obstante, las previsiones se cerraron antes del estallido del conflicto en Oriente Medio y la OBR advirtió de que cualquier escalada podría tener "impactos muy significativos en la economía mundial y la del Reino Unido".
Los economistas advierten de que un conflicto prolongado que implique a Irán podría invalidar estas proyecciones, lastrando el crecimiento, impulsando la inflación y aumentando la deuda pública.
Lo más llamativo es que el precio del crudo Brent, referencia internacional, ha subido más de un 15% esta semana, por encima de los 80 dólares (unos 69 euros) por barril. Los precios mundiales del gas, de los que el Reino Unido sigue dependiendo en gran medida, casi se han duplicado.
Si se mantuvieran, estos aumentos se trasladarían a facturas de energía más elevadas para empresas y hogares, añadirían presión inflacionista y limitarían el crecimiento. Reeves abrió su intervención reconociendo que el mundo se ha vuelto "aún más incierto" en los últimos días tras la decisión de Estados Unidos e Israel de lanzar ataques contra Irán, que se saldaron con la muerte del líder supremo ayatolá Alí Jameneí y otros altos cargos.
Proteger la economía de las turbulencias
"Es responsabilidad mía y de este Gobierno trazar un rumbo en medio de esa incertidumbre, blindar nuestra economía frente al embestida de los conflictos, para así proteger a las familias de las turbulencias que vemos más allá de nuestras fronteras", dijo.
El Partido Laborista, que ha visto cómo su apoyo se erosionaba desde su victoria electoral de 2024, esperaba que 2026 marcara un punto de inflexión, con pruebas claras de que la economía se asentaba sobre bases más firmes tras años de estancamiento.
Los datos recientes apuntan a una modesta reactivación de la actividad en los primeros compases del año. Se espera que la inflación caiga con fuerza en los próximos meses, lo que podría abrir la puerta a nuevos recortes de los tipos de interés. El mes pasado, el Banco de Inglaterra mantuvo sin cambios su tipo de referencia en el 3,75 %.