La Operación Epic Fury lanzada por Estados Unidos e Israel paraliza el comercio mundial en el estrecho de Ormuz. Con más de 200 buques bloqueados, el crudo Brent ya supera los 83 dólares. Los analistas advierten de que el barril podría al advierten de que el barril podría alcanzar los 100 dólares.
Los precios internacionales del petróleo siguen al alza, aunque a un ritmo más moderado que las fuertes subidas de entre un 5% y un 8% de los últimos días, mientras los mercados se preparan para un posible choque energético derivado de la crisis en Oriente Medio.
El crudo WTI subía un 2,7% el miércoles a mediodía y se negociaba en torno a 75 dólares por barril, mientras que el Brent repuntaba más de un 3% y se movía entre 83 y 89 dólares por barril.
La escalada reciente de los precios del gas natural se tomó una pausa el miércoles, con los futuros holandeses TTF, referencia en Europa, retrocediendo hasta mínimos en torno a 50€ por megavatio hora, una caída del 2%, después de haber llegado a tocar brevemente los 56€/MWh.
El retroceso se produce tras un episodio extraordinario de volatilidad en el que los precios llegaron a casi duplicarse en cuarenta y ocho horas.
La subida estuvo impulsada por la preocupación por el suministro de gas natural licuado después de que se detuviera la producción en Catar tras los ataques denunciados contra instalaciones energéticas, lo que alimentó el temor a una oferta mundial más ajustada y a nuevas presiones sobre los mercados europeos.
Aunque los precios han bajado ligeramente, siguen muy por encima de los niveles previos al estallido del conflicto, lo que pone de relieve la sensibilidad del mercado a las perturbaciones geopolíticas.
Tras el inicio de la Operación Epic Fury, una campaña coordinada de Estados Unidos e Israel dirigida contra el liderazgo iraní y su infraestructura nuclear, el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, se ha convertido de facto en una zona prohibida para la navegación.
Irán controla el estrecho canal que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán, y los tránsitos por esta vía marítima han caído en picado desde que comenzaron los bombardeos coordinados el sábado 28 de febrero.
Según los informes, varios petroleros han sido alcanzados por proyectiles cerca del estrecho, lo que disuade aún más a los armadores de intentar el paso.
El domingo 1 de marzo el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz se redujo a cuatro buques, frente a una media de 24 al día desde enero, según la firma de análisis de mercados energéticos Vortexa. Tres de los cuatro en tránsito enarbolaban bandera iraní.
Los datos de Lloyd’s List Intelligence apuntan a que en torno a 200 petroleros y buques de productos petrolíferos dedicados al comercio internacional han quedado prácticamente bloqueados en el golfo, dado que el estrecho se ha vuelto extremadamente peligroso para la navegación.
El martes, el presidente Donald Trump afirmó haber ordenado a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos que ofreciera seguros de riesgo político y garantías financieras para el comercio marítimo.
"Si es necesario, la Armada de Estados Unidos empezará a escoltar petroleros a través del estrecho de Ormuz lo antes posible", dijo Trump en un mensaje publicado por la Casa Blanca en X.
Sin embargo, la continua subida de los precios indica que la promesa del presidente ha hecho poco por calmar a los mercados.
"Las garantías de Trump de que Estados Unidos respaldará los seguros marítimos frente a los riesgos del conflicto en Oriente Medio, e incluso proporcionará escoltas navales, solo mitigan, pero no eliminan, los persistentes riesgos alcistas para los precios del petróleo", señaló Mizuho Bank en una nota.
La entidad añadió que el encarecimiento de los seguros podría sumar entre cinco y 15 dólares por barril, de modo que la "prima de guerra" sigue plenamente vigente.
Repercusiones más amplias de la crisis en Oriente Medio
El temor a que el conflicto, que Trump ha sugerido que podría prolongarse un mes o más, escale ha inquietado a los mercados mundiales y ha avivado las preocupaciones de que un repunte prolongado de los precios de la energía lastre el crecimiento económico y los beneficios empresariales.
"Creo que la situación con Irán se está descontrolando y que el presidente estadounidense Donald Trump ha calculado enormemente mal", afirmó Francis Lun, consejero delegado de Venturesmart Asia.
"La situación es muy sombría."
Mientras tanto, el miércoles Goldman Sachs elevó su previsión del precio del petróleo para el segundo trimestre.
Ahora espera que el precio del Brent, referencia internacional, promedie diez dólares más, hasta 76 dólares por barril en el segundo trimestre de 2026. Su previsión para el WTI sube nueve dólares, hasta 71 dólares.
La entidad basa esta proyección en cinco días más de exportaciones muy reducidas a través del estrecho de Ormuz y, a continuación, una recuperación gradual durante el mes siguiente. Sin embargo, advierte de que, si se produjeran cinco semanas de interrupciones en el estrecho de Ormuz, el precio podría alcanzar los 100 dólares por barril de crudo.
Unos precios del petróleo persistentemente elevados amenazan la política de tipos de interés de los principales bancos centrales, incluida la Reserva Federal, ya que el encarecimiento de la energía alimenta la inflación y limita el margen para recortar el precio del dinero en los próximos meses.